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La hora de los estrategas
por Jorge García
Albert
Este
lunes, luego de varios meses de desencuentro, tuvo lugar una
reunión de alto contenido político entre cuatro dirigentes del
Partido Nacional, el Presidente de la República, el
Vicepresidente y cuatro ministros.
Jorge Larrañaga, Francisco Gallinal, Sergio Abreu y Luis Alberto
Heber, intentaron recomponer el paso frente a Tabaré Vázquez.
Varios protagonistas políticos, han confiado que resultaba en
cierta forma
“inadmisible”, el nivel de enfrentamiento a que se había llegado
entre el Gobierno y el principal partido de la oposición en
estos primeros tres meses y medio de gobierno.
Algunos agregan que de seguir esa línea, el desgaste será tan
alto que resultará altamente perjudicial tanto para unos como
para otros, y lo único que permite es que se recomponga más
rápido el Partido Colorado. Mirado esto en una perspectiva
electoral, parece lógico que se intente un acercamiento.
El Gobierno, no está en condiciones de resistir, de ahora en
más, un nivel de ataque, por parte del Partido Nacional, como el
que se ha visto en los últimos días.
La declaración política y el retiro de la confianza a un
ministro, como ocurrió con el de Salud Pública, por más que el
Encuentro Progresista tenga mayoría parlamentaria, no es fácil
de sostener para el Gobierno.
Sobre este punto, se debe tener en cuenta que, si bien por el
momento, se mantiene un alto grado de popularidad por parte de
las personas que lo integran, en pocos meses, comenzará a
medirse la gestión y en ese rubro, todos saben, que el Gobierno
tiene flancos abiertos. Por eso, en el mediano plazo, tampoco
puede descartarse algún cambio en el elenco.
El Partido Nacional aparece también dividido. El solo hecho de
que cuatro dirigentes vayan a hablar con Vázquez, da la pauta de
que existe poca confianza de uno sobre otro para avalar lo que
se diga y escuche. Cada uno quiere hacerlo por sí mismo.
Resulta difícil ver entre la niebla, cómo se logrará birlar el
tiroteo con munición gruesa que tuvo lugar en los últimos días
pero hay que reconocer que también hubo mensajes, muy
significativos, que pasaron, en cierta forma, desapercibidos y
que permiten adelantar que se quieren buscar los espacios de
encuentro.
Uno de estos mensajes, fue la visita que le realizara uno de los
pesos pesados del Partido, el doctor Alberto Volonté al contador
Ariel Alvarez, luego que la Corte Electoral le cuestionara el
ejercicio de la ciudadanía a este último, hecho posteriormente
dejado en suspenso.
Muchos dirigentes del Partido Nacional, están pendientes del
posible acercamiento porque, si se lograra, por ejemplo, un
acuerdo para participar de los Directorios de los entes, se
descomprimiría la presión de quienes hoy, en la práctica, han
quedado como políticos desocupados. Más aún, cuando se han
perdido intendencias importantes y no alcanza para dar cabida a
todas las solicitudes.
La propia integración de la Corte Electoral y el Tribunal de
Cuentas, tiene también un peso específico para el primer partido
de la oposición y para el Gobierno. Cabe recordar que, aunque la
sociedad no lo tenga muy en cuenta, un cargo en el Tribunal de
Cuentas, tiene el rango de Ministro de la República y puede
resultar, para algunos, un retiro honroso.
Muchos sostienen que a ambos contendientes políticos les va la
vida en la forma como se encare el futuro. Por eso, no pocos
creen que habrá un antes y un después de la reunión con el
Presidente.
Quizá desde el Gobierno también se deba dar algún mensaje claro,
en especial, sobre los errores de posicionamiento de alguno de
sus actores.
Lo cierto es que ya quedaron atrás las campañas electorales y se
sabe que lugar ocupa cada uno en la cancha.
Se van dejando de lado los protagonistas pasionales para que
ingresen a jugar el partido los estrategas políticos, que tienen
por delante una tarea de largo aliento y la responsabilidad de
posicionar a cada sector de la mejor manera posible para encarar
el 2008.
Por eso, es probable que el desgaste de los primeros meses y el
juego brusco se atenúe, que las heridas comiencen a cicatrizar y
surja el humo, quizá, más blanco.
Si bien al término de la reunión, se dijo que no hubo un
tratamiento especifico sobre todos los temas pendientes, parece
abrirse el camino para continuar el diálogo a nivel de asesores,
con el aval de Vázquez.
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