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Realidad
política
Un camino inexplorado
Jorge García Alberti |
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Prensa
internacional:
El gobierno de Tabaré Vázquez
será más parecido al de
'Lula' que al de Chávez |
Realidad
política
Un camino inexplorado
por Jorge García Alberti
Entre los muchos hechos
“históricos” por los cuales se recordará especialmente este mes de
febrero de 2005, hay uno que podría convertirse en el hecho político de
la década.
Ocurrió el pasado miércoles, cuando los uruguayos tuvimos la oportunidad
de apreciar, sentados en una misma mesa, a los líderes políticos
firmando el “ Acta de Entendimiento Interpartidario”. Tras varias
semanas de diálogo, el documento pudo cuajar y de allí salieron bases de
acuerdo en política educativa, económica y de relacionamiento
internacional.
En la historia reciente del país, es posible encontrar un pacto de
similar envergadura, por su importancia, a la salida de la dictadura
aunque, en esta ocasión, el cómo se llega a ello tiene diferencias
significativas y hace visualizar en el horizonte algo de lo que tanto
hablan los dirigentes en forma individual: lograr políticas de Estado
que trasciendan los cambios naturales de gobierno que se suceden en
nuestra democracia cada cinco años.
Si tratamos de analizar el significado de este hecho político, podemos
tomar varios caminos y al final de todos ellos se puede llegar a una
misma conclusión: están dadas las condiciones para avanzar y mucho y el
país no puede desperdiciar esta oportunidad por el bien de la población
y las futuras generaciones de uruguayos.
El Partido del futuro gobierno, hizo bien en no utilizar como aplanadora
las mayorías absolutas provenientes de los resultados de las urnas.
Quizá fuera eso lo que necesitaba el Uruguay: que se conformara una
mayoría que permitiera ordenar el panorama político y hacer tomar
conciencia al resto de las fuerzas que no es posible impulsar propuestas
desde la atomización política.
Podrá discutirse si el acuerdo alcanzado tiene la profundidad necesaria
como para avizorar un avance significativo en temas de largo aliento,
pero lo cierto es que, en los hechos, ya dimos el puntapié inicial.
Los más escépticos podrán decir que, en realidad, a los partidos
tradicionales no les quedaba otra alternativa más que el acuerdo
político luego del resultado de las elecciones. El camino parece ser el
de otorgar una tregua que sirve para dos cosas: recomponer sus propias
fuerzas y decantar las internas y también sondear cómo se desenvuelve el
nuevo gobierno, vislumbrar sus puntos flacos, para luego comenzar una
oposición sistemática.
Algunos sostienen que ello sucederá a partir del invierno de 2007, por
lo tanto, transcurrido el mes de mayo y superadas las elecciones
municipales vamos a sufrir un “ apagón político”. Sólo vamos a asistir
al hecho de la acción de gobierno que impulse el Presidente y su equipo
basados en el programa del Encuentro Progresista.
Recuerdo el hecho de la época de intendente de Tabaré Vázquez en
Montevideo. El decía que tenía sólo dos libros de consulta en un cajón
de su escritorio: el programa de gobierno y el TOCAF ( Texto Ordenado de
Contabilidad y Administración Financiera), que le permitía evitar
cometer errores.
En ese marco, la oposición sólo tendrá una tarea de control, por
supuesto más que importante. Y esto también lo ha permitido el acuerdo
político interpartidario. Antes del 1 de marzo, conoceremos los
nombramientos realizados por los partidos tradicionales para integrar
los entes y organismos descentralizados. Otro hecho significativo, la
integración mixta.
Cómo antecedente histórico en la política contemporánea, podemos señalar
que el acuerdo firmado tiene ciertas similitudes con el llamado “ Pacto
de la Moncloa”, firmado en Madrid entre las fuerzas políticas y sociales
a la salida de la dictadura del General Francisco Franco y que permitió
una estabilidad política que fue determinante para el ingreso de España
en la Comunidad Económica Europea y su posterior desarrollo.
En Uruguay, falta el acuerdo entre los sindicatos y los empresarios, que
se está elaborando a instancias del futuro Ministro de Trabajo. Si eso
también logra llegar a buen puerto, estaremos en óptimas condiciones
para recuperar el tiempo perdido.
A partir de ahí, sólo dependerá de nosotros mismos. LA
ONDA®
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