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Brasil
La UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo) realizó en San Pablo su XI reunión mundial (134-18 junio, 2004), un evento de la mayor importancia como centro de convergencia de las directrices del comercio exterior de los países en desarrollo y también en conmemoración de sus 40 años de existencia. La UNCTAD fue fundada en 1964, como órgano subsidiario de la Organización de Naciones Unidas y comenzó reuniendo al denominado Grupo de los 77, formado por países decididos a encontrar, en el panorama general de la Guerra Fría -que polarizaba las relaciones Este-Oeste- un espacio propio, procurando enfatizar una política comercial mundial orientada por los intereses y problemas surgidos en el vector Norte-Sur. Aunque muy diferente se presente hoy la geografía mundial -principalmente luego de la disolución de la Unión Soviética- persiste los mismos problemas de antaño, aunque en escalas e interacciones modificadas y la lucha por la ecualización de una política económica entre países situados en diferentes estadios de desarrollo prosigue, intensificado el panorama por el proceso de globalización. El Grupo de los 20 , formado por los países más interesados por las negociaciones agrícolas en el seno de la OMC (África del Sur, Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, China, Costa Rica, Cuba, Egipto, Filipinas, Guatemala, India, Indonesia, México, Nigeria, Paquistán, Paraguay, Tanzania, Venezuela y Zimbabwe), algunos habían integrado el Grupo de los 77, continúan combatiendo por la eliminación de los subsidios y restricciones impuestos por las naciones ricas a los productos provenientes de los países pobres. El encuentro de San Pablo, entre otras medidas de interés, aprobó la revitalización del Sistema Global de Preferencias Comerciales (SGPC), que fuera creado en 1988, aunque duda si no es apenas, una sigla más en el diccionario de la diplomacia internacional, o bien se presenta como un sistema más eficaz a favor de la consecución de los objetivos comerciales. Es en ese sentido que se procesa la política externa de Brasil, demostrada actualmente con el acercamiento a los países de Oriente Medio y a los de África, y principalmente con la intensificación de las relaciones comerciales con las potencias de Extremo Oriente, como ha quedado bien en claro el último viaje del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y su numerosa comitiva a China, donde ofrecieron un grandioso espectáculo de markenting político.
Temas en pauta En estos 30 años, en tanto, ningún partido político brasileño alejó a Brasil de esa “aproximación” con China , aunque hasta la década del ´90 persistía el cierre de la economía nipón , conjuntamente con el declarado antagonismo con el bloque occidental, del cual Brasil formaba parte. Muchas voces se levantaban, al evaluar el precio a ser pago por Brasil por la amistad con China como quedo bien establecido en el comunicado conjunto firmado por los presidentes Lula y Hu Jintao que, según el editorial de “El Estado de San Pablo (26,mayo,2004), “la primera de las concesiones -de las inevitables concesiones al régimen de Pequín- fue que Brasil aceptase que Taiwán y también el Tibet, es parte inseparable del territorio chino”. La globalización del comercio internacional conforma una malla donde continuas y variadas negociaciones se vienen procesando. Para atender tal intricada situación, conocer las oportunidades que en la misma se ofrecen, Brasil consideró muy importante reunir empresarios y diplomáticos de Itamaraty con el fin de discutir respecto a pautas de exportaciones. Con tal fin creó escritorios de representación en varios puntos de su extenso territorio: Río de Janeiro, San Pablo, Minas Gerais, Amazonas, Recife, Paraná, Santa Catarina y Río Grande del Sur. [1]
Itamaraty en relacion al cono sur Michel Alaby -presidente de la Asociación de Empresas Brasileras para la integración de mercados (ADEBIM)- al requerirse su opinión respecto a la actual situación del MERCOSUR, expresó que el principal factor negativo en cuanto a su desenvolvimiento, se debe a la desestabilización económica de los dos mayores actores del sistema -Argentina y Brasil- en 1999 y 2000. Alaby indicó: “De 1995 a 1998, todo funcionó a las maravillas en términos de intercambio comercial. La zona de libre comercio estaba adecuadamente conformada, sin problemas de proteccionismos y restricciones, En cuando a la unión aduanera, por la fragilidad económica del bloque, ello permitía imaginar que habría perturbaciones en el tema de la tarifa externa común. Actualmente para el 50% de los ítem , aun no hay uniformidad”. Tal situación, crudamente realista no ha permitido progreso en la última década con el objetivo de conformar un verdadero mercado común en el Cono Sur (MERCOSUR, más las adhesiones recibidas de otros países de la región), como es del caso: a la harmonización de las políticas macroeconómicas, la uniformidad de las normas técnicas, avance en la elaboración de un código aduanero y de un proyecto común del consumidor.
Itamaraty con relación al ALCA En contrapartida, el gobierno de Washington quiere introducir otros puntos como ser lo relacionado a las compras gubernamentales, servicios y propiedad intelectual, que los países iberoamericanos no aceptan negociar en el ALCA, pero sí en la citada Ronda Doha de la OMC, cuyo término final está previsto para diciembre del presente año. , aunque existen probabilidades de poder ser prorrogada. En la agenda a discusión está lo relacionado a las patentes de medicamentos en el ámbito del acuerdo Trips (sobre propiedad intelectual relacionada al comercio); la discursión de las barreras restrictivas, el proteccionismo; impuestos en el mercado de las naciones ricas sobre las importaciones de los países de producción agrícola. Con relación al ALCA, el canciller brasileño Celso Amorim, ha expresado públicamente que “el ritmo de las negociaciones internacionales debe ser más parecido a una partida de ajedrez que a una copa mundial de fútbol”.....”El ALCA queda para más tarde, no por deseo de Brasil, sino porque está atrasada”. En su criterio, las prioridades brasileñas actualmente están más concentradas en las negociaciones que se realizan en la OMC y con la Unión Europea. El embajador Rubens Ricúpero (Secretario de la UNTAD), advierte que “de nada alentará a Brasil negociar acuerdos comerciales y más apertura en la OMC, sino tratar respecto a los problemas domésticos en cuanto a carencia de inversión y de infraestructura, pues se corre el riesgo de no tener que vender”.
Itamaraty y su proyección en Africa
“Los bastiones de Itamaraty” [1] fuente: “Diplomacia busca nuevos caminos y socios”. 2 Formada por: Angola, Cabo Verde, Guiné-Bissau, Mozambique, Sâo Tomé y Príncipe, Timor Este. LA ONDA® DIGITAL |
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