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Parte I
América del Sur, opción y destino
IV – Bolivia, estar o ser

por Héctor Valle

Estar o ser
Tal la disyuntiva que establece el pensador y antropólogo argentino Rodolfo Kusch al hablar sobre el indio y el descendiente de europeos en América. Uno por estar involucrado, consustanciado con la tierra, con la Pachamama, con la “utcatha” un estar vinculado, refiere Kusch en su obra “El pensamiento indígena y popular en América”, con el concepto de amparo y de germinación. Pensamiento este que nos lleva a un amor a la sabiduría, en busca de una doctrina de la contemplación. Y en su opuesto, el “ser alguien”, la búsqueda de una “posición”, con un pensamiento en el que se incluyen las categorías económicas, de civilización y por ende de cultura, pero se omite, en su generalidad, la introspección y el ir en pos de una conciencia de unidad con la naturaleza y, especialmente, desde el conocimiento y aceptación de nuestra interioridad. 

Propender a una complementariedad parece lo más conducente, y en eso se está, a pesar de todo, a pesar del embate del mundo administrado, de los falsos estamentos mundanos: primer mundo, segundo mundo y el que nos cabe y ocupa: el tercero y en este nuestra América, la América del Sur. La Patria Grande. 

Tierra y Libertad
Ya anunciamos que en una próxima entrega, estaremos analizando un ensayo fundamental en aras de comprender más y mejor a nuestra América Profunda. Me refiero a la obra “Tierra y Libertad” del pensador y escritor boliviano Amauta Fausto Reinaga, hombre de gran predicamento en su tierra natal, Bolivia, como en el resto de nuestra región. 

Pero ya este lema de Tierra y Libertad nos aproxima a lo que queremos aquí tratar, la llegada del indio a la Presidencia de un país hermano: Bolivia. 

Bolivia
En este país hermano coexisten unos 36 grupos étnicos de los que, en cuanto a mayor número de exponentes, están los quechuas, los aymarás, los guaraníes que en cuanto a lo indígena, representan un 60 por ciento del total de la población. 

El indígena está presente, principalmente, en las áreas rurales si bien consignan los estudios, puede advertirse un fenómeno de diferenciación social y económica ante la presencia tanto blanca como mestiza en esas mismas zonas rurales. 

Resulta difícil, merced a la amplia diversidad cultural y étnica, la estructura social boliviana donde los principales grupos étnicos originarios han estado desde siglos sujetos a la dominación, explotación y servidumbre. 

El territorio de Bolivia se formó en base a pueblos aymarás que constituían el Kollasuyo y que vivieron a orillas del Lago Titicaca, extendiendo su influencia hasta las costas del océano Pacífico (que mucho después perdiera con Chile)[i]. 

En el año 1776, al crearse el virreinato del Río de la Plata, el Alto Perú o Bolivia, pasó a formar parte de aquel, comprendiendo las intendencias de Potosí, Cochabamba, Chuquisaca y La Paz, y las provincias de Moxos y Chuiquitos, que formaban parte de la intendencia de Cochabamba. Todos estos territorios, al separarse del Río de la Plata y del Bajo Perú, se constituyeron en la República de Bolivia. 

El acta de la independencia, fechada el 6 de agosto de 1825 en homenaje a la Batalla de Junín ganada por Bolívar, dice en su parte expositiva: “El mundo sabe que el Alto Perú ha sido en el continente de América, el ara donde se vertió la primera sangre de los libres y la tierra donde existe la tumba del último de los tiranos”. Para continuar en su parte resolutiva con estas expresiones: “Los departamentos del Alto Perú protestan a la faz de la tierra entera que su resolución irrevocable es gobernarse por sí mismos.” 

Para la administración del nuevo gobierno, de la época, se adoptó el sistema francés: el territorio dividido en departamentos; el departamento dividido en provincias; la provincia dividida en cantones y el cantón dividido en vicecantones. La autoridad que administra un departamento se llamaba Prefecto, de la provincia, subprefecto y del cantón y vicecantón, corregidor. 

Volvamos al siglo veintiuno. 

