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Aparece la
polémica
Se reitera el camino, y fracasa
nuevamente la negociación MEROSUR - UE
por Antonia Yánez
Una
nueva frustración en el camino de las negociaciones
MERCOSUR-UE. Sin que se hiciera una evaluación real y pública de
los reiterados fracasos en este camino, en agosto se habían
reiniciados. Han vuelto a fracasar. Habían sido suspendidas hace
20 días en Bruselas. “Si tenemos que optar entre un acuerdo
menos ambicioso en octubre o un acuerdo más ambicioso en enero,
la opción es elegir un acuerdo más ambicioso en enero", dijo el
Canciller Argentino Rafael Bielsa en una conferencia de prensa
Las discusiones entre ambos bloques llevan más de cinco años, y
el principal obstáculo según los argumentos manejados
públicamente por los voceros mercosurianos está centrado en
lograr un mayor acceso a sus bienes agrícolas, mientras que los
países europeos desean poder tener mayor presencia en el sector
de servicios y compras de gobierno.
Bielsa aclaró que pese a las dificultades y demoras en las
negociaciones, confía en que se logrará un acuerdo en "términos
muy beneficiosos para el intercambio de ambos sectores".
El canciller brasileño, Celso Amorim, reflejó la perspectiva
pesimista al decir que el acuerdo es posible hasta octubre, pero
que ya se equivocó en muchos pronósticos y prefiere ver lo que
hay sobre la mesa. El secretario de Comercio Exterior de
Argentina, sin embargo, dijo que, "hasta ahora, nuestros
análisis muestran que no existe equilibrio entre las ofertas que
pueda resultar en un aumento del comercio, del empleo y de la
renta. El MERCOSUR ofreció más cosas en la mesa que la UE (...)
"si no hubiera mejoría, debemos suspender las negociaciones y
sólo retomarlas en noviembre, cuando habrán asumido los nuevos
comisarios europeos".
Simultáneamente se publicó en el diario Clarín un artículo de
Eduardo Sigal
subsecretario de
relaciones exteriores Argentina que ha llamado la atención a
diversos observadores por no tener destinatarios claramente
establecidos. Allí Sigal dice: “ El fin de la presidencia pro
tempore argentina en el Mercosur coincidió con el desarrollo de
un conflicto comercial de carácter puntual entre sectores
empresarios de nuestro país y de Brasil.
No es extraño que haya existido una amplia repercusión
comunicacional del diferendo, cuando éste se presenta como
una disonancia en relación a la sostenida enunciación política
de la voluntad integradora por parte de los gobiernos de
ambos países.
En el cúmulo de interpretaciones impugnadoras del MERCOSUR,
sobresale el postulado de que el acuerdo está "pensado" para una
división del trabajo a escala regional que perjudica a
nuestro país porque lo sitúa en la condición de exportador de
commodities y reserva a Brasil el lugar de productor de
bienes industriales de alto valor agregado.
La retórica anti MERCOSUR recurre al hecho del déficit comercial
con Brasil en el último año como drástica comprobación de la
supuesta subordinación estratégica de nuestro país a los
planes de nuestro vecino.
Si en lugar de ese tramo, los críticos tomaran como referencia
analítica la historia de la relación comercial intra MERCOSUR en
las últimas décadas, estarían obligados a reconocer la
falacia de sus dichos.
En efecto, mientras entre 1980 y 1994 (antes de establecida la
unión aduanera) Argentina tuvo doce años de déficit y tres de
superávit frente a Brasil, con un saldo negativo acumulado de
4270 millones de dólares, entre 1995 y 2003 (vigente el
MERCOSUR), nuestro país tuvo siete años de superávit y solamente
dos de déficit, con un saldo favorable acumulado de 8515
millones de dólares.
En lo que hace al perfil de las exportaciones argentinas, las
manufacturas de origen industrial representaban el 38 por ciento
de las ventas a Brasil entre 1992 y 1994 y ascendieron al 50 por
ciento en el período 2001-2003.
Por otro lado, las exportaciones argentinas a los países del
MERCOSUR se han triplicado desde la creación del bloque hasta
hoy y pasaron de significar 80.000 puestos de trabajo en 1991, a
250.000 en la actualidad.
¿Quiere esto decir que no hay problemas en el diseño y en la
práctica del MERCOSUR?
En absoluto. Ahora bien, gran parte de las debilidades
estructurales que arrastra el bloque tienen que ver con la
concepción predominante en los años de su formación y primera
etapa de su desarrollo: un modelo estructurado alrededor de
la centralidad del libre comercio y escasamente
concentrado en las cuestiones de institucionalidad política.
(...) - Quienes descalifican al MERCOSUR deberían poner en claro
su propuesta alternativa.
¿Qué oponen al MERCOSUR y a su proyección hacia la unidad
sudamericana? ¿El aislamiento de nuestra economía? ¿El
regreso a una concepción de apertura unilateral e indiscriminada
que arrojó los resultados que hoy tenemos a la vista? “
Las polémicas sobre el camino y destino del MERCOSUR, existen y
son significativas, hace bien el subsecretario Sigal en
exteriorizar la polémica, la tendencia hasta el momento ha sido
la contraria, el oxigeno a la polémica y la información ha
faltado.
LA
ONDA®
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