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A
propósito de la
“Guerra de las galaxias”
El imperio del show business
por Oribe Irigoyen
Sería más apropiado
escribir acerca de “Star Wars – Episodio III: La venganza de los Sith”
sólo en términos de una reseña sobre sus valores cinematográficos. Sin
unirse a la inusitada alharaca publicitaria de los medios masivos de
todo el mundo, que, a partir de casi un mes antes de su estreno,
machacaron a toda hora sobre el final de la saga de ciencia ficción
creada por George Lucas hace 28 años. Pero, no es posible ser comedido y
sobrio, ciertos fenómenos cinematográficos, como la entrega de los
Oscar, obligan a sumar agua al molino de la gritería universal, con
notas de adorno publicitario. Aunque más no sea con espíritu de contra –
aquella sagacidad publicitaria de no importa que hablen mal, con tal de
que hablen -.
También existen factores en el asunto “Star Wars” que ofrecen un interés
periodístico más allá de sus méritos fílmicos. Es que, en su conjunto y
también en sus partes o episodios aislados, la saga de George Lucas
configura el más acabado arquetipo del sistema de producción de
Hollywood. La pesquisa en las instancias del estreno de “Episodio III”
lo demuestra.
Grandes expectativas
En el trasnoche del miércoles 18 de mayo, 105 países, incluido Uruguay y
sin Japón y Corea del Norte, estrenaron en forma simultánea “Episodio
III”, pero el estruendo había comenzado casi un mes antes, como se dice
arriba, con creciente batir de parches. Múltiples notas en los medios
masivos de todo el mundo, reestreno de los episodios anteriores por
televisión abierta y por cable, documentales sobre los rodajes y sobre
los trucos de efectos especiales, reportajes al director, intérpretes y
técnicos, avisos televisivos de otros productos con referencias a la
saga, etc., sin contar el despliegue de nichos en Internet.
La estridencia publicitaria de fenomenal alcance hasta debajo de la
cama, se convirtió en delirio. En Estados Unidos, semanas antes de ese
estreno del 18 de mayo, la gente acampó frente a las salas de exhibición
en procura de obtener entradas y ser los primeros en ver el film,
llegando en ese sentido a batir el récord de venta previa con un 60% más
que cualquier otro título antes. Interés parecido pero menos pintoresco
se despertó en Europa, en particular en la primo hermana Inglaterra,
también Montevideo tuvo su cuota de expectativa inusual y de reserva de
localidades. Y los propios dueños del negocio en Hollywood expresaron
sus grandes esperanzas en la película para salvar a la temporada del
2005, que los tiene preocupados ante la retracción del público a
concurrir al cine.
Grandes resultados
Se sabe que los títulos mayores de Hollywood van acompañados de un
despliegue publicitario cuyo costo suele alcanzar las elevadas cifras
del presupuesto total de la producción del propio film, así sean de más
de 100 millones de dólares. Para el caso de “Episodio III”, con toda
evidencia y sin saber los costos de producción y publicidad, la
operación global ha tenido un éxito récord.
Las cifras dicen que desde la medianoche del 18 de mayo y en sus
primeros 4 días de exhibición, “Star Wars – Episodio III : La venganza
de los Sith” recaudó en Estados Unidos 158,5 millones de dólres,
superando en ese sentido el récord anterior sustentado por “Matriz
recargado” con 134,3 millones de dólares en 2003. ( Cifras de “El País”
de Montevideo, 24/5/2005 ). Estrenada en 3.700 salas de ese país, los
récords de “Episodio III” se fueron sumando con la derrota de otros
pesos pesados taquilleros con referencia a lo recaudado en 1,2 y 3
primeros días de exhibición, llegando la película de Lucas a los 50
millones de dólares en 24 horas.
Las opiniones estadounidenses destacan un éxito semejante en Europa. En
cambio, para el caso de Montevideo, el evidente suceso de “Episodio III”
es más moderado. Desde el miércoles 18 de mayo hasta el domingo 22, la
venta de entradas de la película llegó a los 13.615 espectadores
montevideanos, de los cuales 9.283 concurrieron a verla entre viernes y
domingo. En todo el país, las cifras trepan a 15.647 localidades
vendidas. Ellas hablan de un éxito de público indudable, pero lejano del
récord establecido por “El Hombre Araña” que vendió 24.406 entradas en
el primer fin de semana y también de otros títulos, “Harry Potter y el
prisionero de Azcaban”, “El Hombre Araña 2”, “Shrek”, que superaron al
film de George Lucas en ese aspecto.