Los profetas del miedo (1)
Dice el citado pensador Rodolfo Kusch, en otro ensayo fundamental de su obra, “América Profunda” (en las páginas 164 y 165 del primer tomo de sus obras completas, editadas por la Fundación Ross), que América, más que un escenario de conquista de españoles e inmigrantes, fue, y sigue siendo como veremos, el escenario donde se desarrolla en cierta forma un balance o liquidación de los elementos adquiridos por la especie. Balance que se resuelve casi siempre por la fuerza. Eran, alega Kusch, los profetas del miedo porque en esa lucha, que se entabla entre las dos experiencias, buscaban la parte del “ser”, un poco para “ser alguien” y otro poco porque les inquietaba el “estar” aquí en América, y fundamentalmente porque querían estar comprometidos con la dinámica europea, cueste lo que cueste. 

Algo que continúa siendo así, por parte de los europeos, primordialmente y que más adelante desarrollaremos. 

Ahora veamos qué proponía el grupo político que llevó al señor Evo Morales como candidato a la Presidencia de esta nación hermana y que ganara con un porcentaje absolutamente claro y demoledor que supera el 54 por ciento de una expresión ampliamente mayoritaria del electorado que fue así a votar con ganas de cambio, de libertad, de respeto y de dignidad, de dignidad humana algo de lo que las agencias de noticias y las cadenas de televisión poco mencionan, quizá porque la dignidad está desmonetizada para decirlo en una expresión también comprendida por el economicismo reduccionista que parece gobernar a la gente “seria” de nuestro mundo occidental. 

Movimiento al Socialismo (MAS)
Bolivia, un país donde más del 80 por ciento de la población vive en la pobreza, un país con riquezas fantástica en su suelo pero a cuyo uso el boliviano común está casi impedido de acceder. Por ejemplo al gas, contentándose con calentar su hogar con excremento animal y comer salteado una ración elemental para mantenerse vivo. ¿Vivo? 

Vamos, pues, a extraer pasajes, arbitrariamente seleccionados por mí, del documento del MOVIMIENTO AL SOCIALISMO[ii]. 

Alegan en sus “principios ideológicos” que:  

1 –  Cosmovisiones:
“Se han cumplido 500 años de la presencia europea y 176 de visa republicana durante estos 500 años hemos estado dominados por la cosmología de la cultura occidental.”; 

2 – Historia occidental:
 “en la era colonial, con la plata del cerro de Potosí, hemos financiado la revolución industrial en Europa, pero nosotros no nos hemos industrializado”. 

3 – Historia nacional:
“con la República hemos fortalecido las economías de Europa y Estados Unidos, nuestro estaño sirvió para eso, pero no para industrializarnos. La goma, la castaña, la quinua sirvieron para aumentar el poder de Europa y Estados Unidos y no para tomar el camino de nuestra industrialización.” 

4 – Realidad actual:
Así, como resultado, el MAS advierte que: “Somos el país más pobre de América Latina donde el 97% de los hombres, mujeres y niños que viven en el área rural están en la extrema pobreza, en las ciudades el 60% están en la misma situación. El promedio de vida en el área rural es de 50 a 55 años. Nuestros niños y niñas están naciendo con menos de 2 kilos, es decir, nacen con deficiencias físicas y mentales. La tasa de desempleo real sobrepasa el 30% de la población económicamente activa. El ingreso per capita es el más bajo de América Latina y más del 50% de la población no conoce los servicios básicos como la electricidad y el agua potable.” Y continúa... 

5 – Cosmología occidental:
De la consideración sobre “los resultados finales de la cosmología de la cultura occidental”, resaltamos este párrafo:”(...) Con la globalización y la economía de mercado está cerrada definitivamente toda posibilidad de los 4 mil millones de excluidos que algún día alcancemos el nivel de vida de los mil millones de privilegiados que viven en los países industrializados. Por los datos señalados para alcanzar el nivel de vida de los países industrializados requerimos de dos planetas tierra adicionales.” Obviamente, se trata de un estudio que abarca, en su tratamiento, el movimiento actual de todo el mundo y no tan sólo de una realidad, la propia, que aunque importante, por tal, es limitada. Por parcial no por menor, claro está. 

