|
Estados Unidos: Uruguay
no es un país cualquiera,
es un país estratégico
Desde Nueva York, Jorge García Alberti
En
el ultimo tiempo, en varias oportunidades hemos escuchado opinar y hasta
discutir el grado de reracionamiento que Uruguay debe tener con Estados
Unidos. Lo mas cercano, que ha levantado bastante polvareda, ha sido la
aprobación o no del tratado de inversiones entre los dos países.
En estos días de estadía aquí, hemos tenido la oportunidad de dialogar
con distintos actores, tanto de EE.UU. como de Uruguay, sobre este y
otros temas relacionados con los dos países.
Por ejemplo, hemos coincidido con la visita del Ministro de Industria,
Energía y Minería, Jorge Lepra. Trajo consigo temas de su cartera pero
también, con el especial aval del ministro de Ganadería, José Mújica,
realizo planteos relacionados con las posibilidades de exportación de
carne uruguaya a los EE.UU.
Sobre este ultimo punto, todos coinciden en que Uruguay tiene por
delante una enorme oportunidad de crecimiento y que, el futuro, solo va
a depender de las decisiones que tomen el Gobierno y los empresarios
uruguayos.
Planteado de esa forma, alguien puede pensar que habría algún tipo de
condicionamiento implícito entre la aprobación del tratado de
inversiones y el crecimiento de las exportaciones uruguayas. En realidad
no la hay, aunque en Estados Unidos se vería con buenos ojos que el
tratado existiera, a ellos no les influye demasiado que el documento
tenga vigencia o no. Lo que para Uruguay y para los uruguayos, resulta
fundamental para incrementar el comercio de un país pequeño que quiere
ingresar con mas productos a los Estados Unidos, para ellos solo seremos
uno mas, en cuanto a comercio.
Mirado fríamente, hay que entenderlo así. Sin embargo, para el Gobierno
de los Estados Unidos, Uruguay no es un país cualquiera, es un país
estratégico.
Nuestra independencia se logro gracias a la ubicación de Uruguay entre
los colosos del continente, Brasil y Argentina. Parece una ironía, pero
esa misma posición geográfica, en el contexto histórico y de
relacionamiento internacional actual, hoy nos hace fuertes,
especialmente para Estados Unidos.
Este país, con todos los problemas que tiene en el mundo, (llevara una
discusión aparte si esos problemas se los genera por querer mantener una
posición dominante permanente), lo que menos desea es abrir otro frente
de problemas con América Latina. Por eso, en la entrevista que mantuve
con Roger Noriega, subsecretario de Estado para América Latina, me decía
que Uruguay es muy importante para lograr un equilibrio en la región,
por su historia democrática y sus posiciones políticas en asuntos
internacionales.
Noriega, no veía un particular cambio, en cuanto a que ahora, en
Uruguay, haya un gobierno de izquierda. Me dijo que “con Batlle las
relaciones fueron muy buenas, pero a no veo por que ahora no pueden
llegar a ser excelentes”.
Esto demuestra un respeto por la decisión del pueblo uruguayo de darse
una oportunidad de cambio.
Si a esto le sumamos lo que me comento una alta fuente de la delegación
uruguaya que señalo que la secretaria de Estado Condolezza Rice, les
había dicho que prefería “trabajar con gobiernos honestos de izquierda,
que con gobiernos corruptos de derecha”, vemos que Uruguay puede sacar
ventaja, en el buen sentido del termino, de esta relación con EE.UU.
El tema es ¿cómo se hace eso?. El miércoles 22/06, en el diario
Washington Post, la nota principal de tapa, hacia referencia al
crecimiento que han tenido los “ lobbystas”, la persona que se dedica a
intermediar entre los distintos organismos del Estado. Aquí es una
profesión, muy reconocida.
Quien hace mejor lobby, logra mejores resultados.Uruguay necesita eso,
un “ lobbysta”, alguien que sepa explicar los cambios en el país, que
esos cambios son naturales en las democracias, que no tienen por que
afectar las relaciones bilaterales, que hay puntos en los que Uruguay
desea poner mas énfasis, en definitiva, en lograr la confianza de la
primera potencia mundial. No porque seamos subordinados a ellos, sino
solo porque es lo mejor para nosotros y es lo que nos conviene..
Si eso se logra, creo que, en contrario a lo que piensan muchos, las
relaciones con Estados Unidos se pueden profundizar en vez de relentizar.
Para ambos países, resultan cuestiones estratégicas. LA
ONDA®
DIGITAL |
|