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Astori: el
inicio del episodio
Jaque mate
por Jorge García
Alberti
En
estos últimos días, hemos podido leer y escuchar en los medios de
comunicación todo tipo de referencia a que el Gobierno había superado su
primera crisis.
En mi opinión, el episodio político protagonizado por el Ministro Danilo
Astori, ha dado comienzo y no puesto fin a la primera crisis del
Frente Amplio – Encuentro Progresista- Nueva Mayoría, tanto a nivel de
la coalición política como del Gobierno.
En muchas ocasiones se ha discutido dentro de la izquierda que llegar a
gobernar el país no hace, en forma automática, detentar el poder.
Esta referencia siempre se hizo mirando hacia fuera de la fuerza
política pero, hasta ahora, nadie se había cuestionado como se controla
el poder político dentro de la propia izquierda.
Todos, menos uno, daban por sentado que el poder lo tenía Tabaré
Vázquez, que hoy ejerce como Presidente de la República. Ese uno se
llama Danilo Astori. Este es un hombre que, además de ser un excelente
técnico en economía, piensa y actúa con cabeza política.
Y sabía algo del cual no se percató ni el Presidente de la República ni
el entorno de asesores que lo rodea que, dicho sea de paso, no son
hombres que actúen, directamente, en política. Sabía Astori que el
Presupuesto de la Nación es el hecho político más importante de una
administración de Gobierno y que, si lo dejaban actuar a él y su equipo,
como los dejaron, iban a tener buena parte, sino todo, el poder
bajo control.
Y usó ese poder en el momento justo, haciéndole saber a Vázquez que si
lo obligaba a ir contra su forma de ver el Presupuesto, iba a tener que
considerar su renuncia. Además de eso, Astori filtró a la prensa, a
través de su Secretaría, que estaba pensando en renunciar, si lo
obligaban a ir contra sus principios.
En realidad, como hombre político, sabía de antemano que el solo hecho
de mencionar la palabra renuncia iba a poner nerviosos a muchos, tal
como ocurrió. Surgieron los intermediarios, para tratar de convencerlo
de que no renunciara.
En realidad, Astori nunca pensó en renunciar. Pensó en hacerse fuerte
dentro del Gobierno y tomar el control político de la situación. Lo
dejaron actuar y actuó políticamente.
La figura de Gobierno que tenemos instalada hoy en Uruguay se asemeja
mucho a la de Italia. Un Presidente de la República administrativo y un
Primer Ministro que cumple el rol de Presidente.
Si se analiza fríamente lo que ocurrió, notaremos que los hechos nunca
debieron transcurrir de la forma que transcurrieron.
El Presupuesto, responde a un Programa de Gobierno y este es un
documento político. No se puede dejar que el Presupuesto se haga sólo
desde un punto de vista técnico. El Presidente de la República,
confió en el Astori técnico y se olvidó del Astori político.
Si Vázquez hubiera actuado con cabeza política, al comienzo de la
elaboración del Presupuesto, tendría que haber llamado al Ministro de
Economía para darle los lineamientos que él consideraba innegociables.
El 4,5% para la educación, estaba como objetivo en el Programa de
Gobierno, pero Vázquez no le ordenó a Astori, en forma tajante, que eso,
para él, que es el Presidente de la República era una cuestión de
principios y tenía que estar reflejado en los números.
Esto lo vino a decir recién en el último Consejo de Ministros, a dos
días del plazo para presentar el Presupuesto en el Parlamento, cuando
estaba todo elaborado y ya era tarde. Vázquez y sus asesores vieron el
bosque, pero se olvidaron del árbol que tenían por delante.
Astori sí vio que era el momento de hacerse fuerte y arriesgó todo en la
jugada.
El jaque mate político al resto de sus compañeros de coalición va a
tener dos finales posibles y Astori lo sabe.
Si se cumplen sus pronósticos y el Presupuesto actúa como herramienta
de éxito del Gobierno, es el favorito indiscutible de los
precandidatos a la Presidencia de la República para el 2009. Si el
Presupuesto no permite cumplir con el Programa de Gobierno y fracasa en
el más mínimo detalle, Astori será el responsable absoluto de ese
fracaso.
Pero Astori sabe, porque es técnico y político, que este es el mejor
Presupuesto posible, está hecho a su medida y todavía tiene por delante
cada Rendición de Cuentas para ajustar los detalles que se hayan
escapado. Por más que le pese a Vázquez, comienza el gobierno de
Astori y será muy difícil dejarlo a un costado. LA
ONDA®
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