El genio de George Lucas
Con “Star Wars”, una saga rodada a lo largo de casi tres décadas a
partir de 1977 y de la inicial “La guerra de las galaxias” ( Star Wars
), el productor, libretista y director George Lucas ha conquistado la
categoría de genio cinematográfico, por haber revolucionado el género de
ciencia ficción y también la tecnología de los efectos especiales que
son necesarios para dicho género, que en la actualidad monopolizan la
producción de Hollywood, hasta casi convertirse en un verdadero nuevo
género cinematográfico o impregnando con su presencia decisiva a los
restantes géneros.
Esa genialidad debe de ser verdadera, pero más cierta resulta la
capacidad imaginativa de George Lucas para convertirse en un avasallante
fenómeno financiero. Lo expresa, por un lado, la circunstancia de que su
saga “Star Wars”, sin contar el presente “Episodio III”, lleva
recaudados alrededor de 3.400 millones de dólares en todo el mundo por
concepto de entradas vendidas. Por otro lado, más singular aún, la serie
lleva totalizados 9.000 millones de dólares en “merchandise”, esto es
por la venta de cuanta chuchería es posible imaginar vinculadas a la
marca “Star Wars”. Ese descomunal poderío taquillero, que no inventó
Lucas, ya lo hacían antes, pero si vitalizó a límites supremos, hacen
del conjunto de las 5 películas seriadas, con el agregado de la sexta
actual, un caso descollante y acaso único de la producción de Hollywood.
Entonces, hay un argumentista, productor y director de notable
imaginación para crear mundos fantasiosos productos de los modelos,
típicos, tópicos y convencionales de l arte popular – de la historieta a
la épica del western , la aventura y la ciencia ficción – y capaz de
convertir en oro una historia espacial desarrollada durante tres
décadas, con seis instancias o episodios que nunca perdieron el
atractivo o sufrieron el olvido del público de todo el mundo, siendo
cada uno en sí mismo el acontecimiento popular de la temporada
cinematográfica respectiva. Si no es un genio financiero, Lucas se
parece demasiado al rey Midas o pega en el palo.
Incluso, algún espíritu suspicaz de buen onda podría pensar que el
propio ordenamiento final de la serie, dejando misterios sin resolver o
prometiendo futuras respuestas, ha resultado una astuta operación para
agregar atractivos adicionales a un material narrativo que presentaba no
pocos enigmas. Porque
Lucas culmina la serie no con el episodio que se supone que debería
cerrar cronológicamente la historia espacial, sino que lo hace con el
tercero de seis – si se quiere , termina la historia a la mitad, después
de haber dado el final -. A su vez, los seis episodios se integran en
dos trilogías. Una de ellas, la primera en ser filmada, está compuesta
por el film inicial de 1977, “La guerra de las galaxias” ( Star Wars ),
pero convertido en el episodio IV. Completan esta trilogía “El imperio
contraataca” transformado en episodio V y “El regreso del Jedi” ( VI ).
Los tres fueron filmados antes pero ocurren después en la cronología
histórica. La segunda trilogía, complementa esa historia en sentido
inverso, está compuesta por “ La amenaza fantasma”, que es el episodio I
e inicio cronológico de todo el relato, “El
En este último, Lucas devela algunos enigmas pendientes, y acaso tapa
los agujeros de la serie, se detiene en el personaje de Dark Vader, el
gran villano de toda la saga, para mostrarlo como un joven héroe de la
República, perteneciente a la orden de los Caballeros Jedi ( los buenos
de la historia ) que traiciona a los suyos para salvar de una muerte
segura a su enamorada, embarazada de mellizos. Con ese acto, el joven
Jedi elige el Lado Oscuro del universo y de su conciencia, provoca la
destrucción de la orden Jedi, la caída de la República y el surgimiento
del Imperio, se transforma en Dark Vader. Ese triunfo del Mal en la
mitad de la historia global será transitorio, los episodios IV, V, VI
registrarán la definitiva victoria del Bien, lograda por fuerzas que se
alinean en torno a los mencionados mellizos en un tiempo futuro, que ya
está filmado antes por Lucas. LA
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