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Realidad
nacional
¿Dónde está el piloto?
por Jorge García Alberti
Hace
algunas semanas, puse énfasis en que, transcurridos los primeros cien
días, comenzaba una nueva etapa pues, en cierta forma, se terminaba la
tregua natural que todo gobierno tiene.
Ha sido así en varios frentes como el sindical, el empresarial y el
político, tanto desde el lado de la oposición como del propio Encuentro
Progresista, donde comenzaron a surgir distintas visiones de cómo
encarar los temas que el país tiene que resolver. A esta altura, se
podría afirmar que va a ser muy difícil alinear a todos los sectores
para que voten juntos en el Parlamento asuntos estratégicos.
Comenzará entonces el tema de las negociaciones internas: apoyamos tal
tema, si también se apoya tal otro. Esta podría ser la salida, en el
caso del voto parlamentario, al tratado de inversiones con Estados
Unidos y a la ley que protege los fueros sindicales, donde hay apoyos y
criticas, en forma cruzada, dentro del propio gobierno. Si las dos cosas
se votan, podrían salir aprobadas ambas.
Donde no se esperaba que surgieran tantos flancos débiles, en tan corto
plazo de tiempo, era en el accionar del gabinete que, por distintas
circunstancias que hacen al propio funcionamiento del Estado, los
titulares de las carteras han adoptado decisiones que han dejado muchas
dudas.
Fue el caso del Ministerio de Salud Pública, en la forma como enfrentó
la sustitución de autoridades vinculadas a Oncología. Ocurrió otro tanto
con el Ministerio de Desarrollo Social y su participación en el motín en
la Colonia Berro o en la dificultades que existen en la implementación
del Plan de Emergencia.
Pasa algo similar en el Ministerio de Relaciones Exteriores, a tal punto
que el embajador de España pide para hablar con el Presidente
directamente, sin que esté presente el Canciller o en las dificultades
que existen para lograr un diálogo efectivo con los Estados Unidos. A
tal extremo llega este punto, que Uruguay parece tener un canciller
alternativo para dialogar con el país del norte. El ministro de
Industria y Energía realizó gestiones para coordinar la visita del
Presidente a aquel país en el mes de septiembre, un asunto que, a
priori, no le corresponde.
Por otro lado, el
Ministerio de Economía, aparece realizando una gestión muy
práctica e independiente que, durante estos primeros meses, ha
recibido críticas de varios actores que integran el gobierno y
los elogios vienen de parte de la oposición o de los organismos
internacionales.
En cuanto al Ministerio de Defensa Nacional, se sabe del
malestar de algunos de los principales mandos de las Fuerzas
Armadas que se sienten poco seguros por las distintas versiones
que circulan en cómo se encararán distintos aspectos de la vida
militar. En este caso, no solo el vinculado a los Derechos
Humanos sino también en la posible reestructura de cada una de
las fuerzas.
En lo que refiere al posible entendimiento con los partidos
opositores, especialmente con el Partido Nacional, también ha
habido, en este período, claros y oscuros porque el
Vicepresidente de la República, quien oficialmente lleva
adelante las negociaciones, no ha podido concretar un
acercamiento efectivo.
Ahora, se comenta que los blancos pretenden integrar los
organismos de contralor, sin la participación del Partido
Colorado. Cuatro cargos para el Encuentro Progresista y tres
para el Partido Nacional en el Tribunal de Cuentas y tres y dos,
respectivamente, en la Corte Electoral. Si este tema se
concreta,
¿se habilitará la integración de los nacionalistas a los entes o
este ya es un tema terminado?. Hay quienes sostienen que si eso
no se habilita, en dos años, el gobierno sufrirá tal desgaste
que hará prácticamente imposible lograr los cambios que pretende
porque recibirá una crítica sistemática.
Sobre este punto, ya hubo una muestra de cómo será el futuro con
el proyecto de ley que pretende la liberación de cierto número
de presos, que obligó a retrasar su envío al Parlamento.
Tener una oposición participativa y , en cierta forma, aliada
para sacar adelante los principales temas que necesita el país,
resulta un asunto fundamental. No alcanza con tener la mayoría
absoluta en ambas Cámaras, si se tiene el 50% de la opinión
pública en contra.
Hasta ahora, varios integrantes del Encuentro Progresista, dicen
que el Presidente ha dejado actuar a sus respectivos
subalternos, sin tener demasiada incidencia en cada uno de los
temas. Pero el Gobierno Nacional, es diferente al de la
Intendencia de Montevideo.
Algunos opinan que, de aquí en más, el entramado de las acciones
de gobierno se complicará y cada hora de vuelo hará necesaria
una presencia más activa del piloto, para no errar en las
decisiones que se adopten y el avión termine estrellándose. LA
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