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Declaración
constitutiva de Cusco sobre la Comunidad Sudamericana de
Naciones |
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Al finalizar
2004, casi veinte millones de latinoamericanos no tienen
trabajo |
Declaración constitutiva de Cusco sobre la
Comunidad Sudamericana de Naciones
Cusco, 8 de diciembre de 2004
El
documento conocido como Declaración de Cusco se convierte en la
partida de nacimiento de la Comunidad Sudamericana de Naciones
que agrupa a los cuatro países del Mercosur - Brasil, Argentina,
Uruguay y Paraguay-, los cinco de la Comunidad Andina
(Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia), más Chile,
Surinam y Guyana.
El presidente peruano, Alejandro Toledo, como anfitrión, señaló
que ''estamos aquí para ponerle carne y hueso; alma, corazón y
vida al sueño de [Simón] Bolívar'', en un discurso pronuncio
frente a los presidentes de Bolivia, Carlos Mesa; Brasil, Luiz
Inacio Lula da Silva; Colombia, Alvaro Uribe; Chile, Ricardo
Lagos; Guyana, Bharrat Jagdeo; Surinam, Ronald Venetiaan, y
Venezuela, Hugo Chávez.
Los mandatarios de Argentina, Néstor Kirchner; Lucio Gutiérrez,
de Ecuador; Nicanor Duarte, de Paraguay y Jorge Batlle, de
Uruguay no asistieron.
''Hoy somos testigos de un nuevo nacimiento. Somos 361 millones
de habitantes, con una extensión de más de 17 millones de
kilómetros y una deuda externa de más de $315,000 millones'',
declaró el presidente peruano en una ceremonia realizada en el
templo sagrado inca de Qoricancha, en Cusco al dejar inaugurada
la cumbre que al finalizar dio a conocer la declaración
constitutiva que La ONDA digital publica en su totalidad.
Los Presidentes de los
países de América del Sur reunidos en la ciudad del Cusco en ocasión de
la celebración de las gestas libertarias de Junín y Ayacucho y de la
convocatoria del Congreso Anfictiónico de Panamá, siguiendo el ejemplo
de El Libertador Simón Bolívar, del Gran Mariscal de Ayacucho Antonio
José de Sucre, del Libertador José de San Martín, de nuestros pueblos y
héroes independentistas que construyeron, sin fronteras, la gran Patria
Americana e interpretando las aspiraciones y anhelos de sus pueblos a
favor de la integración, la unidad y la construcción de un futuro común,
hemos decidido conformar la Comunidad Sudamericana de Naciones.
I. La Comunidad Sudamericana de Naciones se conforma teniendo en cuenta:
La historia compartida y solidaria de nuestras naciones, que desde las
gestas de la independencia han enfrentado desafíos internos y externos
comunes, demuestra que nuestros países poseen potencialidades aún no
aprovechadas tanto para utilizar mejor sus aptitudes regionales como
para fortalecer las capacidades de negociación y proyección
internacionales;
El pensamiento político y filosófico nacido de su tradición, que
reconociendo la preeminencia del ser humano, de su dignidad y derechos,
la pluralidad de pueblos y culturas, ha consolidado una identidad
sudamericana compartida y valores comunes, tales como: la democracia, la
solidaridad, los derechos humanos, la libertad, la justicia social, el
respeto a la integridad territorial, a la diversidad, la no
discriminación y la afirmación de su autonomía, la igualdad soberana de
los Estados y la solución pacífica de controversias;
La convergencia de sus intereses políticos, económicos, sociales,
culturales y de seguridad como un factor potencial de fortalecimiento y
desarrollo de sus capacidades internas para su mejor inserción
internacional;
La convicción de que el acceso a mejores niveles de vida de sus pueblos
y la promoción del desarrollo económico, no puede reducirse sólo a
políticas de crecimiento sostenido de la economía, sino comprender
también estrategias que, junto con una conciencia ambiental responsable
y el reconocimiento de asimetrías en el desarrollo de sus países,
aseguren una más justa y equitativa distribución del ingreso, el acceso
a la educación, la cohesión y la inclusión social, así como la
preservación del medio ambiente y la promoción del desarrollo
sostenible.
En este contexto, el desarrollo de las regiones interiores del espacio
sudamericano, contribuirá a profundizar el proyecto comunitario, así
como a mejorar la calidad de vida de estas zonas que se encuentran entre
las de menor desarrollo relativo.
