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Informe sobre Vaimaca Perú encargado
por la Universidad de la República

por Dra. Mónica Sans

Lo que sigue es el informe brindado ante el CDC universitario hace pocas semanas sobre el caso del indio uruguayo Vaimaca Perú  secuestrada y llevado a Francia en 1831 donde murió en cautiverio sin que  aun se conozcan detalles precisos.

En el caso de Vaimaca Perú se ha fijado como fecha de su nacimiento 1780, aunque no existe una referencia clara. Tuvo un papel que no está demasiado claro, pero se sabe que participó con Artigas en distintos actos y está identificado claramente con la etnia charrúa. Es capturado en 1831 en la matanza de Salsipuedes, donde mujeres niños y algún cacique --en este caso Vaimaca Perú-- son capturados.

Posteriormente, él y los otros tres que aparecen en la escultura que está en el Prado de Montevideo son enviados a París. Me refiero a Vaimaca Perú, que está de pie; a Guyunusa, que es la única mujer; a Senaqué, aparentemente brujo; y a Tacuabé, un hombre más joven que desaparece después en Francia.

Llevados a Francia, tanto Senaqué como Vaimaca Perú fallecen en el primer año, en 1833. No está demasiado clara la causa de la muerte. Aparentemente puede haber sido de tuberculosis. Eso está más claro en el caso de Senaqué. Y el único esqueleto que es exhibido --obviamente hubo un proceso de descarne-- es el de Vaimaca Perú y en el caso de Senaqué suponemos que fue enterrado; Tacuabé logra escapar con una niña que nace en Francia, hija de Guyunusa y aparentemente de Tacuabé; y Guyunusa es llevada a Lyon, donde fallece y posiblemente esté enterrada. O sea que realmente Vaimaca Perú es el único resto humano al cual podemos adscribir a una etnia, en este caso la charrúa.

Tanto en el caso de los esqueletos que aparecen por ejemplo en cerritos, como en otros sitios de Uruguay, no tenemos demasiados elementos para decir que son de un grupo determinado, sea charrúa, guaraní, etcétera. Ahora, a raíz de esto, estamos empezando a tener un poco más claro ese tipo de pertenencia, por supuesto después del momento de contacto, porque en el caso de los prehistóricos es muy difícil adscribirlos a una etnia concreta.

A instancias de una Asociación autodenominada de Descendientes de indígenas Charrúas, ADENCH, y por nuestro Parlamento, se logra repatriar los restos en julio de 2002. La misma ley señala además que los restos deben ir al Panteón Nacional.

Los restos llegan el 16 de julio casi a medianoche y al día siguiente se hace una larga peregrinación, desde el Aeropuerto, donde estaban los restos, en la Base Militar, hasta el Panteón Nacional, llevados en una carriola rodeada de mucha gente. Eso ocasionó que los distintos grupos de descendientes de indígenas tuvieran diferentes actitudes. ADENCH estaba complacida porque los restos iban al Panteón, INDIA protestaba porque consideraba que era importante que los restos quedaron conservados para futuras investigaciones que pudieran realizarse y otro grupo proponía que fueron llevados y enterrados en Arerunguá. No querían que fueran enterrados en el Panteón, sobre todo por quienes allí se encontraban.

El convenio preveía cinco días de trabajo en el Panteón, o sea cinco días de trabajo con los restos, un mes para el informe de todo menos de los estudios moleculares y un tiempo incierto para los estudios moleculares, ya que ni siquiera sabíamos si íbamos a lograr obtener ADN, dado que no conocíamos en qué situación había estado durante más de ciento cincuenta año.

Los socios de ADENCH interpusieron tres recursos, de los cuales la mayoría no tuvo andamiento, hasta que sí lo tuvo un recurso de amparo que frenó los estudios. En esos momentos tuvimos que detener los mismos e incluso una persona salió en la prensa encadenada al Panteón para que no pudiéramos ingresar. Ya habíamos ingresado una vez, la segunda no pudimos, la tercera tampoco, y cuando al final apareció un recurso de amparo contra la Universidad, la Facultad, el Ministerio, el Museo e incluso la Intendencia, porque si bien el Panteón es del Ministerio está en un lugar de la Intendencia, se falló a favor de la investigación, o sea del convenio.

