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Uruguay:
“Libertad, solidaridad, igualdad de oportunidades”
Del país formal a la región real
por el profesor Bernardo Quagliotti de Bellis
Prácticamente
mucho más de medio siglo ha pasado, que Uruguay no tiene un fundado
proyecto geopolítico El no se saber qué país queremos y debemos ser;
conduce a una pregunta constante: no saber adónde irá, una de las
permanentes preguntas que, últimamente, generación tras generación se
vienen planteando. El futuro: ¿aquí? ¿en el exterior? Igual situación
pasa , en cuanto no se informa, no se procesa la escasa información de
lo que está sucediendo en nuestros alrededores. Los niveles de educación
decrece en todos los ámbitos; carecemos de una política exterior ágil,
fuerte e imaginativa. El “mundo” se reduce para el uruguayo en el
territorio, pues tampoco se provoca el interés por una política fluvio-marítima.
Válido reconocer que, desde comienzos del siglo XIX, gobernantes de
diversas tendencias de pensamiento político comenzaron a construir lo
que se denominó, en la Constitución de 1830 “El Estado Oriental”. Los
pilares fundamentales lo conformaron dispersos núcleos afiliados al
Partido Banco y el Partido Colorado; y más tarde comenzaron a sumarse
variables de otras agrupaciones políticas.
Pero lo realmente significativo y válido es que en el juego del disenso
y del consenso, todas establecieron una tradición nacional, que es un
factor geopolítico de singular importancia que nos distingue ante
cualquier país , pues es la sumatoria del esfuerzo secular de un pueblo
, que como en el caso de Uruguay se vio y sigue viéndose con una grave
problemática ante el visible aprisionamiento político, económico y
militar de sus dos grandes vecinos; ello no ha sido ni será obstáculo
para que la pequeña nación uruguaya sepa mantener dignamente y
acrecentar su fisonomía internacional siendo siempre, respetuosamente
considerada en el escenario regional, continental y mundial.
El pensamiento nacionalista primó, permanentemente en la sociedad
uruguaya afirmando su identidad y al mismo tiempo -sin contradicción
alguna- proclamando permanentemente desde abril de 1813 una búsqueda de
la integración continental, con el fin de unir a los Estados
sudamericanos en un todo coherente.Lamentablemente,c omo ha dicho Methol
Ferré: “los uruguayos son el fracaso del sueño artiguista”.
Perfil del Uruguay que se deberá afirmar
Se inicia un nuevo período de gobierno y, como se anuncia -si se cumple-
asistiremos a una nuevo estilo de administración política, económica,
internacional y educacional, prioritariamente
Existen varios puntos a favor:
a) Su concepción republicana y democrática del Estado con representes
elegidos por la nación, representativos del poder que reside y seguirá
residiendo en el pueblo.
b) Un destino histórico de “país bizagra”, gracias a su destino
marítimo, (no muy reconocido por su pueblo) , que en lo regional
representa la “llave” del hinterland sudamericano; hinterland que
integrado vigorosamente en el MERCOSUR, ha aumentado su potencialidad
geopolítica , a raíz de la inteligente adhesión del frente marítimo del
Pacífico Sur chileno - peruano.
c) Por tanto, aceptar con entusiasmo e inteligencia tal destino
marítimo, debe primar para reconocer, como consecuencia, la realidad de
su destino geográfico.
Artigas , no solo en el bronce.
No basta, sin embargo, reiterar el pensamiento histórico nacional
artigas en cuanta oportunidad se presente. . Al nombrar y reverenciar
permanente a José G. Artigas colocando su busto en cuanta plazoleta de
la ciudad o del interior haya, antes resulta prioritario considerar y
comprender las concepciones geopolíticas que él tuvo desde el Ayui ,
inspiradoras de la política exterior nacional hacia los Estados vecinos.
El Uruguay en muchas ocasiones se vio enfrentado diplomáticamente -a
veces militarmente- ante el pensamiento tanto argentino como brasileño,
basado en las ideas expansionistas imperiales de uno y hegemonía
virreinales del otro. Sin Brasil y Argentina en la plenitud de sus
esfuerzos, no podremos concretar una complementación económica de mutuo
beneficio para la región. En ese escenario, tanto Uruguay como Paraguay
no podremos comenzar a construir la Patria Grande. Ya alcanzó con la
infamia de la guerra de la Triple Alianza
El nacionalismo en su expresión moderada y racional
En la actualidad, el progreso y desarrollo de los Estados avanza por
cauces muy diferentes a los provocados por las concepciones geopolíticas
del ayer. En el hoy, frente al desarrollo acelerado de los países
industrializados, cuando nos asombra en aumento la brecha económica y
tecnológica entre el denominado grupo de Davos se hace cada vez mayor,
la responsabilidad histórica y el mandato geopolítico es la
complementación e integración proclamado en el grupo de Porto Alegre.
Así lo debe comprender el Uruguay de hoy; el Uruguay que se dejó manear
por los intereses de geopolíticas foráneas.El arquitecto Barrachini
señala en su obra, los antecedentes de ordenamiento territorial y
equilibrio, desde el proyecto del presidente Gabriel Pereyra (1857) y
otros que han quedado en los cajones de algún estante legislativo hasta
que a mediados del siglo XX comienza a estancarse el pensamiento
geopolítico respecto a la conformación equilibrada del espacio nacional.
Así, ignorado, el nuevo gobierno nada habló del proyecto de un puerto en
aguas profundas en Rocha para el servicio de la región, una forma
geopolítica para penetrar en el Cono Sur. La perspectiva que la antigua
Santa Rosa (Bella Unión) sirviese como puente de penetración en materia
de infraestructura con el suroeste brasileño y el noreste argentino e,
incluso, con el Paraguay. Todos esos espacios unidos pudo haber
conformado la descentralización de que tanto se habla y se hace tan
poco, según nos señalan las cifras censales. Bella Unión-Nueva
Palmira-Montevideo- Puerto oceánico, debería ser los marcos geopolíticos
del territorio uruguayo.,. los tres importantes vértices para
protagonizar en la región.
DESARROLLO INTEGRADO. PODER Y TERRITORIO
Por ello -como ha expresado el Arq. Walter Graiño- “se considera
fundamental partir de la idea de que el desarrollo global y la
integración nacional solo será posible. entre otras cosas, a partir del
desarrollo integrado de todas las regiones nacionales, teniendo en
cuenta los objetivos que están estableciendo los países vecinos.”
Si desde Uruguay, a quien corresponda, se continúa sin mirar Mirando el
entorno sin extender la mirada más allá de los océanos, si se demora la
tarea que implica no llevar una eficaz, imaginativa y real planificación
de todos los rubros del Uruguay, el destino del país no es muy promisor,
pues otros signos exógenos establecerán nuestro destino. LA
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