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Recurrente
Hay muchos nabos y parece
que no son todos periodistas
por Carlos Zapiola
El ministro Mujica le
dijo nabo a otro periodista. Lo escuchó Néber, Raquel Daruech y ahora
Alberto Bocage. Fue el único que lo tomó como insulto y no como estilo.
Mujica le dijo soberbio a Astori y no le quiso decir sensacional por
cierto. Y uno aportando ideas sostiene que es el único hombre en Uruguay
que se lo puede decir sin que se enoje el dueño de la chequera del
Estado.
La respuesta a la pregunta hecha por Bocage aún espera aparecer. Este se
enfrascó en la discusión con Mujica y se quedó con el árbol perdiendo el
bosque. El ministro zafó hasta mandándole estudiar Historia.
Mientras tanto los militares se enojan porque se les dice que no dijeron
la verdad, Marenales dice que no hay nada en el 13 y el 14 (batallones)
y que hay que buscar entre el arroyo Toledo y vaya a saberse dónde.
Hay quien se sorprende por los contactos entre militares y MLN, y se
saltean el 72 e ainda mais.
No sé si alguien se dio cuenta que la información puede ser falsa,
equivocada o como producto de segunda o tercera mano, su exactitud puede
ser científicamente cuestionable.
La verdad es que hay tres NN en Tacuarembó, una mujer y dos hombres, uno
de los cuales puede ser Roberto Gomensoro. Que en Zapará solo hay un
viejo cementerio. Que en la chacra de Pando además de tierra y pasto no
se sabe si hay algo más. Que ahora se marcan lugares nuevos marcados por
el Ejército, donde sí se van a encontrar los cuerpos o lo que quede de
ellos.
Los que nunca hablaron en treinta años, tampoco fueron incentivados a
hacerlo en los gobiernos de Sanguinetti y Lacalle y pasaron algo de
información en el de Batlle a la Comisión por la Paz, quizás no sepan
más, quizás oculten lo esencial.
El tema del Presupuesto y la discusión posterior sobre la renuncia o no
de Astori, dejó este tema un poco fuera de circulación unos días. Pero
los que hace muchísimos años buscan a sus desaparecidos no podían
quedarse quietos. Y además hoy están sumamente inquietos porque la
verdad no aparece y hasta parece patético que se haya llevado a Macarena
al lugar en el que casi mágicamente se descubría donde estaba María
Claudia -su madre- en pocas horas y eso no se dio. ¿Estuvo parada frente
a un terreno en el que nunca estuvo su madre?. ¿Estuvo allí pero ya no
está?.
¿Hay algún militar o asimilado que tenga datos, que los ocultó por
treinta años y que ahora esté dispuesto a decir lo que nunca sintió como
necesario hacer?.
Se había hablado desde la oposición que solamente un pacto entre los
militares y el Gobierno podía permitir que ahora se dieran datos que
nunca se habían manejado.
El Gobierno negó el Pacto y confió en la palabra de los uniformados. ¿Es
solo un episodio de inteligencia militar para hacer quedar mal al
Presidente y al Comandante en Jefe que de todos modos se va a fin de
año?. ¿Son todos nabos los que creyeron que los militares iban ahora a
decir lo que siempre ocultaron?. ¿No hay Pacto, como parece quedar
demostrado?.
Y sin embargo los uniformados mucho dijeron. Aceptaron que hubo
torturas, secuestros, desaparecidos, asesinados.
Algunos trataron de salvar su honor diciendo que por su arma nada pasó.
¿Se les puede creer?. Tanto como a los que dicen que se excave dos
metros más allá.
Estamos arando en el desierto con un par de compañeros que tratan de
echar alguna gota para ver si se crea un oasis por alguna parte.
Cuesta. Pero algún día vamos a recobrar a través de la de otros, la
memoria de todos. Ese día será triste. Pero es necesario que nuestra
sociedad lo viva.
LA
ONDA®
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