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Integración: La “foto de familia”
no solo tiene que parecer autentica,
tiene que serlo
por Antonia Yañez
En
Sudamérica, el continente con más instancias y compromisos
institucionales de integración funcionando, sus gobiernos parecen no
encontrar formas y contenidos de trabajar, sin pelearse y dividirse cada
día más.
Argentina y Brasil en nombre de los mejores ideales de integración y
necesidades de estar juntos, ahondan diariamente sus diferencias. Chile,
Bolivia y Perú insisten en sus discrepancias entre sí, Bolivia y Perú
mantienen bien alimentadas sus rivalidades territoriales, Venezuela y
Brasil solo logran un dialogo de convivencia forzada. Uruguay en el
ultimo minuto, recoge la simpatía de Brasil para su candidato en la OMC,
por ser el menos malo de la “película” entre los candidatos a secretario
general, pero vasta que el arroz uruguayo comprado por comerciantes
brasileños busqué llegar a destino, para que las “fronteras entre ambos
países se cierren”, Venezuela todos los días encuentra un nuevo
combustible para prender el fuego de una incendiaria guerra con
Colombia. Ecuador reaviva sus criticas fronterizas con Perú. Al norte
México recela cada día más al Brasil de Lula y busca ponerle un palo en
la rueda en el camino al exclusivo sillón del Consejo de Seguridad de la
ONU, al que aspira Brasil; Cuba con razón y sin ella insulta desde el
primer día al nuevo secretario de la OEA (34 países) porque este habla
que quiere la democracia y la defenderá para todo el continente.
Mientras se debate en el CTI de las negociaciones internacionales si se
logra dar vida real al ALCA, el MERCOSUR no avanza un milímetro, y como
les suele pasar a los enfermos graves y con fiebre alta, se empieza a
soñar en la Comunidad Sudamericana de Naciones.
Al mismo tiempo que estas divisiones y discrepancias paralizan las
relaciones entre estos estados y gobiernos, si se dedica tan solo unos
minutos a observar la ecuación del intercambio comercial entre Centro -
Sudamérica y el Norte los guarismos avanzan y se agigantan a favor de
este ultimo. ¡Cuánto le cuesta a nuestros gobiernos reflexionar sobre
causas y relación entre esa permanente imposibilidad de hacer efectiva
la integración regional, y la evidencia de los números de esta desigual
ecuación económica, comercial!.
Desde Brasilia surgen nuevas fotos de “familia”, y promesas, allí
cancilleres y presidentes mercosurianos se muestran juntos y sonrientes,
pero importa observar las consecuencias reales que nos deparará en las
próximas semanas y meses la realidad, que no es infinita en la paciencia
de los pueblos. Que -a diferencia de la creación artística- parecen
olvidar los gobernantes que en política no se puede hacer lo que se
quiere, sin reparar en las consecuencias. LA
ONDA®
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