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El mundo y un libro
Utopía democrática y
democracia utópica

por Oribe Irigoyen

En el mundo tal cual es hoy existe un libro que lo tiene como tema y que ofrece una serie de conceptos provocativos para la reflexión del lector, y también para animar la existencia de una nota del que suscribe. Comienza con eso del mundo tal cual es. 

LOS NO DE LA GLOBALIZACION
La globalización  económica y tecnológica no ha generado una mundialización política, social, cultural o ética a su escala. Sin embargo, existe en la humanidad una cierta conciencia de problemas comunes: medio ambiente, reciclaje, recalentamiento del planeta, agujeros en la capa de ozono, deforestación, desaparición creciente de especies terrestres y marinas, escasez y administración del agua y otros recursos naturales, que sólo pueden abordarse en una perspectiva mundial. Esa toma de conciencia de la globalidad de los fenómenos terrestres y de la interdependencia de los componentes de la biosfera, ha conducido a un creciente manejo transdisciplinario de saberes, hasta entonces acotados en disciplinas incomunicadas entre sí. Se trata de un mestizaje de conocimientos que dan lugar a nuevas disciplinas, a la creación de espacios comunes.
 

Junto con estos fenómenos, surgen signos visibles, acaso primarios, de una suerte de “ciudadanía planetaria” sensible a una reacción ética que provocan la tortura, los desaparecidos políticos, el genocidio, las guerras étnicas y religiosas, el SIDA, la pobreza, etc. Que toma, además, conciencia de problemas comunes – guerra, hambre, tráfico de drogas y de personas, etc -. Y sobre todo, que está creando una vasta urdimbre internacional articulada en organizaciones y movimientos de todo tipo y provocando la aparición de movimientos alternativos de oposición a la globalización oligopólica y mercantilista, federados, los mismos, en virtud del intercambio de información y de conocimiento a través de una vastísima red de comunicación cada vez más interdependiente. 

Todos esos fenómenos son analizados en profundidad por el libro Espacios de encuentro y mediación ( Editorial Nordan-Comunidad, Montevideo, 2004 ) del crítico, ensayista y escritor Fernando Ainsa, quien reúne cinco trabajos recientes en el texto. Fernando Ainsa llega a una primera conclusión: la existencia del comienzo de una segunda mundialización, cuyos componentes no serán sólo económicos, sino de civilización, cultura y ciudadanía, con signos plurales: políticos ( procesos de integración y regionalización ), sociales ( movimientos alternativos y de contestación ), culturales ( hibridación, emigración, interculturalidad, nuevas fronteras de la identidad, exilio ). Y como parte de ese proceso, de acuerdo al autor, ocurriría una renovada vigencia de los derechos humanos y la gravitación de una ética universalizada. Para dar  vida a eso, Fernando Ainsa propone hacer de la democracia una utopía, en tanto que aspiración humana universalista y de entendimiento de todos los pueblos, democratizar, a la vez, a la utopía, diluyendo de ese modo el carácter autoritario de las pasadas utopías del siglo XX, y proporcionar un papel renovado a la sociedad civil. Ingredientes necesarios esos tres para que la utopía y la democracia puedan administrar la diversidad y el globalismo actuales. 

EL PAPEL DE AMERICA LATINA
El texto de Ainsa enfrenta esos considerandos desde el punto de vista de América Latina, dominante en el libro, por ser un continente llamado a jugar un papel muy relevante en el desarrollo de la democracia utópica y de la utopía democratizada. Porque América Latina tiene una cultura de por sí mestiza – desde la colonia desarrolló y transformó las dos herencias culturales, occidental y amerindia, supuestamente auténticas, hasta legitimarlas con la identidad latinoamericana de singular "equilibrio inestable” -. Porque América Latina posee una tradición utópica indiscutible, decisiva para el continente como alternativa y ruptura. Y porque el triunfo universal del mercado, allí donde fracasaron los imperios y las religiones monoteístas, al fusionar a la humanidad en una comunidad global, lleva a que América Latina deba debatirse contra esa situación  y sus efectos letales: la creciente desigualdad entre los países y en el interior de los mismos.
 

