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El nuevo
rol sindical
El PANES y como se difunde
por Jorge García Alberti
A
poco más de una semana de haberse iniciado la inscripción para el Plan
de Atención Nacional de la Emergencia Social( PANES), hasta la jornada
del viernes se habían inscripto un total cercano a las noventa mil
uruguayos.
En base a este dato objetivo, ya es posible encontrar dos
interpretaciones sobre el fenómeno, ambas situadas en polos opuestos.
Para algunos de los consultados, ese número de personas que se acercaron
al Plan es altamente significativo y demuestra el nivel de la crisis: 90
mil personas son muchas y, si sigue ese ritmo, se batirán todos los
pronósticos previos, en un muy corto plazo.
Para otros, hubo una muy fuerte inscripción durante los tres primeros
días pero ese ritmo se ha visto disminuido en las últimas jornadas y
parece estabilizarse; ello no generará el número final que se estimaba
podía llegar al millón de personas a las que se debería dar asistencia.
Ambas posiciones se pueden encontrar si se conversa con distintas
personas vinculadas al PANES.
Si bien esta puede ser una discusión sin solución a priori, cabe
consignar que, para Uruguay, el número al que ya se ha llegado es alto.
Se supone que esas personas son 90 mil cabezas de familia.
Esto genera ahora distintas salidas que, hasta el momento, no han sido
contempladas y que será necesario analizar en función de los roles que
deberían cumplir los distintos actores vinculados a esta iniciativa.
En primer lugar, el control de la asistencia a todos los involucrados.
Este punto tiene particular importancia porque de él depende buena parte
del éxito o el fracaso que tenga el Plan.
Para todos es conocido que el sector más vulnerable, de acuerdo a las
cifras conocidas, es el de los niños, especialmente en la franja que va
desde los cero a los cinco años. Allí es donde se da el mayor número de
concentración de pobreza, lo cuál hipoteca buena parte del futuro del
país.
Hasta el momento, uno de los puntos a los que se ha dado más difusión ha
sido al denominado “ salario ciudadano” que asciende a $ 1363 y que
recibirá cada uno de los aceptados por este proyecto..
Pero ese no parece ser el aspecto más importante de la cuestión.
Convengamos que con ese ingreso mensual muy poca cosa se puede hacer, si
bien para quien lo reciba será como maná del cielo. Lo más importante
está centrado en lo que se pueda hacer en cuanto a la asistencia en
salud y en educación, puntos fundamentales para poder cortar, a mediano
plazo, la cadena de retroalimentación de la marginación social.
Justamente es allí donde los desafíos de control son muy importantes. Un
niño debe asistir a la escuela durante un período largo y constante en
el tiempo. Otro tanto ocurre con los planes de asistencia médica para
que tengan resultados adecuados o los de alimentación.
Y es allí donde aparece un aspecto de la discusión que no se ha dado: el
rol que pueden cumplir, por ejemplo, los sindicatos, cuyo fin, hasta el
momento, ha sido el de defensa del trabajador ante un conflicto, ya
sobre hechos consumados y no tanto, por lo menos en Uruguay, en materia
de prevención o de calidad de vida.
Quizá sea ahora el momento de asumir el rol de prevención, control y
regulación, como forma de participación en el PANES.
Pensemos en los docentes de magisterio o los funcionarios de la salud
que pueden realizar un seguimiento pormenorizado de cada uno de los
inscriptos, sin sumar ningún costo al proceso. Los docentes,
simplemente, con el control de asistencia a clase del alumno, alertando
a los responsables cuando se omita el cumplimiento. Otro tanto, pueden
hacer los médicos o el personal de la salud, cuando se indique que
determinada persona falta en forma habitual a los controles. En una
etapa más avanzada, se pueden designar delegados para asistir a las
personas en sus propios hogares.
Para esto se necesita una gran coordinación, participación y compromiso
de buena parte de la infraestructura sindical actualmente existente,
pero ahorraría también costos y aseguraría que se está cumpliendo con el
objetivo inicialmente previsto: sacar de la indigencia a miles de
personas.
Además, innovaría, en un nuevo rol para los sindicatos.
Es probable que todo ya esté pensado y acordado y se apunte en ese
sentido, aunque me temo que no es así, por lo tanto que se tome esto
como un aporte a la discusión.
De lo que estoy absolutamente seguro es que todo este tema del PANES, no
está siendo correctamente difundido por parte del Gobierno. LA
ONDA®
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