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Esta vez no me
olvidé
por Raúl Legnani
Se
que estás, que si quiero puedo ir a verte, pero que a la vez estás
ausente, sin saber qué es lo que pasa entre los que supuestamente somos
los sanos.
No te pude decir que la izquierda ganó, que el Pepe Mujica – aquel con
moñita al cuello que está junto a tí en una foto casi amarilla – tiene
votos a lo bobo y que ahora es ministro. Tampoco te comenté que muchos
amigos se han muerto, que el Gero es el nuevo embajador en Venezuela y
que el nuevo gobierno está trabajando duro, que muchas veces se
contradice y que dos por tres queda enredado en el alambrado cuando sale
corriendo espantado. Pero la gente quiere a Tabaré, lo apoya y perdona.
También lo empiezan a criticar.
No te dije que Juceca ya no está y que ya no podemos sentarnos a
discutir durante horas sobre la existencia o no de Dios y que ya no lo
puedo hacer calentar con mis críticas a Fidel Castro. Porque mire usted
que nunca vi un tipo como Juceca que fuera tan abierto para el arte y a
la vez tan ortodoxo para la política. Una especie de Diablo y Santo en
un solo cuerpo. Cosas de la naturaleza, sin duda.
Ni te cuento de lo que piensan los muchachos sobre nosotros. Cuando
alguno de ellos me mira me siento cuadrado y han logrado que ya no me
importe a que piensen lo que quieran de todos nosotros
Es que las cosas han cambiado, ¿sabés? “Nosotros” - esa cosa amorfa,
contradictoria, muchas veces imprecisa-, nos quedamos casi sin historia,
como que alguien por las noches se metió en nuestros cuerpos y nos quitó
el pasado. O el pasado se nos escapó en algún estornudo. Solo
recuperamos la historia en algún boliche ya muy entrada la noche. Otros
prefieren el mail: allá ellos. Otra opción es ir a los velorios, cosa a
la que me he negado. No estoy dispuesto a ir a buscar el pasado,
presenciando como se pudren los que no tienen futuro.
Nos ponemos contentos cuando vemos que uno de nuestros amorfos,
contradictorios e imprecisos amigos – alcanza con que sea conocido para
pasar a la categoría de amigo -, tenga un lugarcito para participar o
que alguien se haga un lugarcito para escucharlo, para que nos venga una
alegría tremenda.¡Si seremos boludos!
Por todo esto, querido hermano, hay muchos que estamos empezando a
preparar el retiro aunque no tengamos jubilación, para descubrir otras
esquinas y otros colores de la vida. Ayer ya di un paso: caminé cuatro
cuadras y me encontré con la rambla.
No podía creer, te lo juro, que ese mar estuviera allí desde hace 20
años, por lo menos (me dicen que son muchos más años…).
Como dicen las viejas de mi pueblo todo esto que nos está pasando debe
ser porque “algo habremos hecho”. Pero bueno, así están las cosas.
Creo que vos mostraste otra vez que tenés una mirada larga, con la
capacidad de subir y bajar montañas y de esquivar bosques. Un día
resolviste olvidarte de todo y de todos, perdiendo la memoria por
anticipado, antes de que otros la perdieran
Estoy seguro que hoy estarás disfrutando del correr de la brisa, de
algún insecto extraño o del movimiento de alguna hoja de un árbol, donde
seguramente descubrirás la sonrisa de algún niño.
Me olvidaba: feliz cumpleaños, querido Colo*. Esta vez no me olvidé. 19
de abril de 2005.
* Colo, es Luis Echavez Zás, quien fuera dirigente de la Feuu en la
década del 50, Fundador del Fidel y del Frente Amplio, miembro de Comité
Central del PCU y fundador de la Convergencia Democrática en Uruguay.
Hoy, 19 de abril, cumple años. Sufre de Alzheimer desde hace pocos años. LA
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