Eso se apeló y traje una parte de la sentencia del Tribunal de Apelaciones redactada por la Jueza Minvielle, de la que participaron Minvielle, Klett y Chalar, cuando pudimos retomar el estudio, en diciembre de 2002, que hablaba del interés general que sin desconocer el derecho a la paz sepulcral habilita a los estudios de carácter científico que permitan forjar, sin ataduras, sin secretos y sin misterios, la identidad de nuestro pueblo, a fin de poder echar los cimientos para poder edificar nuestro destino futuro. Creo que ésta es realmente la clave de todo este tipo de estudios, frente a un pequeño grupo de personas autodenominada como descendientes de charrúas, por más que consta que no todos descienden de charrúas y sí de otros indígenas. También es importante la referencia a nuestra Universidad, porque dice que en lo relativo a la forma de la investigación científica a realizarse exorbita claramente a la acción intentada, sin que deba perderse de vista que la Universidad de la República tiene credenciales suficientes en materia de investigación concienzuda, veraz, independiente y progresista. Esto lo traje especialmente porque creo que nos concierne a todos. Me parece que ésta es una declaración histórica de un Tribunal, que lamentablemente después fue desoída.

En cuanto al estudio en sí, los objetivos eran analizar los restos del Cacique Vaimaca, único indígena al cual realmente adscribimos a la etnia charrúa, conocer algunas características de su vida y otras que pudiéramos, por ejemplo genéticas, para saber más acerca de estos charrúas. Además teníamos algunos objetivos particulares, como identificarlo, porque realmente no teníamos garantías que los restos que llegaran fueran de Vaimaca y, por lo tanto, había que inventariarlos, elaborar una historia de vida, determinar el origen étnico y las relaciones con otros individuos y grupos, tanto del Uruguay como de fuera del Uruguay y discutir la información publicada anteriormente. Al respecto quiero decir que había un trabajo que recopilaba todo lo previo, hecho por Paul Rivet en 1930, que está publicado en Uruguay y después había dos o tres estudios puntuales a partir de 1930, o sea que obviamente las técnicas eran las de la época, de una antropología basada en la parte métrica clásica. Como vamos a ver apoyamos el estudio de Rivet, no así otros estudios posteriores.

Con respecto a la identificación, los distintos métodos, que son métodos clásicos de la antropología biológica y la identificación de sexo, edad al morir, algunas patologías, estatura, revelaron más o menos lo que ya sabíamos, que era lo que esperábamos, que era un individuo del sexo masculino, de 1,62 metros de altura, lo que no es bajo para la época. Hay que recordar que los europeos del siglo XIX, por lo menos los españoles y franceses, tenían más o menos la misma estatura. La edad al morir era de alrededor 50 años; de hecho si calculamos que era de 1780 tendría 53. Tenía varias lesiones, o sea traumas, en el radio, en la décima costilla izquierda, en la tibia derecha y en la región nasal.

En la parte antropométrica se tomaron cincuenta y una medida, que muchas de ellas ya habían sido tomadas y publicadas por Rivet, y otras de pos cráneo, que no estaban analizadas. Una característica curiosa es que era braquicéfalo, o sea que tenía un cráneo corto, cuando en general se hablaba de que los indios de Uruguay eran de cráneos medios o largos. Este era uno de los argumentos que usaba la gente de ADENCH para decir que no era charrúa, sino que debía ser mezclado o guaraní. Realmente no tenemos noción de cómo eran los charrúas, o sea que de acuerdo con el primero es posible que todos sean braquicéfalos y además la morfología se modifica rápidamente, o sea que el cráneo es muy plástico y en pocas generaciones puede cambiar sus dimensiones, lo cual no pasa con el ADN. Tenía nariz ancha. Estaba bastante completo, si bien descubrimos tardíamente al desarmarlo --vino con los alambres con que lo tenían en la exhibición-- que le faltaba el atlas, una rótula, algunas piezas dentarias y falanges de pies. Nunca tuvo los terceros molares, porque incluso sacamos placas y había agenesia.

