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Misión en Haití: la necesaria
ampliación de cometidos
por Bruno Dantes
El pasado 18 de noviembre
partió la sexta partida de ayuda humanitaria del gobierno brasileño a
Haití. El buque Mattoso Maia, con cerca de 42 toneladas de material
destinado a la nación haitiana, embarcó, en Río de Janeiro, 500 Kg. de
ropas, 37 toneladas de bolsas plásticas. Hará escala en Recife, donde
embarcará 5 toneladas de rapadura (azúcar en cuadraditos), y cerca de
cien mil litros de agua mineral, con el que espera arribar a Puerto
Príncipe, en Haití, hacia el 24 de noviembre próximo.
Todas estas donaciones, por su parte, fueron transportadas para los
puertos de Río de Janeiro y Recife, por la Fuerza Aérea Brasileña.
Tal el comunicado del gobierno brasileño con lo cual la nación norteña,
a cargo de la misión militar en Haití, cobra mayor compromiso con el
emprendimiento haitiano, al tiempo que permanecen también en el
esfuerzo, otras naciones sudamericanas, entre las cuales, sabido es,
está la uruguaya.
Recientemente, y según lo hace constar en un interesante reportaje la
agencia RBS, estuvo de visita en Haití la diputada petista Maria José de
Conceição Maninha, o simplemente Maninha, como es más conocida, quien
tiene a su cargo la Presidencia de la Confederación Parlamentaria de las
Américas y en tal carácter, también y especialmente, es que estuvo en
aquella nación hermana.
Maninha comprobó, durante su estancia, no sólo la extrema miseria que se
extiende a lo largo y ancho de Haití sino también las toneladas de
basura que es dable apreciar en todas las ciudades con el consiguiente
peligro sanitario que comprensiblemente preocupa grandemente a todos
quienes están comprometidos en dar una mano a esta nación tanto tiempo
postergada por tirios y troyanos.
La parlamentaria brasileña conversó con miembros de las diferentes
facciones en pugna: con el Conakkon, grupo político de intelectuales de
izquierda que buscan presentarse en las próximas elecciones, con el
Partido Familia Lavalas, del ex presidente Jean-Bertrand Aristide, pero
también con empresarios, personalidades del ámbito social cultural y
religioso, bien como con militares.
De toda esta gama tan amplia y no pocas veces enfrentada, la Presidenta
de la Confederación de Parlamentaria de las Américas, concluyó en una
primera reflexión para con la prensa gaúcha que el Brasil tendrá que
determinar, en breve cuando trate el Congreso la posibilidad de que las
fuerzas militares en aquella nación sean ampliadas en número, que
también se discuta la ampliación de tareas porque no sólo es necesario
lo militar sino que el propio pueblo haitiano les está demandando a los
brasileños, junto con el resto de naciones sudamericanas presentes, una
ayuda que abarque también lo social y comunitario.
A su vez, y desde Washington, se supo la semana pasada que el propio
Secretario de Defensa de los EUA, Donald Rumsfeld, elogió en Quito/
Ecuador, la misión de paz de las Naciones Unidas.
Rumsfeld la citó como un ejemplo de cooperación regional habida cuenta
de la participación en la misma, vale recordarlo, está dada tanto por
brasileños como por argentinos, chilenos, peruanos, bolivianos,
ecuatorianos y uruguayos.
El Secretario de Defensa norteamericano, que participó de la VI
Conferencia de Ministros de Defensa de América Latina y del Caribe dijo
que “la coalición en Haití demuestra que América Latina tiene el
potencial para asumir papeles más significativos en el resto del mundo.”
Mientras tanto, la situación en Haití tiende no digamos que a
estabilizarse sino quizá a encuadrarse dentro de un esquema de
confrontación armada más controlado en tanto se han distanciado mucho
los fuertes combates dando paso eso sí a la continuidad de robos a mano
armada con el consiguiente tiroteo, esto especialmente en algunos
barrios de Puerto Príncipe.
Habrá que esperar entonces si las naciones involucradas, directamente,
en la ayuda a Haití, optaran por un compromiso no sólo mayor en número
de efectivos sino y principalmente en la ampliación del cometido
originalmente asignado. LA
ONDA®
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