Pero, en este hoy deprimente para el latinoamericano, ocurre que el mercado posee una porosidad tal, está cruzado y desbordado por el impulso y multiplicación de redes de todo tipo, sobre todo de comunicaciones ( télex, televisión, fax, telefonía móvil, correo electrónico, Internet ), que crean la interdependencia de un mundo cada vez más interconectado, como para que, según Ainsa, el proceso de utopizar la democracia y democratizar la utopía sea viable. En ese terreno del optimismo utópico y democrático, el autor defiende su tesis con abundantes demostraciones y apoyos en conceptos y citas de otros ensayistas y con el despliegue profundo, analítico y conceptual de los contenidos del par utopía-democracia, centro neurálgico del libro, amén de otras intensidades temáticas aledañas. 

SIN LOGICA MANIQUEA
La propuesta utópica debe operar con las tendencias de los hechos y con las potencialidades que ellos encierran, afirma Ainsa, con una búsqueda plural e inter o transdisciplinaria, entendida como la voluntad de construir un futuro alternativo y no de aceptarlo pasivamente. Con la base metodológica de apostar a que el porvenir está abierto a varias evoluciones posibles, y que hay que identificar las tendencias claras y las emergentes para obrar. De ese modo, en la búsqueda plural e interdisciplinaria, articular lo particular en lo universal, pensar globalmente y actuar localmente. Enfrentar la globalización sin la tentación del rechazo global a ella. Para América Latina esto significa superar la lógica binaria, maniquea, evitando el nacionalismo exclusivista, voluntarista y defensivo, al igual que el entusiasmo privatizador y neoliberal. Un dilema nada fácil. Para proyectar otro mundo posible resultan necesarios los puentes entre los extremos, entre ellos la utopía, en opinión de Ainsa, sigue siendo una poderosa alternativa al pensamiento único. Utopía, instrumento de construcción de una posible segunda modernidad, entendida como modernidad reflexiva, que viva a sí misma como problema y sea capaz de elegir en la incertidumbre y se interrogue sobre las consecuencias de los actos.
 

IMPOSTERGABLE DEMOCRACIA UTOPICA
El tema de la democracia alcanza un dilatado espacio del texto, el cual historia y analiza la democracia como sistema y concluye proponiendo hacer de la democracia una utopía y a la vez, democratizar la utopía, a partir de crear un espíritu utópico reconciliado con la libertad, dado que el autor entiende que la utopía a la vieja usanza ha sido siempre totalitaria. En ese sentido, Ainsa, apoyado en la historia y el análisis, establece a la democracia como un concepto no unívoco, sino equívoco con acepciones estrechas o amplias. La concreción desplegada por el texto respecto de la democracia comprende diversos capítulos: acerca de la democracia sometida al sistema económico ( lógica económica ) que consagra el predominio de la desigualdad económica sobre la presunta igualdad del sistema político;  la crisis de la democracia representativa y su pérdida de legitimidad al provocar una agudizada desigualdad con la reducción de la clase media y abismal separación entre ciudadanos insertos y marginados; la democracia delegada que divorcia la práctica política de la sociedad civil y cuya vida política gira sobre sí misma con partidos políticos que pierden referencia externa.
 

De lo que se trata en la democracia utópica es de construir una cultura democrática que tienda a la democracia directa, democratizando el pensamiento, profundizando los recursos democráticos ( radicalización democrática, primacía del “tu”, esto es democracia radical, política, libertaria y libertaria igualdad ), tutela de las minorías sobre el principio de las mayorías y del disenso sobre el consenso, de la desobediencia civil o resistencia activa como recurso moral; redefinición del papel del Estado con una mayor descentralización del poder decisorio, con la implosión del verticalismo por formas federales, regionales, comunales autónomas y de autogestión asociadas a formas comunitarias. 

Tal una somera consideración acerca de un libro de mayor riqueza temática y conceptual dirigido hacia las nervaduras esenciales del mundo tal cual es contradictorio, cambiante, inevitable y acaso, quizá, vaya uno a saber, de futuro promisorio, si lo dejan. 

Tema vinculante:
http://www.uruguay2030.com/LaOnda/LaOnda/215/B3.htm

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