En cuanto a las relaciones que logramos establecer, básicamente con medidas craneales, comparando con distintas poblaciones, las mayores similitudes fueron con algunos restos de la Patagonia y de la Pampa argentina, en algún caso también con el este del Uruguay e incluso con Córdoba, que aparentemente sería una unidad en cuanto a una oleada poblacional o por lo menos una similitud morfológica. En el caso de Uruguay básicamente con el este o sea con la zona de cerritos, por más que antes no se vinculaba directamente a los charrúas con el este del país.


Pedimos al doctor Marcelino que nos confirmara un estudio en Córdoba y dio similar. La similitud mayor nuevamente era con Córdoba y por distintos estudios se ve que es el punto más bajo de la gráfica, o sea que indica la mayor similitud o menor disimilitud.

En cuanto a la historia de vida, lo que determinamos en las placas en base a las líneas de Harris era que había tenido dos detenciones de crecimiento, aproximadamente a los 12 y 18 meses de edad. Una de ellas posiblemente coincida con el destete. Es bastante común que eso suceda en los primeros meses de vida cuando se abandona la leche materna. Además es increíble que por los huesos pudimos determinar líneas de Harris, lo cual no es común en adultos de más de cincuenta años.

Con respecto a la adultez, hablé antes de las huellas de traumas. Tenía una lesión en la pierna derecha. No es una fractura, sino simplemente una periostitis. Puede haber sido una infección a raíz de un golpe. Hay otra alteración en la región nasal que también pudo haber sido un golpe, aunque no está demasiado claro. Tiene una fractura bien recuperada del brazo izquierdo y de la décima costilla izquierda y con relación a esto incluso hay una referencia que cuando llega a Francia tenía la marca del sablazo. Sería de esa forma que lo capturaron en Salsipuedes, con un sablazo que dio en el radio y en la décima costilla, posiblemente dado desde alguien a caballo. Los indígenas no se defendieron; fue una matanza, o sea que lo más posible es que él estuviera a pie y los soldados de Rivera estuvieran a caballo.

El esqueleto es muy robusto, con muy buen estado nutricional. Casi no tenía osteoartritis y seguramente ahora la gente de esa edad tiene un estado bastante peor que el de Vaimaca Perú. No tenía caries. Hay un estudio francés que habla de que tenían básicamente una dieta carnívora y evidentemente la ausencia total de caries lo estaría demostrando. No hay ninguna patología dentaria de ningún tipo, lo que estaría hablando de una dieta con pocos alimentos elaborados, o sea con pocas harinas. Hay una abrasión media y en restos prehistóricos en general hay una abrasión dada por arena, ceniza y tierra mayor que el que vimos en Vaimaca Perú. Comparando con otros indígenas esperábamos encontrar dientes con rasgos que no posee aunque es muy común en indígenas, pero sí tiene otras características comunes con el este del país y también con los individuos de Salto Grande.

Podríamos concluir diciendo que las patologías en general correspondían a una vida nómade. No hay infecciones, salvo la de la pierna. Estaba bien nutrido. Tal vez fuera un guerrero porque tiene varios traumas. Y la causa de muerte no se observa en ninguna patología que llevara a la muerte y es posible que haya sido, como dije, por tuberculosis. Reitero que tenía el trauma del radio y de las costillas. Las fracturas están muy bien soldadas. Tiene un desvío en la región nasal y la patología de la tibia no es una fractura. En cuanto a las causas de su muerte se había manejado que podría ser por sífilis, pero quedó demostrado que ésa no fue la causa porque se hizo un estudio puntual y no queda indicado.

