Presione aqui para ver el pronóstico meteorológico de Montevideo

Crisis del espectáculo
cinematográfico

por Oribe Irigoyen

Salas vacías, espectadores ausentes
La empresa Grupocine, dueña de una serie de salas de estreno, anunció una promoción de abaratar hasta $ 43,10 las entradas de cine los días martes y miércoles, reduciendo en un 50% el precio de las mismas en el fin de semana.

Ese anuncio dio estado público a una reciente emulación entre las firmas distribuidoras y exhibidoras montevideanas, para atraer con un mayor incentivo económico a los espectadores que, se asegura, se está alejando del espectáculo cinematográfico, en el tradicional estilo de ver películas en salas públicas.

También la promoción mostró sus carácter de paliativo circunstancial ante una nueva crisis del negocio de vender imágenes en movimiento en Montevideo – mercado sensible a los cambios, aleatorio e inestable si los hay. Que exista crisis de asistencia de público a las salas de cine no es cosa nueva en el Uruguay. Sí lo es que eso ocurra cuando se supone y los datos lo afirman que el país está saliendo de la grave crisis económica de los últimos años. Ese fenómeno a contrapelo de lo que sucede con el resto de la sociedad actual, no sólo preocupa a los interesados del negocio cinematográfico, sino que plantea interrogantes singulares. Pues, las agencias de noticias trajeron la noticia de que el Uruguay no está solo en este asunto, que el retiro del público es cosa generalizada en el mundo actual, también en Estados Unidos, meca del celuloide entretenido.

Hollywood preocupado
Hollywood, amo absoluto del de la distribución y exhibición de películas en todo el mundo, donde con contadas excepciones de países controla el 80 % de lo que ve la gente en todos lados, muestra claras señales de preocupación por lo que ocurre en su propio mercado interno. Dado que, en lo que transcurre del año 2005, las taquillas de Estados Unidos registran un descenso del 8 % de ingresos. Algunos fracasos de los pesos pesados de la boletería encendieron la luz roja. “Cruzada”, espectacular superproducción épica de Ridley Scott, en cartelera en Montevideo, que costó 130 millones de dólares, recaudó apenas 20 millones de dólares en sus tres primeros días de estreno.

Debe saberse que, en EEUU por las características de sistema de explotación de un film nuevo, los primeros días y semanas de estreno son decisivos para determinar el éxito o el fracaso de una producción industrial concebida para ser consumida rápido y por todos – material de rápido descarte -. Pero, lo ocurrido con “Cruzada” pasó con otras superproducciones más o menos recientes: “Troya”, “Alexander”, “Rey Arturo”, etc. Dicen algunos especialistas que eso ocurrió porque el género de épica histórica está agotado, aunque fuera revitalizado no hace tanto por el mismo Ridley Scott con “Gladiador”.

Existen diversas hipótesis de los peritos en el tema para interpretar de ese descaecimiento del éxito popular en EEUU. Algunos sostienen que el fracaso de la temporada es un fenómeno pasajero, debido a la inexistencia de un film polémico que provoque la concurrencia masiva del ciudadano estadounidense, como ocurriera con “La pasión de Cristo” de Mel Gibson en el año 2004.

También aducen la falta de una atracción tipo “El Señor de los Anillos”, que aseguró el éxito de la taquilla durante tres temporadas, en ese sentido advierten que la temporada 2005 recién ha comenzado y expresan su esperanza que la situación se revierta con los cercanos estrenos de dos grandes pesos pesados de atracción popular: el nuevo capítulo ( ¿ final ¿ ) de la saga “Star Wars “ de George Lucas, a estrenarse el 19 de mayo en todo el mundo con el máximo de expectativa previa imaginable, y “La guerra de los mundos”, flamante producción de Steven Spielberg protagonizada por Tom Cruise, con estreno previsto para finales del mes de junio. Suponen los analistas que ambas conviertan en verdes los números de las boleterías.

Otros acusan del fracaso a la piratería de películas y videos, problema real para hacedores de películas, que acaso provoca menos estragos de lo que denuncia con estridencia algún aviso, exhibido en las propias salas montevideanas y suscrito por la MPPA ( Asociación de Productores de Cine Estadounidenses).

Mayor entidad y seriedad tienen los análisis que ven la causa del retiro de público de las salas en la proliferación de los DVD, un formato en que las películas aterrizan en el domicilio de cada espectador a las pocas semanas de su estreno y en condiciones envidiables para las mismas salas públicas: pantalla de TV de grandes proporciones y alta definición, cristales líquidos o plasmas, sistema de audio sofisticado, etc.

