|
Precisión sobre el voto en blanco
“La lucha ideológica tiene
límites; debe ser puesta al Este lema en su dimensión estratégica fue una constante en la actividad práctica y en la labor teórica de Rodney Arismendi, tanto al abordar la problemática de la izquierda en el plano mundial como en la concerniente a América Latina y a nuestro país. Y no lo hizo a costa de cercenar el debate; por el contrario, polemista agudo, prefirió el camino de la palabra franca y el análisis frontal de hechos y de opiniones. No es preciso hacer acá un balance exhaustivo de esta afirmación pero es útil en ese sentido leer el libro “La construcción de la unidad de la izquierda” que publicó la Fundación que lleva su nombre. Independientemente de la validez contemporánea que pueda adquirir hoy esta recordación ahora está motivada por la necesidad de hacer la siguiente aclaración. En reportaje realizado por el Semanario Crónicas la compañera Lilí Lerena de Seregni afirma que en las elecciones internas del 28 de noviembre de 1982 “la orden de Arismendi era votar al menos malo, y todos los comunistas votaron a Ferreira” (se refiere a Wilson Ferreira Aldunate). “Y así y todo el Frente sacó ochenta y cinco mil votos”1. Aparte de que Wilson Ferreira Aldunate no podía ser candidato por estar proscripto por la dictadura lo que interesa aclarar, con el respeto que nos merece la compañera Lilí, es la posición adoptada por Rodney Arismendi y por los miembros del Partido Comunista de Uruguay en relación con la decisión tomada por el Frente Amplio sobre esa elección. En reportaje publicado el 18 de octubre de 1982 por “El Día”2 de México, Arismendi afirma: “Ante estas elecciones internas el FA, sobre la base de su línea política de unidad y convergencia, tenía ante sí tres opciones: a) predicar la abstención, criterio manejado en ciertas etapas por fuerzas representativas del FA; b) decidir insertarse con un programa definitorio en todos los espacios legales abiertos por la elección de los partidos tradicionales contribuyendo al triunfo de las fuerzas más definidamente antidictatoriales y democráticas; c) votar en blanco con el fin de marcar la presencia del FA en el marco de una actitud, de una metodología de convergencia democrática para transformar la elección en un nuevo plebiscito contra la dictadura. El FA se inclinó, en un proceso democrático de debate interno, por esta última opción. Ello ocurrió en primer término dentro del país y días después en el exterior. Fue una decisión de afirmación de la unidad del FA y de su papel histórico, de reiteración de solidaridad con el general Seregni; por tanto, una vez terminado el proceso de la discusión interna, la resolución es obligatoria para todo el Frente”. Y agrega: “Siempre afirmamos, por lo demás, que la dirección del Frente Amplio está en el interior del país. Sus decisiones obligan al Frente Amplio en el exterior aunque, claro está, por la importancia de este último y la unidad esencial de las fuerzas internas y externas, esta relación no debe verse en forma mecánica; en otras palabras, que la dirección está en el interior del país pero hay y debe haber una unidad profunda en la elaboración conjunta ya que el Frente Amplio es uno solo, dentro y fuera de fronteras”. “La cuestión central para todo el exilio uruguayo es dar el máximo apoyo, sin pérdida de tiempo, a la lucha interior, que en este caso supone una gran campaña por el voto en blanco desarrollado en un clima de convergencia con todas las fuerzas más definidamente antidictatoriales. Como se dice en la declaración, “las fuerzas democráticas y progresistas, a las que se ha pretendido dividir [...] se fortalecerán al manifestar su vitalidad y sumar sus esfuerzos en una nueva convergencia de voluntades populares que aísle a los sostenedores del régimen y demuestre contundentemente su total orfandad de apoyo”. “El Frente Amplio en el exterior aprobó un gran plan de actividades, que habrá de aplicarse con el máximo entusiasmo, eficiencia e iniciativa, y que servirá para promover el más alto nivel de conciencia de todo el exilio; no sólo de las fuerzas políticas, sino de toda la emigración. Por la misma definición programática, la actividad del Frente Amplio por el voto en blanco y la acción convergente debe estar basada en una gran campaña por la amnistía, por la libertad de los presos políticos, en primer lugar del general Líber Seregni, el presidente del FA, el preso político más importante de América Latina, símbolo vivo del combate antidictatorial; por la legalidad de todos los partidos y el pluralismo político”3. Los abajo firmantes, miembros del Comité Central del Partido Comunista de Uruguay en esos años, dejamos expresa constancia que tanto en el interior del país, en medio de la más cruda represión, como en todo el exilio, los compañeros trabajaron intensamente junto a los demás frenteamplistas por el éxito del voto en blanco de las elecciones de 1982. Alcira Legaspi de Arismendi, Harrys Balbiani, Daniel Baldasari, Moisés Lasca, León Lev, Geza Stary, Niko Schvarz, Juan Angel Toledo y Esteban Valenti. LA ONDA® DIGITAL |
|
|
Un portal para y por uruguayos |
© Copyright |