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Estreno de
"Alexander" y "El aviador"
La historia vuelve a hollywood
por Oribe Irigoyen

Hollywood vuelve a poner
de moda a la Historia, con mayúscula, en sus películas, incluyendo
biografías de hombres y mujeres que la hacen posible. Parece un retorno
a los años dorados de la Meca del cine. A tiempos de grandes estudios de
rígido y fulgurante Star System, de aquella presencia decisiva de los "tycoons"
o productores y jefes de estudio, más o menos incultos y tiránicos, pero
que amaban el cine además de los buenos negocios.
Entonces la Historia era un género destinado a superproducciones de
elevados presupuestos, elencos multiestelares, directores de prestigio y
grandes espectáculos ( "Ben Hur", "Espartaco", "Cleopatra", "Alejandro
Magno", etc. ). Aunque también se daba el formato chico y modesto para
alguna biografía de importancia humana ( Emilio Zola, Luis Pasteur o el
magnate del periodismo W. R. Hearst en metáfora propuesta por O. Welles
en "El ciudadano" ).
Aunque hoy es distinto y la industria californiana está a cargo de
corporaciones y financistas que no aman al cine, salvo en los abultados
números del haber financiero, un cierto aire "retro" respira la
actividad de Hollywood. En los últimos años, diversos personajes y
episodios históricos son llevados a la pantalla con aquel espíritu en "Wyatt
Earp", "Veronica Guerin", "Gladiador", "Titanic", "Pandillas de Nueva
York", "Rey Arturo", "Troya". También ahora esa ficción de la historia
prefiere la espectacularidad, los elevados presupuestos, los elencos
multiestelares, y en particular el uso de los efectos digitales para
formidables reconstrucciones de época.
La coincidencia significativa del estreno montevideano de "Alexander" de
Oliver Stone y de "El aviador" de Martin Scorsese, ambas cortadas por la
tijera histórica, provocan la reflexión sobre ese retorno del género.
"ALEXANDER" O LA CORRUPCION DEL PODER
Con un costo de 150 millones de dólares y con una respuesta crítica en
EEUU abundante en diatribas diversas, "Alexander" es un film muy
ambicioso sobre la vida, obra y leyenda de Alejandro Magno ( 356-323
A.C. ), rey de Macedonia convertido en el paradigma del conquistador al
establecer su imperio en Grecia, Oriente Medio, Egipto y parte de Asia
lejana.
El film porta el sello del realizador Oliver Stone, en sus fallos y
aciertos. Sigue los pasos de Alejandro desde su infancia hasta su
muerte, atiende a las complejidades
psicológicas y privadas del personaje - relación edípica con su madre
ambiciosa e intrigante, rivalidad con su padre el rey Filippo,
inclinaciones homosexuales. Pero es el plano político y militar del
héroe donde el director muestra su mayor preocupación temática, detalla
la trayectoria de un líder amado por sus huestes y obsesionado por la
grandeza y la gloria, hasta transformarse en un cruel, autodestructivo y
sangriento tirano.
Los fallos del film parten de la propia ambición de Oliver Stone y de la
recurrencia en sus debilidades como creador: su tendencia al efectismo
expresivo y al exceso
dramático, fallos de ilación narrativa, superficialidad y
convencionalismo en el retrato de los personajes, mala elección del
casting y exagerada marcación de tonos en los actores.
Sin embargo, "Alexander" ofrece logros indudables en los aciertos
parciales de un retrato complejo del héroe y en la obtención de
significativas imágenes de crudeza física, sanguinolenta y crítica de
toda guerra como una carnicería, en dos amplias y memorables batallas:
la de Gaugamela en la que Alejandro derrota a los persas y el combate
final en la India que derrota sus sueños de conquista.
Mejor aún es lo que ocurre con las intenciones de Oliver Stone en su
búsqueda de la reflexión del público. Fiel a su discurso de películas
anteriores, Stone propone como en "Wall Street", "Salvador", "J.F.K.", "Nixon",
el documental sobre Fidel Castro, no sólo su habitual análisis profundo
sobre el poder, sus mecanismos y tentaciones de autoritarismo y
corrupción, que tanta ojeriza ha provocado en Estados Unidos, sino que
puntualiza en la epopeya de Alejandro Magno dotándola de un claro
sentido de actualidad: concluye que la formidable empresa del guerrero
resulta un fracaso, lo define como un imperialista que busca unificar
enormes territorios y diversas culturas de Occidente y Oriente bajo la
hegemonía helenística. Esos rasgos precisos del contenido proporcionan a
"Alexander" una dimensión de interés cinematográfico que obvia las
reales irregularidades del film.
"EL AVIADOR", METAFORA SOCIAL
También el poder, la lucha por alcanzarlo y las acechanzas por
ejercerlo, integran el contenido temático de "El aviador" de Martin
Scorsese, que encara la biografía del magnate de la aviación y el cine
estadounidenses Howard Hugues, figura emblemática y fascinante del siglo
XX. Film por encargo, también super-producción de elevado costo, cargado
de estrellas, se lo considera como una metáfora de la sociedad de
Estados Unidos y su American way of life, en el cual Martin Scorsese ha
dejado su impronta de uno de los cineastas de mayor dimensión artística
y temática del Hollywood actual.
Howard Hughes ( 1905-1976 ) se hizo famoso primero como piloto de
aviación audaz y rápido - llamado "El Segundo Lindberg" -. Huérfano
millonario a los 18 años, luego de batir récords de velocidad y de
vuelta al mundo, destacó su personalidad como empresario de compañías
aéreas nacionales e internacionales y como aficionado al cine y a las
hermosas estrellas. En este terreno conquistó y exhibió beldades como
Katharine Hepburn, Jean Harlow, Ginger Rogers, Ava Gardner, Lana Turner,
produjo películas ( "Scarface" de Howard Hawks como la más conocida ),
fue accionista principal del sello R.K.O., también dirigió "Angeles del
infierno", exitoso y costoso film de aviación que no rescató los 4
millones de dólares de presupuesto en 1930, y el western "El proscripto"
que escandalizó a Hollywood por dos razones de Jane Russell exhibidas
con generosidad. Como empresario y constructor de aviones, Howard Hughes
libró enconada lucha por la hegemonía en ese terreno al frente de la
Hughes Aircraft Co. y de la línea aérea TWA. Hombre excéntrico y
proclive a manías paranoicas, los últimos años de Howard Hughes fueron
de encierro absoluto, probable locura y misterio cierto.
La película trata los años de juventud del personaje entre 1920 y 1940,
encuentra en Martin Scorsese el cineasta idóneo para una vida signada
por la exaltación, la violencia y la lucha vitales por el poder. En
efecto, ese campo temático es una constante en el realizador de "Taxi
Driver", "Buenos muchachos", "Casino", que tiene también sus títulos
"históricos" en "Toro salvaje", biografía del boxeador Jack La Motta, en
la atención epocal de "La edad de la inocencia" sobre novela
novocentista de Edith Wharton o en la descripción del violento
nacimiento de una sociedad en "Pandillas de Nueva York".
Reciente ganadora de tres Globos de Oro - mejor película, actor
protagónico ( Leonardo Di Caprio, repitiendo el encabezamiento del
elenco como en "Pandillas de Nueva York ) y música ( Howard Shore ) -,
antesala de los premios Oscar de 2004, "El aviador" acaso le confiera a
Martin Scorsese la preciada estatuilla de mejor film del año que
Hollywood siempre le ha negado. Un misterio de ojeriza acaso similar al
sufrido por Oliver Stone: el dedo prohibido en el ventilador. LA
ONDA®
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