Presione aqui para ver el pronóstico meteorológico de Montevideo

Leer artículo Hegel y la contienda entre América del Norte y del Sur, en el nuevo libro de Moniz Bandeira IN MEMORIAM
Celso Monteiro Furtado
Rafael Iraburú

IN MEMORIAM
Celso Monteiro Furtado

(26/07/1920 – 20/11/2004)

por Rafael Iraburú

Ha muerto un gran hombre. Este es un momento de reflexión. El brasileño Celso Monteiro Furtado, un latinoamericanista a carta cabal, falleció a los 84 años de edad, este sábado 20 de noviembre en la ciudad de Rio de Janeiro. 

Pensador y economista, estadista y por sobre todo maestro de generaciones en el arte de aplicar la economía con un sentido ético claro y una profundidad conceptual que se compadeciera con una aplicabilidad cierta de sus conceptos, Furtado ha legado al mundo algo del todo inapreciable: la posibilidad cierta que un hombre singular puede, en esta vida, realizarse como persona y aun más: propender a la solidaridad, desde todos los ángulos en que le toque estar presente. 

Reconocido internacionalmente y con todos sus libros traducidos a diversas lenguas, este hombre de acción formó parte, también, de una generación a la que le tocó la responsabilidad de comenzar a pensar la región con un criterio humanista superior. 

Es así que le encontrara la hora construyendo la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), allá por el año de 1948, de cuya gestión inaugural nos dice lo siguiente, el propio Celso Furtado: 

“Mi larga experiencia de actividad universitaria me convenció de que lo que logramos en la CEPAL de los cincuenta como forma de cooperación intelectual fue fruto de circunstancias que raramente se dan. Por un lado había cristalizado en nosotros la conciencia de que había una tarea apasionante por realizar, que era liberar a la América Latina de la dependencia intelectual. Por otro, el clima de entusiasmo que prevalecía impidió que el espíritu de competencia inhibiese la comunicación dentro del grupo. Como en las épocas en que el acto de crear es asumido como forma superior de convivencia humana, nos identificábamos personalmente con la obra que era de todos. Si en una fase posterior cada uno definió con más nitidez su propia identidad intelectual, permaneció vivo el sentimiento de que el camino recorrido juntos nos había legado definitivamente.” 

Espíritu de grupo, clara preponderancia al conjunto por sobre la unidad, características de un hombre generoso y ubicado que opta, en toda hora, por concertar acciones en pro de la comunidad, en este caso y por sobre todo, la latinoamericana. 

El gobierno brasileño, ante su muerte, decretó tres días de luto nacional en el país del sol, y sus restos fueron velados en la seda de la Academia Brasileña de Letras de la República Federativa del Brasil, en la cual Celso Furtado ocupara el sitial número 11, desde hace siete años, lugar que perteneciera antes a otro grande: Darcy Ribeiro. 

En este sentido, en cuanto a su condición brasileña, el Presidente Lula destacó que Furtado fue más que un economista, un brasileño que llenaba de orgullo a sus compatriotas por su compromiso con el Brasil como con la América Latina y con todos los países en desarrollo, enfatizó el Presidente brasileño, notoriamente conmovido por la muerte del amigo. 

Así, pues, quisimos aproximar unas palabras en testimonio no de adiós, no de despedida, antes bien de reconocimiento para con el preclaro latinoamericanista, de forma tal de propiciar, quizá y ojalá lo logremos, un momento de reflexión para ponderar cómo es posible traducir en acciones humanas concretas y cotidianas los más elevados ideales de solidaridad y libertad, con ejemplos de vida como éste, el del querido maestro Celso Furtado. 

Recordemos, finalmente, porque otro será el momento para extendernos sobre algo de la vasta obra de Furtado, las palabras con que culminara una ponencia intitulada “Las Raíces de la Globalización”,  dada en Santiago de Chile, el 27 de agosto del año 2001:

”La conquista mayor que realizó nuestra generación fue dar inicio a la construcción de instituciones, como las Naciones Unidas, dedicadas a la ardua tarea de cimentar la solidaridad entre los hombres. De esa solidaridad depende la propia sobre vivencia de nuestra especie.”
 

El mensaje y su lección están más que claros. Ahora somos nosotros quienes debemos aplicarlos.

LA ONDA® DIGITAL


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


Un portal para y por uruguayos
URUGUAY.COM

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital