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La tercera globalización y la George Bush fue reelecto presidente de Estados Unidos en días pasados. Fue un comicio muy reñido según los observadores, provocó un sensible incremento del porcentaje de votantes en una población poco proclive a decidir contiendas electorales. De igual modo, fue seguido con excepcional interés por la opinión pública mundial en sus instancias previas y en torno a su resultado. Es que había mucho en juego para el futuro del mundo y de los propios EEUU. Si consolidación de la convivencia pacífica mundial o nuevas guerras punitivas y otros graves problemas internos e internacionales, sobre los cuales el presidente Bush ha demostrado ser un decisivo agente político, por la negativa.
AGALLAS O NEURONAS Los temas de mayor atención a la paz mundial, a los problemas internos de Estados Unidos, sobre equilibrio económico, justicia social, salud pública, etc., propuestos por el programa de Kelly fueron derrotados por la estricta, elemental y continua letanía asustadora de Bush sobre la seguridad nacional.
LA TERCERA GLOBALIZACION posible de que sus derrotas en debates con Kelly no mellaron la cantidad de votos a favor, puede buscarse la razón del triunfo en la Tercera globalización. Dos autores españoles, Andoni Alonso e Iñaki Arzoz, en Carta al homo ciberneticus ( Edaf, Madrid, 2003 ), acusaron el concepto de tercera globalización. Según ellos el hombre actual sufre un proceso mutante en este mundo cambiante y dislocado. En éste la cibertecnología surge como una maravilla del ingenio humano y a la vez como una hipnosis paralizadora. Que provocaría un nuevo modelo de ser humano, fruto de una tercera globalización: la virtual. Para Alonso e Iñaki, en términos de Occidente, existió una globalización metafísica - antigua y medieval, cristianismo, latín - y ocurrió otra moderna tecno-científica - revolución industrial desde el siglo XIX y buena parte del XX -. A finales del siglo XX, con la post-modernidad, la no-historia y el presente absoluto, surge ese nuevo modelo de ser humano heredero directo del homo tecnologicus. El elemento singular de este concepto de Tercera globalización, compartible o no, es que ella en el momento actual integra o comprende a las otras dos, la metafísica y la tecnocientífica. Sería una suerte de híbrido, que a los efectos de una nación pionera en cibernética y tecno-ciencia como Estados Unidos y de su instancia electoral, sugiere la dominancia de la componente metafísica. Nada ha sido más medieval y antiguo que Bush como encarnación del cruzado para Occidente.
UN MUNDO EN PELIGRO Los peligros de la globalización para David Held provienen de 4 hechos importantes: 1)- El posible derrumbamiento de la regulación del comercio mundial y la consiguiente falta de interés en corregir la desigualdad global. 2)- El estancamiento en los Objetivos de Desarrollo para el Milenio de las Naciones Unidas, que establecían niveles mínimos humanitarios para amplios sectores de la población mundial. 3)- El fracaso rotundo en el abordaje de las terribles consecuencias del calentamiento del planeta. 4)- El descaecimiento del orden mundial, simbolizado por Naciones Unidas, pero extensible también a una serie de acuerdos y agencias internacionales. El orden internacional post-2 Guerra Mundial está amenazado por la combinación de crisis económicas, medio ambientales, humanitarias y políticas, a las que Held no ve como inevitables en el mundo actual. Sino impulsadas para su agravamiento por una fuerza intencional que el autor inglés resume en dos conceptos: el consenso económico de Washington y la estrategia de seguridad de Washington. Sumados ambos proclaman la idea de que uno de los papeles positivos del Gobierno es que exista una desconfianza total hacia él, y que la regulación, nacional o internacional, amenaza a la libertad, contiene el crecimiento, impide el desarrollo y limita el bien. El consenso de Washington se define como una agenda económica que propugna el libre comercio, la liberación del mercado del capital, tipos de interés determinados por el mercado, ausencia de regulación y transferencia de bienes del sector público a los sectores privados. Esto es, la ortodoxia económica neoliberal de los últimos 20 años, prescrita por el FMI y el Banco Mundial - llora por tí, Argentina...Ortodoxia económica que no ha sido capaz de generar un crecimiento sostenido, una disminución de la pobreza, ni resultados justos, todo lo contrario opera como una gigantesca fábrica mundial de lo opuesto. El atentado terrorista contra las Torres Gemelas y el Pentágono fue un momento definitivo en la historia de la actualidad, para Held. Esa tragedia y la acción del cruzado Bush resumen la estrategia de seguridad de Washington. Como consecuencia el mundo se ha polarizado más, el Derecho internacional se ha debilitado y los sistemáticos puntos débiles de la política del consenso de Washington se han agravado por el triunfo de las nuevas doctrinas de seguridad de Washington. Alguna implicación grave surge de la intersección entre consenso económico y estrategia de seguridad de Washington: el retorno a la concepción de las relaciones internacionales, en definitiva, como "una guerra de todos contra todos". Si EEUU se otorga la "libertad" de guerras unilaterales y preventivas, ¨ por qué no habrían de hacer lo mismo Rusia, China, India, Pakistán o Irán ? Todos estos elementos reflexivos surgen del triunfo de George Bush en su reelección. Acaso sea una visión en extremo pesimista y el texano deje de ser lo que muestra ser, pero cabe una más que razonable duda al respecto. Habrá que cruzar los dedos de la buena suerte y lamentar que los votantes estadounidenses no hayan preferido las neuronas. LA ONDA® DIGITAL |
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