Su compromiso esencial con la lucha contra la pobreza, la eliminación
del hambre, la generación de empleo decente y el acceso de todos a la
salud y a la educación como herramientas fundamentales para el
desarrollo de los pueblos;
Su identificación con los valores de la paz y la seguridad
internacionales, a partir de la afirmación de la vigencia del derecho
internacional y de un multilateralismo renovado y democrático que
integre decididamente y de manera eficaz el desarrollo económico y
social en la agenda mundial;
La común pertenencia a sistemas democráticos de gobierno y a una
concepción de Ia gobernabilidad, sustentada en la participación
ciudadana que incremente la transparencia en la conducción de los
asuntos públicos y privados, y ejerza el poder con estricto apego al
estado de derecho, conforme a las disposiciones de la Carta Democrática
Interamericana, en un marco de lucha contra la corrupción en todos Ios
ámbitos;
Su determinación de desarrollar un espacio sudamericano integrado en lo
político, social, económico, ambiental y de infraestructura, que
fortalezca la identidad propia de América del Sur y que contribuya, a
partir de una perspectiva subregional y, en articulación con otras
experiencias de integración regional, al fortalecimiento de América
Latina y el Caribe y le otorgue una mayor gravitación y representación
en los foros internacionales.
Nuestra convicción en el sentido que la realización de los valores e
intereses compartidos que nos unen, además de comprometer a los
Gobiernos, sólo encontrará viabilidad en la medida que los pueblos
asuman el rol protagónico que les corresponde en este proceso. La
integración sudamericana es y debe ser una integración de los pueblos.
II. El espacio sudamericano integrado se desarrollará y perfeccionará
impulsando los siguientes procesos:
La concertación y coordinación política y diplomática que afirme a la
región como un factor diferenciado y dinámico en sus relaciones
externas.
La profundización de la convergencia entre MERCOSUR, la Comunidad Andina
y Chile a través del perfeccionamiento de la zona de libre comercio,
apoyándose en lo pertinente en la Resolución 59 del XIII Consejo de
Ministros de la ALADI del 18 de octubre de 2004, y su evolución a fases
superiores de la integración económica, social e institucional. Los
Gobiernos de Suriname y Guyana se asociarán a este proceso, sin
perjuicio de sus obligaciones bajo el Tratado revisado de Chaguaramas.
La integración física, energética y de comunicaciones en Sudamérica
sobre la base de la profundización de las experiencias bilaterales,
regionales y subregionales existentes, con la consideración de
mecanismos financieros innovadores y las propuestas sectoriales en curso
que permitan una mejor realización de inversiones en infraestructura
física para la región.
La armonización de políticas que promuevan el desarrollo rural y
agroalimentario.
La transferencia de tecnología y de cooperación horizontal en todos los
ámbitos de la ciencia, educación y cultura.
La creciente interacción entre las empresas y la sociedad civil en la
dinámica de integración de este espacio sudamericano, teniendo en cuenta
la responsabilidad social empresarial.
III. La Acción de la Comunidad Sudamericana de Naciones:
La Comunidad Sudamericana de Naciones establecerá e implementará
progresivamente sus niveles y ámbitos de acción conjunta, promoviendo la
convergencia y sobre la base de la institucionalidad existente, evitando
la duplicación y superposición de esfuerzos y sin que implique nuevos
gastos financieros.
Los Ministros de Relaciones Exteriores elaborarán una propuesta concreta
de cursos de acción que considere, entre otros aspectos, las reuniones
de Jefes de Estado como instancia máxima de conducción política y de
Cancilleres como ámbito de decisión ejecutiva del proceso. Los Ministros
contarán con la cooperación del Presidente del Comité de Representantes
Permanentes del MERCOSUR, del Director de la Secretaría del MERCOSUR,
del Secretario General de la Comunidad Andina, del Secretario General de
la ALADI, y de la Secretaría Permanente de la Organización del Tratado
de Cooperación Amazónica, así como de otros esquemas de cooperación e
integración subregional. Las reuniones de Jefes de Estado y de
Cancilleres sustituirán a las denominadas Cumbres Sudamericanas.
El Gobierno del Perú ejercerá la Secretaría Pro Témpore hasta la
realización de la Primera Reunión de Jefes de Estado de la Comunidad
Sudamericana de Naciones, que se realizará en Brasil en el año 2005. La
Segunda Reunión se realizará en Bolivia.
Firmado en la ciudad del Cusco, a los ocho días del mes de diciembre del
año 2004.
Por la República del Perú
Por la República de Argentina
Por la República de Bolivia
Por la República Federativa del Brasil
Por la República de Chile
Por la República de Colombia
Por la República de Ecuador
Por la República Cooperativa de Guyana
Por la República de Paraguay
Por la República de Suriname
Por la República Oriental del Uruguay
Por la República Bolivariana de Venezuela LA
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