Vamos a ver una transparencia donde las líneas de Harris se marcan como líneas blancas, donde están las flechas y estudiando el largo de la tibia en ese momento fue que concluimos en el año y año y medio. También surge que hay agenesia o anodoncia de tercer molar, es decir que el molar no está ni estuvo nunca. Eso es en los cuatro terceros molares.

En cuanto al análisis de ADN, que era el aporte mayor porque de la parte morfológica había cosas que ya habían sido dichas en el estudio de Paul Rivet, el ADN estaba sumamente degradado. Aclaro que el ADN fue extraído en el laboratorio que tenemos en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, que es justamente para extracción de ADN degradado antiguo y una parte de los estudios fue hecha en la Facultad de Medicina --la parte de corte de PCR-- y la mayor parte en Facultad de Ciencias, donde incluso llegamos a tener que clonar, o sea insertar fragmentos pequeños en plasmio. Acá puedo hablar de clonar, no lo dije anteriormente, porque si llego a hablar de que estamos clonando a Vaimaca sale en los diarios. Lo que se hizo fue simplemente clonar unos pequeños fragmentos, de más o menos cien bases del ADN mitocondrial.

Se hicieron dos extracciones de ADN, ambas exitosas, y dado lo degradado que estaba nunca pudimos trabajar con fragmentos de más de cien bases, solamente apuntamos a las características mitocondriales, ya que hay cientos o miles de copias de ADN mitocondrial por célula y hay sólo una por ejemplo de cromosoma Y, entonces por este lado quisimos ver la ascendencia materna. Uno se puede preguntar qué pasaba con el padre, pero no lo sabemos.

La estructura del ADN mitocondrial está muy bien conocida y secuenciada desde 1981. Hay una región hipervariable, donde está la gran masa de mutaciones y todos los indígenas en general, desde América del Norte a América del Sur se caracterizan por una de las cuatro mutaciones que se indican, que eso es lo que caracteriza al famoso Haplo grupo mitocondrial: A, B, C o D. Y tiene mutaciones correlativas en lo que está indicado como di loop, que es la zona hipervariable.

Logramos identificar claramente, sin ningún lugar a dudas que era Haplo grupo C. En un caso nos dio un poquito de contaminación, pero en otro nos dio limpio. La extracción estaba bien, había una banda inespecífica y cuando secuenciamos ese mismo pedacito de la región genómica, no del di loop sino del resto, estaba la mutación que da justamente esa pérdida de un sitio de corte con una enzima, o sea que esto quedó sin lugar a dudas claro que es Haplo grupo C.

También pudimos --esto lo hizo en Facultad de Ciencias el equipo de Sanguinetti- ver la secuenciación, donde aparecen las distintas mutaciones. Ésta es típica de indígenas de tres de los cuatro Haplo grupos. También tuvimos dos mutaciones más, una que es común al Haplo grupo C --la segunda-- y la primera, que es una mutación rara, de la que voy a hablar ahora. Hay otras dos que son típicas del Haplo grupo C, o sea que tenemos las cuatro que esperábamos encontrar y una extra.

Cuando analizamos esta mutación que les digo que es rara, es una posición en esa región, vimos que había dos individuos de un cerrito de Rocha que ya habíamos secuenciado previamente que también la tenían. Los otros individuos que tenemos hasta el momento secuenciados de cerritos no la tienen, pero sí dos. La tiene Vaimaca Perú y resulta que hay dos personas que viven actualmente que también la tienen. Una persona que es de la ciudad de Melo y otro que es nacido en Montevideo.

Una cosa interesante cuando analizamos el Haplo grupo C es que es uno de los Haplo grupos más frecuentes hoy en la población uruguaya. De hecho, el porcentaje de Haplo grupos amerindios en la población actual de Tacuarembó es del 62% y el mínimo es en Montevideo del 21%, con una media de alrededor de 30%, o sea que de todos nosotros un 30% tiene un Haplo grupo amerindio por el lado materno, donde predomina el B y el C, lo cual también aparece en uno de los dos cerritos que tenemos analizado, particularmente en uno que es claramente prehispánico.