Todo eso llevaría a preferir ver películas, incluso de estreno, en casa. Y hasta es posible que determine un futuro cambio copernicano en los hábitos de ver cine y vacíe, por consiguiente, las salas públicas. En realidad, el tema de la competencia del DVD no quita el sueño a los productores de Hollywood, después de todo se trata de ver, pagando, claro, el mismo producto, pero sí intranquiliza mucho a los empresarios de los cines.

En casa y alrededores
Así como lo que sucede en Estados Unidos también se extiende a Europa, el alejamiento del público por estos lares comprende de igual modo a la Argentina, de acuerdo a lo que sugieren los datos que implican una pérdida en la región del Río de la Plata del 23% de espectadores en un año. Por cierto, en alguna medida, el factor DVD incide a los efectos de menor venta de entradas, pero aún perjudica más la piratería de películas, de acuerdo a la opinión de los empresarios, puesto que resulta fácil y económico comprar un estreno en la feria o bajarlo por internet.

También estos ingredientes distorsionantes de un negocio llevan a esa política de promoción de reducir el precio de las entradas entre semana, como una tentativa para nivelar la situación del mercado. Por otra parte, en Uruguay sigue habiendo una madre del borrego del retiro de público, la paradoja de que $ 105 es un precio de entrada bajo en dólares a nivel internacional – oscila entre 5 y 7 dólares -, pero excesivo para los jornales montevideanos de pobreza más que franciscana. Que implica el gasto extra de pop, refresco, transporte y toda una operación financiera a la hora de concurrir en familia a gozar de una película en fin de semana. Claro, se puede ir los martes y miércoles, solo, sin pop ni refresco y a patacón por cuadra.

Modelo en crisis, quiza
Todo muy atendible eso del DVD , la piratería, el costo de la vida, los bolsillos rotos para no ir al cine en Montevideo. Por no sumar algún otro ítem desalentador, la falta de seguridad en las calles, las luces que no alumbran a lo lejos... Pero resulta sugestivo, que desde lo interno del negocio del espectáculo cinematográfico, nadie haya puesto en duda ni por asomo, ni en Montevideo ni en California, la calidad del producto fílmico, como una de las posibles causas, acaso, es posible, vaya usted a saber, del retiro del respetable de las salas.

Los viejos cazurros y desconfiados de tanto transitar salas y fatigar ojos durante décadas se pueden preguntar si no es necesario apuntar a otro factor importante para explicar las salas vacías: la crisis de un modelo de producir y explotar cine como entretenimiento, que ejemplifica Hollywood.

Resulta frecuente oir, leer o tener la sensación de que en Hollywood faltan ideas, temas, buenos libretistas, que su producción repite hasta el infinito frivolidades y convencionalismos.

En realidad, libretistas buenos, brillantes, hay en la Meca del cine, pero no los utilizan, lo hacen mal o no los dejan trabajar. Porque con todos sus brillos, efectos especiales cada día más espectaculares, millones de dólares gastados, ese cine que todo el mundo consume, es un modelo concebido para ser efímero, consumido rápido, descartado en el mínimo tiempo, para dar lugar al sigue también descartable. Por eso la importancia económica de los primeros días de estreno, las múltiples bocas de salida, sobre todo en Estados Unidos y también a escala en Montevideo, la reiteración de lo mismo ya probado como éxito alguna vez, las “remakes” de antiguos sucesos de boletería. Hollywood siempre fue así con su producción, sólo que ahora ya no hay casi resquicio para nada más.

Por eso, la producción de Hollywood en su mayoría de títulos puede dividirse en dos grandes rubros. Por un lado, la superproducción de costos muy elevados y diverso género – épico, bélico, policial, de época, etc. – que ha hecho del efecto especial, el verdadero, exclusivo protagonista o ingrediente expresivo para adornar temáticas de poca monta y mucho cuidado trivial.

Por otro lado, el rodaje de un muy alto número de films de mediano o escaso presupuesto que, en términos de drama o humor, no son más que la prolongación cinematográfica de la risa y el llanto televisivos – nada recomendables, como se sabe – estrictamente convencionales, tópicos y manidos que en el mundo son y que resultan más económicos y cómodos de ver en casa, pantuflas y heladera a mano. Ese modelo de tragar y tirar sería el que está en crisis y vacía las salas de estreno.

Cierto, en contadas ocasiones Hollywood se olvida de sí mismo o lo obligan quienes luchan por otro modelo de entretenimiento, y estrena títulos propios o ajenos que vale la pena ver. Y volver, contentos, a sacar entrada.

LA ONDA® DIGITAL


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


Un portal para y por uruguayos
URUGUAY.COM

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital