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Es muy posible que no haya segunda vuelta
por Carlos Zapiola
Todo
lo que le venimos contando desde hace meses se está confirmando.
El EP-FA-NM está en agosto en el 52 % luego de un sostenido
ascenso que comienza en un 44 % en agosto del año pasado,
alcanza su pico electoral a dos meses de la elección nacional.
Muchos fueron quienes se dejaron engañar por los valores que
obtuvo cada partido en una elección no obligatoria, a la que
exactamente no concurrió la cantidad de gente que manejamos en
nuestras encuestas desde abril. Menos de la mitad de los
habilitados (estos han crecido algo hacia octubre, a pesar de la
depuración de algunos miles de ciudadanos, y la falta de
depuración de otros en cantidad mayor), concurrió en junio a
votar, y octubre es obligatorio.
Para muchos además se ha transformado en un compromiso de honor,
y sienten que por primera vez en sus vidas su candidato puede
ser el ganador de la elección.
El Partido Nacional aparentemente alcanzó (quizás sobrepasó) su
techo electoral, estando hoy mejor posicionado en porcentaje de
votos que los que obtuvo en su mejor actuación de los últimos
cinco años: la municipal del 2000.
El Partido Colorado sigue perdiendo puntos que se los llevan los
blancos, pero va a dar pelea con una argumentación diferente a
la de Larrañaga o a la del fracturado (de pronto solamente
esguince) Herrerismo. Esto le puede dar réditos, unto a lo que
ya vislumbrábamos hace varias semanas atrás: el diputado es del
departamento y no parte de un acuerdo nacional. Que lo pudo
haber incluido o no, pero que se vota por cuerda separada.
Viendo las diferencias marcadas que mostró octubre 99 con mayo
2000, uno se pregunta que pasaría si las planchas de diputados y
senadores se pudieran cortar y votar por separado, o si hubiese
elecciones intermedias que renovaran parte de la integración de
las Cámaras a mitad de período.
Se me dirá que viviríamos en campaña electoral y que nunca
habría tiempo para gobernar. Eso se debe a la falta de
funcionamiento auténticamente de los partidos y sus
convenciones. Si estos tuvieran otro tipo de actividad, no ya de
militancia, sino al menos de reuniones y convocatorias donde se
escuchara la voz de sus afiliados todo el sistema funcionaría
diferente. Pero como esto es política ficción, más vale no
seguir internándose en esos vericuetos.
Lo real es que si la elección fuera el próximo domingo, el
próximo Parlamento sería tripartito, y ninguno de los partidos
menores obtendría una banca, ni aún considerando que por restos
la 99 fuera de pocos votos.
Un hecho destacable en esta semana ha sido la conformación de un
sublema técnico entre la Alianza Progresista, Vertiente y
Asamblea Uruguay, que en términos cuantitativos puede llegar a
ser muy parecida en valores al 30 % del total de votos del lema.
Y teniendo en cuenta que el Espacio 609 y la 99.000 conformaron
otro
sublema, que podría rondar cerca del 40 %, estaríamos en
presencia de tres patas en el EP-FA, de pesos bastante
parecidos.
Esto puede ayudar a la gobernabilidad si es bien administrado,
lo mismo que a la búsqueda de alianzas con sectores que puedan
resultar afines de los Partidos Tradicionales, y aquí parecería
que solamente podemos hablar de gente de Larrañaga.
Si todo esto se confirma, podría darse un gobierno con mayorías
parlamentarias sólidas, fruto de acuerdos que quizás no lleven
al funcionamiento de una coalición, sino que sean puntuales.
Solo Dios sabe que pasará el 31 de octubre. No somos Dios ni
gurúes, poco más podemos agregar a esto.
APÉNDICE
Validez de las
encuestas
Se ha vuelto a
cuestionar en estos días la validez de las encuestas.
Que no todas son iguales ni igualmente válidas es algo que
acepto.
Que a veces los que las hacemos nos equivocamos también.
Pero cuando nadie da a un partido en un lugar diferente al
tercero, a años luz del que va primero, y en caída además, la
culpa no la tenemos quienes hacemos o leemos encuestas.
No es necesario sacar un aviso diciendo en qué lugares estuvimos
en los últimos meses. Los pobladores de muchos lugares lo saben,
con el boca a boca (la vieja radio Bemba) en los mismos es muy
fácil saber si se estuvo o no.
En lo previo a junio el Dr. Lacalle, que estaba en minoría habló
en Sarandi del Arapey diciendo - no textual – “a ustedes nunca
los encuestaron”. ¡Señor, venga acá que somos blancos escuché a
un niño gritar a través de un baldío que deviene en plaza del
pueblo.
Capilla del Sauce o Amarillo deberá buscarlos el lector en un
mapa, pero si quieren les muestro fotos de hace quince días en
alguno de esos lugares.
Una aclaración con respecto a una nota publicada en La República
del lunes 6 de setiembre: en Montevideo hay 25 secciones
censales, incluyendo el recinto portuario y no 27 como se
menciona.
Pero esto es lo que menos importa.
El Dr. Sanguinetti dice que las encuestas se equivocan. También
los políticos, y que un partido dentro de un mes y 20 días
obtenga 100.000 votos más que hoy a nadie puede asombrar. El
tema es que cualquiera lo puede lograr, y que los que no hacemos
pronósticos, sino que marcamos tendencias y estados de situación
a determinada fecha, no nos ponemos un sayo que no nos
corresponde.
En junio votó el 45 % de los ciudadanos. El más votado fue el
EP-FA, el segundo el Nacional y el tercero el Colorado. Y éste,
que proporcionalmente votó mejor que lo que decían las encuestas
previas, y solamente 30000 votos más que los que anunciamos
tenía una semana antes del 27, no ha conseguido revertir la
tendencia que adelanta el balotaje a octubre.
Allí está la clave. La otra es que muy posiblemente como
decíamos antes, el departamentalizar la elección lo favorezca, a
costa del Partido Nacional, pero que debería festejar si logra 4
senadores, es algo muy improbable que no sea cierto.
LA
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