Cuando analizamos a nivel de indígenas actuales resulta que el Haplo grupo C es común en Tierra del Fuego y Patagonia, lo cual es coherente con la morfología, o sea que todo parece cerrar bastante bien.

Curiosamente en guaraníes casi no existe, es muy bajo. Mientras que los guaraníes actuales, sea del sur de Brasil o del norte de Argentina, de Misiones, se caracterizan por el Haplo grupo A, que no es el de Vaimaca, o sea que aquello que se dijo que tal vez podía tener mezcla con guaraníes, si la tuvo era por el lado paterno nunca por el materno, donde coincide perfectamente tanto con indígenas prehistóricos como actuales de la Pampa y Patagonia.

Como conclusión, la vida de Vaimaca Perú es coherente con la de un guerrero. Tiene varias fracturas, es nómade, no tiene osteoartritis, es robusto, tiene una gran musculatura --no lo dije pero tenía unas muy buenas inserciones musculares-- y una buena nutrición, esencialmente basada en el consumo de carne. Descartamos la sífilis, que estaba en un informe anterior, también desnutrición, que también figuraba en otro estudio. Se hablaba de osteítis y de la presencia de un balín, que resultó ser una resina que habían puesto seguramente cuando se midió la capacidad craneal. Aparecía una opacidad rara en las radiografías, no tenía una forma concreta, y cuando empezamos a analizar pudimos llegar físicamente a la resina. Y la causa de muerte, como dije, tal vez sea tuberculosis. De eso murió claramente Senaqué y en el caso de Vaimaca no se dice nada, pero no se habla de nada en particular.

Se reafirman las conclusiones de Paul Rivet en cuanto a la morfología y a la similitud con indígenas patagónicos. La estatura, la braquicefalia, que es un rasgo relativamente moderno supuestamente en indígenas de América. Como dijimos entonces hay homogeneidad morfológica con la Pampa y Patagonia y con indígenas del este del Uruguay, siendo más parecido en cuanto a morfología a los habitantes prehistóricos de Córdoba.

En cuanto al ADN mitocondrial, o sea a la herencia materna, tiene mutaciones propias de indígenas americanos que lo clasifican como Haplo grupo C, que es común en el Chaco, en la actual población de Uruguay y de Buenos Aires, y casi no existe en Brasil, salvo en el sur de Brasil. Casi no existen guaraníes pero sí apareció en Bagé y en Alegrete, a través de estudios de una colega de allá.

También en el ADN hay una mutación rara que, como les dije, encontramos en Rocha, en dos habitantes prehistóricos, con distinta cronología, y en dos habitantes de la población actual de Uruguay, lo cual da una continuidad en cuanto a esa mutación y al Haplo grupo.

En términos generales puede decirse que si bien se habla de exterminio indígena --para eso también podemos usar a Vaimaca--hay una contribución genética que se mantiene. Podemos trazar una línea en este caso de la prehistoria al presente, posiblemente con mestizaje.

La parte mala del asunto es que el 19 de mayo de 2004 se promulgó la Ley 17.767, por la que se prohíbe la realización de experimentos y estudios científicos en los restos humanos del Cacique Vaimaca Perú, con lo que acaban nuestros estudios, que de hecho estaban terminados, pero también inhibe que en el futuro, cuando haya nuevas técnicas se pueda trabajar, incluso no pudimos reproducir lo hecho --hubiera sido lo ideal-- y que otros laboratorios hicieran los estudios de ADN, porque no se puede volver a hacer un muestreo.

De hecho, algunos abogados incluso han dicho que esto es anticonstitucional y creo que sería algo bueno que la Universidad pudiera tomar el asunto, porque realmente esta ley, promulgada por nuestro Parlamento, sin oír o ver además la declaración del Tribunal de Apelaciones, o sea lo que opinaba el Poder Judicial, realmente creemos que ataca a nuestra Universidad como ente que investiga y a la ciencia en general.

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