|
Dos visiones de poder en la
Crisis política boliviana
por Pedro Molina Fernández
Jorge Elías, el analista
argentino de temas internacionales, publicó en la edición del último
domingo 20 de marzo del diario La Nación de Buenos Aires, un extenso
artículo sobre la situación política de Bolivia bajo el, “La manzana de
Evo”, del que extractamos el planteo que hace sobre la tremenda
disyuntiva existente entre las dos concepciones de poder lo que complica
aún más la crisis que se vive en el país: una, la sostenida por el
Presidente Carlos Mesa, la otra, la del lider del MAS (Movimiento al
Socialismo) y de los cocaleros, Evo Morales.
Del enfoque expuesto por Elías, podemos partir de la base de una
diferenciación entre ambas personalidades, muy distintas por cierto, en
tanto, el mandatario proviene de una familia compuesta por dos
historiadores del arte (el mismo es un historiador de nota, autor de una
valiosa obra sobre el pasado boliviano), que ha estado “ siempre ligado
a los medios de comunicación después de haber estudiado en esa ciudad y
en Madrid” (1). Podemos incluirlo con toda autoridad en el vasto mundo
de los intelectuales.
Por su parte, Evo Morales, “nacido en 1959 en Orinoca, Provincia de
Oruro, no concluyó la educación primaria y estuvo ligado desde la
adolescencia a los sindicatos indígenas cocaleros, sus padres no sabían
leer ni escribir”.
Hasta ahí, las “discrepancias” de origen. Las existen también, en lo que
hace al aspecto físico, algo que tiene su importancia, si tomamos en
consideración las distintas expresiones étnicas que conforman la
estructura poblacional de Bolivia. Dice Elías –no resisto la tentación
de transcribir el párrafo integro dedicado al tema-, “blanco, alto y
barbado, uno, mestizo, bajo y chaparrito, el otro”...
Pero en lo fundamental, existen asimismo marcados desacuerdos entre
ambos, que representan en líneas generales dos visiones de poder,
digamos de país, aparentemente irreconciliables. Mientras el Presidente
Mesa sostiene una política que apoya las privatizaciones, las
inversiones extranjeras particularmente en petróleo, gas y agua, la
importancia de los organismos internacionales en la economía interior.
Lo que significa en síntesis, considerar los intereses de las empresas
foráneas, pues a juicio del gobierno actual, Bolivia necesita de esos
aportes.
Por su parte, Evo Morales levanta la bandera del nacionalismo que
prioriza la disminución de la participación del capital extranjero,
especialmente en áreas, que, como hemos señalado líneas atrás, se
refieren al petróleo, gas y agua, rubros en los que a su juicio, el
Estado debe asumir un rol de permanente liderazgos.
El Mensaje de Evo
En lo que hace al mensaje del Presidente Mesa, ha sido ya explicitado
por la prensa escrita, televisiva y radial, a raíz de los últimos
acontecimientos ocurridos y que culminaron con su renuncia del
mandatario y el rechazo de la misma, lo que tuvo difusión en los medios
de comunicación uruguayos.
Nos interesa ahora, por esas razones, dar a conocer un mensaje dirigido
a la Nación Boliviana de Evo Morales, el que por su naturaleza, define
con toda nitidez el pensamiento del lider cocalero que por lo demás,
viene repitiendo una y otra vez a lo largo de su intensa trayectoria
pública.
Comienza apuntando que la crisis se debe a “los errores, agresiones y la
soberbia del gobierno hacia los bolivianos y la imposición de los
organismos internacionales con políticas económicas ajenas a nuestra
realidad, que es aprovechada por grupos de la oligarquía”, lo que debe
provocar de inmediato un sentimiento de repudio y la ratificación de un
sentimiento auténticamente democrático.
Sostiene que el modelo neoliberal, fue fruto de gobiernos corruptos y
que no habrá soluciones en tanto no se resuelvan “los problemas de la
mayoría nacional que es discriminada y explotada, e incluso, amenazada
con la extinción. Para ello, habrá que recuperar para el dominio del
Estado, los recursos, lo que habrá de producirse por “la revisión de los
contratos de las empresas capitalizadas”.
Propone que el Presidente Mesa debe en el próximo mes de octubre,
sancionar una nueva ley de hidrocarburos y la convocatoria a una
Asamblea Constituyente, esta última como “máxima instancia”, por lo que
debe ser “democrática, indígena y popular, refundacional del Estado
Boliviano”, y, su garantía debera ser mediante “un nuevo pacto social
constituyendo un Consejo de los Pueblos.
El proceso económico
No es necesario, apunta en su mensaje Morales, para solucionar la
crisis, sólo una “reactivación económica”, sino además, “un programa de
reestructuración productiva y generación de empleos”, para lo cual “el
Estado debe constituirse en el principal agente económico” para atender
el desarrollo y políticas diferenciadas por actores u regiones.
Otras propuestas de Morales, anotan la refundación de los YPFBolivianos;
la creación de un Consejo Económico; el establecimiento de “un precio
especial de los hidrocarburos en el mercado interno” para no estar
sometidos a los precios internacionales; la eliminación de los
minifundios y los latifundios; una mejor “redistribución de la tierra
que sea equitativa, distributiva, participativa y democrática”.
Lo expuesto es a grandes rasgos el proyecto de país que alienta Morales,
a lo que deben agregarse la necesidad de solucionar los problemas de
educación, salud, vivienda y empleo, temas que no son tratados a
profundidad, pero que a su criterio, podrán ser superados mediante el
cambio del actual modelo.
Concluye el mensaje, señalando que...”Con la misma madurez y serenidad
pero también con el ejemplo y lucha de otros países del continente y del
mundo, vemos hoy que es imperioso actuar y tomar medidas efectivas antes
que se desate una crisis política y social de imprevisibles
consecuencias provocadas por el gobierno.
Para lograr, esas soluciones, Morales y el MAS, convoca en este
documento a los indígenas originarios, a los trabajadores del campo y la
ciudad, empresarios, intelectuales y clase media, para alcanzar esos
“cambios pacíficos” que, llevarán a “la construcción de la nueva
Bolivia”.
1) Se refiere a la
ciudad de La Paz, capital boliviana. LA
ONDA®
DIGITAL |
|