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“Las diez
llamadas...”
Habrá que esperar
por Jorge García Alberti
Aprobadas
por el Senado las venias que el Poder Ejecutivo envió para integrar los
directorios de los entes, estamos ahora ante una situación ciertamente
inverosímil, desde el punto de vista político: el Gobierno decidió dejar
sin ocupar los cargos que ofreció a la oposición, para cuando ésta lo
considere oportuno.
Y todos nos preguntamos ¿ será alguna vez oportuno? o este tema ya quedó
cerrado y no habrá modificaciones.
Por cierto, que es necesario hacer un poco de historia sobre el punto
para ver que han incidido una serie de errores políticos en toda la
negociación, a veces por inexperiencia en el manejo de los temas, a
veces por tensar demasiado la cuerda y otras porque estamos en el medio
de una nueva campaña política y todo lo que se haga o no se haga va a
influir en el resultado del próximo 8 de mayo.
Uno de los errores del Encuentro Progresista- Frente Amplio- Nueva
Mayoría, está referido a la forma en que se negoció; sin aclarar que la
voluntad era ofrecer el mecanismo del 3 y 2 ( tres cargos para los
representantes del Ejecutivo y dos para la oposición) para la
integración de los entes y los organismos descentralizados, aunque eso
iba a tener alguna reserva.
Concretamente, que eran necesarios controlar los 4/5 de la integración
del directorio del BROU, para que la institución no quedara bloqueada, o
que el SODRE también era prioritario para el Gobierno y se iban a ocupar
los tres cargos previstos.
Otro mal manejo, se produjo más tarde, cuando se plantó y no cedió ni un
ápice, haciendo valer que los votos conseguidos en octubre le daban
derecho a tener la mayoría donde quisiera.
Eso, dicho en una reunión privada era una cosa pero decirlo a través de
los medios de comunicación era otra.
Y así, se fue condicionando y arrinconando la reacción del Partido
Nacional, donde, pese a todo, había mucha presión interna para llegar a
un acuerdo. Los cargos, no solo eran importantes por el tema de que las
minorías cumplan una tarea de control, sino también porque muchos
dirigentes se quedaban sin trabajo.
Hasta último momento, se intentó negociar. Una fuente comentó que el
Presidente del Directorio del Partido Nacional, Jorge Larrañaga, llamó
en diez oportunidades al Presidente de la República, durante los días de
la crisis, tratando de evitar tener que decidir no participar, y Vázquez
no le respondió.
Eso hacía que la situación llegara a un límite. Estamos en plena campaña
de las municipales y quedar tan condicionado por el Gobierno, no lo
dejaba bien parado al Partido Nacional. Y así, se decidió salir a las
cuchillas, con el mazo bien alto.
Eso sorprendió al Gobierno, que no esperaba una reacción tan virulenta.
La decisión oficialista adoptada a partir de ahí, corrigió en algo el
error inicial: no se iban a ocupar los cargos vacantes y quedan a
disposición de la oposición.
Este mensaje sorprendió aún más pero sirvió para que las aguas volvieran
a tomar un cauce más adecuado. Pero, ¿ahora que ocurre?. Ocurre que
transitamos por una campaña para las elecciones municipales, donde los
nacionalistas tienen expectativas de un buen rendimiento.
Después de eso las cartas estarán absolutamente vistas. Sabremos cuántos
municipios tendrá cada fuerza política y cuál será el espacio real de
poder que va a ocupar en los próximos cinco años. Si el Partido Nacional
logra mantener un gran número de intendencias, hará que el Gobierno
pueda ceder en algo. Entonces, hacia allí están apuntadas las baterías y
los cargos pasan, momentáneamente, a un segundo plano, sabiendo que los
lugares están reservados.
Para el Gobierno, no es fácil romper del todo el diálogo y tener
oposición intransigente a poco más de un mes de asumir. Hay leyes que
necesitan mayorías especiales, y el Partido Nacional es el más afín para
conseguir los votos que faltan. Pensemos en el voto epistolar, para lo
cual es necesario contar con el respaldo de 66 Diputados y 20 Senadores.
Por eso, hasta el 9 de mayo no pasará nada y sólo nos queda esperar.
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