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La realidad boliviana luego
del cambio de Presidente
por Pedro Molina
La
designación de Eduardo Rodríguez Veltsé como Presidente de Bolivia en
reemplazo del dimitente Carlos Mesa, he tenido la virtud de calmar un
tanto la tensión que reinaba en la vida política del país, que ahora
aguarda con indisimulable inquietud la convocatoria a nuevas elecciones
presidenciales. Quedan ahí, pendientes de soluciones reclamadas por el
pueblo, la Ley de Hidrocarburos, la Asamblea Constituyente, la
renacionalización energética, etc.
Pero lo positivo de lo ocurrido a partir de la elección del hasta
entonces Presidente de la Corte Suprema de Justicia, es que ha servido
para impedir nuevos enfrentamientos que hubieran complicado el ya muy
complicado panorama político. Consecuente con ello, fue asimismo la
aceptación de la renuncia de quienes por mandato constitucional eran los
reemplazantes naturales de Carlos Mesa: el Presidente del Senado,
Hormando Vaca Diez y su colega de Diputados, Mario Cossio.
El nuevo Presidente, Rodríguez Veltsé, un oriundo de Cochabamba, de 49
años de edad, es naturalmente, un hombre ajeno a las luchas partidarias
y su figura es desconocida por la mayoría de los bolivianos, aunque en
sus primeras apariciones en público haya causado en general, muy buena
impresión.
Claro está que por la naturaleza de su mandato, el horizonte de sus
futuras realizaciones es limitado y es posible que, el mismo lo haya
asumido a partir del momento en que fue llamado a ocupar la primera
magistratura y por ello es que, su tarea inicial es la de lograr un
consenso nacional para poder cumplir con sus nuevas tareas, más que
hacer proyectos.
Con todo, se estima que el Presidente puede manejar con capacidad
personal, esos temas urticantes que contribuyeron a crear la crisis que
desembocó en la renuncia de Mesa y la amenaza siempre presente de graves
enfrentamientos que pusieron al país al borde del caos, postergándolos
en el tiempo.
Tal situación podría ser la base de una tregua de meses, en función de
el proceso electoral que deberá cumplirse antes de fin de año, como lo
determina el Código Electoral, significará que la atención se dirija
hacia los posibles candidatos a suceder a Rodríguez Veltsé.
La salida que se ha dado en la ciudad de Sucre, se llevó a cabo con el
menor costo en vida, debiendo lamentarse sólo la muerte de un
manifestante social y ahora ya, encalmadas las aguas, existe la
certidumbre de que el clima político entrará en una suerte de disuasión
tan necesaria para que Bolivia recobre su tranquilidad.
En medio de las convulsiones provocadas por las manifestaciones de
numerosos grupos sociales, disconformes con la situación que se vivía,
la renuncia de Carlos Mesa y la elección del nuevo Presidente, hubo una
noticia por demás inquietante; la que daba cuenta que sectores del Alto
que agrupan a importantes organizaciones habían declarado, según el
diario ABC de Madrid, del último viernes 10, una suerte de
independencia.
LA SITUACIÓN DE EL ALTO
Según dicha nota, El Alto, mediante decisión adoptada por dirigentes de
los sectores sociales más radicales, en el sentido de tener “su propio
gobierno donde no haya excluidos”. Según la información aludida, uno de
los impulsores de la medida, ha sido Jaime Solares, secretario general
de la COB (Central Obrera Boliviana), secundado en la emergencia por
integrantes “de asociaciones y gremios, como el de los maestros”, los
que vienen manteniendo, aún hasta la fecha los bloqueos.
Son, de acuerdo a las noticias que han trascendido desde el interior del
país, los únicos bloqueos que persisten, pues han sido levantados en
siete departamentos y en otras ciudades, lo que está marcando que la
tregua no ha alcanzado aún a El Alto, a tal punto que el flamante
mandatario, Rodríguez Veltsé, convocó a la FEJUVE (Federación de Juntas
Vecinales, a la COR (Central Obrera Regional) y a la Federación de
Campesinos “Túpac Katarí) y a la COB, a mantener una entrevista en el
Palacio Quemado, sede del gobierno, pero hasta el momento dichas
organizaciones no han respondido y se piensan que no van a concurrir a
la citación.
“La Razón” de La Paz, ha señalado en un extenso articulo que existe por
parte de la FEJUVE y la COR, el propósito de continuar con los bloqueos
y que “no dejarán pasar alimentos ni combustibles” que vayan con destino
a la capital, “salvo para hospitales y centros asistenciales”, dando “un
plazo de 72 horas al Presidente para responder a la nacionalización de
hidrocarburos, el juicio de responsabilidades contra el ex Presidente
Gonzalo Sánchez de Lozada y la Asamblea Constituyente”.
Con todo, la vida en El Alto, recobra su ritmo habitual en sus
actividades, pese a las posiciones duras de la mayoría de sus
dirigentes, en tanto sus negocios abrieron sus puertas, mientras la
banca privada resolvió mantener suspendidas sus tareas. Ello ha generado
ciertas esperanzas de que en algún momento podría llegarse a un
entendimiento con las nuevas autoridades.
La incógnita se da, en que las exigencias de los alteños, forman parte
de los reclamos que se vienen presentando por parte de distintos
sectores, los que parecen que no van ser satisfechos en un corto plazo,
sino hasta que asuma el futuro Presidente Constitucional que podría ser,
en tren de hipótesis, Evo Morales o bien Jorge Quiroga que fuera en un
pasado cercano, sucesor de Hugo Banzer. Así está planteada la situación,
una situación que no es estática, sino, por el contrario muy dinámica. LA
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