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Mayo 68 y noviembre 05
por Carlos Zapiola
Hace varios días que
manifestantes franceses queman lo que pueden y se enfrentan a la
policía. Leído así podemos pensar que estamos escribiendo en mayo de
1968, pero la verdad es que esto ocurre ahora, en noviembre del 2005.
Como allá no hay Cumbre de las Américas, la culpa la puede tener Bush de
todos modos, y los enfrentamientos que no han causado decesos se están
transformando en rutinarios, y los manifestantes en personas cansadas de
esa actividad física extraordinaria. Se dice que se lucha contra la
discriminación racial.
Por Mar del Plata hubo Cumbre y Contra Cumbre. Allí por casi una hora,
una manifestación que se sabía violenta, no fue dispersada por la
policía, y rompió un banco y una empresa de telefonía móvil (si quieren
que los mencionemos pueden pasar por caja). Además usaron hondas, tenían
bombas molotov y se vio como una computadora pagaba los platos rotos de
una locura muy valiente cuando se está enmascarado y en grupo.
En Montevideo mientras tanto, varios jóvenes y algunos adultos
protagonizaron una marcha sorpresiva por la Ciudad Vieja que se
descontroló –infiltró dirán otros-, y terminó rompiendo lo que sea con
tal que pueda quebrarse. Puertas, autos, comercios, sufrieron de eso que
causó lo que Plenaria llamó injustificada represión policial.
Como en todo enfrentamiento entre manifestantes y policía hay dos
versiones o más. Al parecer no se puede negar que se rompió algo (ver
puerta Bolsa de Valores por ejemplo), también que hubo represión, es
posible que infiltrados, pero ese dispersamiento en pequeños grupos para
seguir actuando pareció algo preparado y no casual. Al menos un miembro
de Plenaria fue detenido y esta organización denunció que los represores
efectuaron disparos de armas de fuego. La policía sostuvo que se
encontraron bombas molotov a lo largo de la Ciudad Vieja distribuidas de
tal forma que se pudieran usar un rato después.
Es cierto que comerciantes y transeúntes, pretendieron detener a los
atacantes, y algunos aprovecharon los momentos en los que estos eran
detenidos para hacer justicia por mano propia, lo que todos sabemos es
tan condenable como la violencia gratuita desatada en principio.
En otra manifestación del mismo viernes 4, alguien intentó atacar la
hamburguesería de Ejido y 18 –lo hizo con una piedra-, y fue frenado por
integrantes del PIT-CNT lo que no conformó a los más radicales, quienes
luego llamaron a ir hasta la Embajada de EE.UU. donde fueron dejados
llegar hasta unos cien metros, con la orden policial de dispersarlos si
las botellas plásticas con líquido que portaban, además de quemar el
pabellón americano servían para otra cosa. Eran jóvenes con bolsos en
los que se encontraban esas botellas con líquido, al parecer no
refrescante.
Esto se parece a agosto del 68 en Montevideo. Pero en verdad nada tiene
que ver.
En aquel momento gobernaba Pacheco, había Medidas Prontas de Seguridad,
una guerrilla con algunas acciones de propaganda que a veces se hacían
sangrientas, había presos , torturas y represión antisindical y a grupos
políticos. Se había dado el llamamiento de Juan Pablo Terra a unificar
las fuerzas opositoras en un frente amplio, para transitar por los
caminos democráticos y es este grupo o uno parecido que es de izquierda
o pretende serlo quien hoy gobierna, y es posible que los que postulan
que no lo es, hagan manifestaciones que si son infiltradas no debería
echarse la culpa al chancho.
Mal camino para enfrentarse al ALCA, único tema tratado en la primer
reunión de casi dos horas previa a la cena en Mar del Plata. Siempre la
violencia es un mal camino. Me infiltren o lo invente.
Chávez dijo en la Contra Cumbre que el ALCA llegaba a su fin y nacía el
ALBA. Este alumbramiento no es posible calificarlo aún como verdadero, y
decir que llegó por ello o por la firma de Uruguay del Tratado de
Inversiones el fin del MERCOSUR, puede ser un anticipo muy prematuro.
Lo cierto es que Vázquez, nuestro Presidente, se vino de la Cumbre mucho
antes que la misma terminara, con un saludo a Bush y pensando que al fin
y al cabo se mejoró el Tratado de Inversiones y se firmó con algunos
cambios que su fuerza política reclamaba, aunque veremos la semana
próxima cuánto de esto es así.
Todos sabíamos que la presente era una semana crucial para el gobierno
del FA. Salvo la algarada del viernes, poco más aconteció. Los
exportadores se siguieron quejando por el valor del dólar, como si por
allí pasase todo lo que debe ser su ganancia, y ni mencionemos el tema
de mejoras tecnológicas o abatimiento de costos por mejor utilización de
elementos productivos o fuerza laboral.
Siguió la discusión sobre el fuero sindical sin acuerdo en la
cuatripartita, y las excavaciones no terminaron en los batallones,
aunque la realidad quisiera aparecer más dura cada día para quienes
confiamos que esta vez sí iba a primar la sabiduría.
Hubo declaraciones de Mujica, volviendo a demostrar que es todo un
personaje y que puede decir que se va y nadie creérselo.
Estamos en noviembre del 2005. Mayo francés o agosto uruguayo del 68
están muy lejos y no deben volver a vivirse.
Salvo que uno crea en el eterno retorno. Yo no. LA
ONDA®
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