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La empresa y su entorno
socio-político
por el profesor Bernardo Quagliotti de Bellis
En
nuestro artículo anterior planteamos la interrogante referida a si son
positivas y necesarias las políticas de privatizaciones en Iberoamérica
en los tiempos actuales. La clave de la respuesta radica en evaluar el
impacto que la ola de reformas económicas y políticas que ha recorrido
Iberoamérica durante los últimos años, ha transformado su panorama
político y económico. Con resultados positivos, reglas democráticas
básicas imperan en la región y la mayoría de los países ha optado por
políticas económicas que se sostienen cada vez más en soluciones de
mercado para los problemas de asignación de recursos y de crecimiento
económico.
Considero que la erosión del mundo bipolar a partir de la última década
del siglo pasado, sumada por una rápida y creciente globalización de las
economías, vienen conformando excelentes tiempos para empresario
eficientes. Es oportuno considerar que Iberoamérica nunca ha tenido en
su historia, mercados tan abiertos, acompañado por un acceso fácil a los
recursos y al conocimiento y una atmósfera tan positiva para la
inversión empresarial.
Sin lugar a dudas, hay que considerar que más oportunidades en el
mercado abierto significan también más riesgos. La competencia se está
intensificando; la rapidez del cambio es asombrosa y la comunicación
abierta crea más transparencia con respecto a la información,
permitiendo definir nuevas reglas y métodos para la toma de decisiones.
Como ha expresado el economista canadiense Michael (1995), “la
competitividad, basada en la productividad y la eficiencia, es la clave
para el éxito de la economía iberoamericana”.
Una agenda de competitividad desafiante
Lo relacionado directamente a la competitividad es temido por la mayoría
de los empresarios.¿Es la competitividad de las empresas lo suficiente
para dar crecimiento duradero, concretado en un patrón de desarrollo que
pueda sostener el desarrollo estable del país donde están radicadas?
Muchos autores han formulado, de una forma u otra, el contenido de esta
pregunta, tomando en cuenta que en muchos casos se han producido falsos
arranques y falsas promesas en la historia de los países
iberoamericanos.
Se ha considerado que la globalización y el traslado de poder de los
gobiernos al sector privado, pueden ofrecer oportunidades crecientes
para las empresas, que deben estar acompañadas por responsabilidades
cada vez mayores, Aquí radica, en gran parte, la tragedia del
empresariado iberoamericano: el haber tenido durante décadas en el siglo
pasado, más poder que responsabilidad, que culminó en resultados
desastrosos.
Iberoamérica región de contradicciones
Tras la crisis mexicana de 1982, que afectó a toda la región, la mayor
parte de los países ejecutó macroeconomías complementadas con cambios en
sus respectivas orientaciones de política económica. Pero, hay que
anotar, que en este aspecto hubo grandes variaciones tomando en cuenta
el grado en que se aplicaron tales políticas. La mayoría de las reformas
enfocaron la lucha contra la inflación, lo inherente a la disciplina
fiscal, a la reforma comercial y en cuanto al sector financiero.
Sin embargo, quince años después, 1997 como año de referencia, si bien
las medidas adoptadas permitieron lograr estabilidad y promover cierto
grado de crecimiento, no alcanzaron a promover el desarrollo sostenible
como ha sido indicado en los periódicos informes de situación redactados
por el BID.
“Las tasas de crecimiento económico son menores de las que se esperaban
y necesitaban, el efecto social de las reformas es demasiado leve y
tardío y el impacto ambiental es dudoso.” (BID, Informe, 1997)”.
Considero que Iberoamérica no ha empezado aún a buscar seriamente el
origen de sus problemas sociales. Lo del subtítulo “región de
contradicciones” surge de las ventajas que la región tiene en abundantes
recursos naturales, situación favorable para alcanzar un desarrollo
sostenible.
La Comisión de Desarrollo y Medio Ambiente del BID.PNUD, resume
esquemáticamente la riqueza de recursos naturales que existen en
Iberoamérica, con una población aproximada del 8% de la mundial.
29% de los recursos renovables de agua en el mundo.- 20% del potencial
hidroeléctrico mundial.
Buena parte de la biodiversidad : 27% de todos los mamíferos; 34% de
plantas florales; 37% de reptiles; 43% de aves; 47% de anfibios.
23% de la tierra potencialmente arable.- 23% de los bosques y 46% de las
selvas tropicales.
Tales cifras indican que Iberoamérica tiene diez veces más tierra
cultivable “per se” que Asia, aunque su producción agrícola es menor y
la migración de las áreas rurales a las urbanas no ha cesado, por el
contrario, se le suma el éxodo al exterior regional. Esto fenómenos
lleva a que la dinámica agrícola esté obviamente obstaculizada y las
subregiones rurales mal administradas y con baja productividad.
El balance a esta altura, señala que el crecimiento económico es
insuficiente y tardío, las disparidades y problemas sociales no se han
resuelto -por el contrario se agravan- el capital natural se sobre
explota y el daño al aumento va en aumento.
La responsabilidad social empresarial. El caso Chile
El “Chilean Benchmarking Group” (CBG) significó un esfuerzo de
colaboración concretado entre seis empresas chilenas, con el fin de
comparar y estudiar “buenas prácticas” de los programas de participación
comunitaria de corporaciones en el país. La iniciativa surgió, tomando
en cuenta que el papel de los negocios en el desarrollo sustentable de
la sociedad ha pasado a ser un tema prioritario para empresas y
comunidades en todo el mundo.
En Iberoamérica, el sector privado es aceptado sin objeciones, como el
principal motor de desarrollo y crecimiento económico. En tal sentido,
con palabras del ex Secretario de Comercio de Estados Unidos -Ron Brown-
“Chile es un modelo, es como un faro para el resto de América Latina. En
muchos sentidos se ha convertido casi en la envidia de muchos de sus
vecinos hemisféricos”.
El CBG se concentró detalladamente en las formas específicas para
mejorar la comunicación interna (entre ejecutivos y empleados). La
conclusión indicó la existencia de un acuerdo de ambos sectores en
cuanto a que las empresas deben lograr que los empleados se involucren
más en el proceso de desarrollo de programas de servicio comunitario.
El resumen final de esta experiencia de benchmarking”, indicó que en
Chile existe un nivel mucho más alto de participación del sector privado
en los proyectos sociales de lo que públicamente se conoce. Un segundo
punto señaló la clara necesidad de “profesionalizar” los métodos y
procedimientos usados para lograr involucrarse con la comunidad. Muchos
negocios en Chile carecen del conocimiento, la experiencia y el
desarrollo de redes para aumentar el tamaño y el impacto de sus
contribuciones.
Las empresas que valoren y apliquen nuevas estrategias, se volverán más
innovadoras, más productivas y más competitivas. La acumulación de estas
ventajas hará que los sistemas de producción y servicios de un país sean
más competitivos en los crecientes mercados internacionales.
Como conclusión: el principal problema es convencer a los dirigentes
políticos, a empresarios, a los trabajadores como a los ciudadanos en
general, que sin empresas sólidas enraizadas en sistemas productivos, de
innovación dinámica y con presencia internacional, no se podrá
aprovechar las ventajas de la globalización y, mucho menos, neutralizar
sus consecuencias negativas. LA
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