6 – Cultura andina y amazónica:
En el numeral II “Nuestras raíces culturales: la cultura andina y amazónica han triunfado sobre los fundamentos de la cultura occidental”, vale destacar el siguiente pasaje: “Nuestra cultura andina y amazónica es fundamentalmente simbiótica y de total equilibrio con la naturaleza. Para nuestras raíces culturales el hombre no es el señor, ni el gerente ni el amo del planeta tierra. Somos parte del mismo, somos parte del todo, somos colaboradores conscientes, somos seres que ayudamos a parir la TIERRA, somos comunitarios que ayudamos a criar la vida. Para nosotros el planeta tierra tiene vida. Es inteligente y autorregulado. A este principio nuestros antepasados le han denominado Pachamama, es decir madre tierra y a ella, a la madre tierra, no podemos violarla a título de dominarla, no podemos venderla ni comprarla porque somos parte de ella y en ella criamos la vida. Pachamama quiere decir que el ser humano es con y para la tierra, lo contrario de la cultura occidental que viven de la tierra y sobre la tierra. Para nuestra cultura la tierra es vida y por eso le rendimos nuestro tributo. Le agradecemos a la Pachamama porque es el espacio habitado por los hombres.” Y prosigue la descripción de una cosmología tan connatural con la vida como contraria a su cosificación, algo que hoy impera en la conducción de los destinos occidentales. 

7- Un nuevo paradigma:
Manifiestan tener por deber lo que sigue: “Tenemos un deber sagrado con la humanidad, el de luchar por retomar el paradigma de una sociedad simbiótica y de total equilibrio con la naturaleza, cuya mayor expresión es el concepto Pachamama. De lo contrario el industrialismo occidental continuará con su tarea de destruir la vida en el planeta tierra.” Que inmediatamente complementan y signan en un compromiso vital. 

8 – Conciencia ecológica:
Complementariamente a esto, aducen que: “Naturalmente la cultura andina y amazónica tiene una enorme conciencia ecológica, práctica que entre el hombre y la naturaleza no sólo hay continuidad sino también interdependencia y complementariedad, borra toda enemistad entre el hombre y la naturaleza. Al considerarse su criatura cooperó y cooperará a crear la vida. Por ello mismo nuestro concepto de solidaridad entre los seres humanos y la reciprocidad alumbran el futuro de la humanidad.” Creo que ahora vamos comprendiendo un poco más de una cosmovisión que acaba de lograr, luego de 500 años de exclusión y humillación, su momento de plena expresión. ¿Podrá? ¿Podremos? 

9 – la sociedad deseada:
Llegamos a la parte medular de lo buscado, lo perseguido. Un amplio concepto, comprometido y comprometedor, por cierto, de economía. No de una economía de los números como potencias simbólicas silenciadoras de lo humano que la misma debe tratar y cuidar, sino una economía de la reciprocidad, conteste con un equilibrio con el todo, armónico y superador de las miserias del hombre para con el hombre.

Su parte primera y central dice así: “En nuestras raíces sabemos que fuimos una sociedad fraternal de abundancia, que vivimos en democracia de consenso, es decir, igualitaria. Lo más importante fue que vivimos en EQUILIBRIO Y EN SIMBIOSIS CON NUESTROS ENTORNOS y sobre todo fuimos una sociedad de DERECHOS MATERNO Y PATERNO (de unidad de hombre y mujer).” A lo que añade el documento, dos párrafos que signarán, cabe esperar, las futuras acciones del gobierno electo.

10 – La necesidad del prójimo y del otro
Dice: “La economía de reciprocidad y redistribución estuvieron destinadas a preservar la naturaleza y por ello mismo nuestra economía creó abundancia y vida. La producción estaba destinada al bien común, a satisfacer la necesidad del prójimo y del otro. La alimentación estaba asegurada incluso para enfrentar los períodos de sequía, estaba asegurada la comida para los ancianos y los huérfanos. En nuestra economía de reciprocidad lo individual estaba sometido a lo comunitario. Nuestros principios estaban destinados al SER y no al TENER.” 

Bueno, aquí sería bueno repasáramos aquel hermoso trabajo, por serio y por humano, del incomparable Erich Fromm. Hablo de su obra “Del tener al ser”, de la que extraigo dos breves pasajes. 

Uno que refiere a lo que debiéramos intentar siempre y en todo momento, el autoanálisis, al afirmar Fromm que: “(...) En todas estas enseñanzas, la liberación interior, el romper las cadenas de la codicia y del engaño, no puede desligarse del óptimo desarrollo de la razón (entendida la razón como el empleo del pensamiento con la finalidad de conocer el mundo tal como es, en contraste con la “inteligencia manipuladora”, que es el empleo del pensamiento con el propósito de satisfacer un deseo.” [iii] 

Esta obra, permítanme advertirlo ya, no opta por uno en detrimento del otro, no toma para sí como bueno el “ser” en contra del “tener” sino que valoriza el “ser” por sobre el “tener”, siendo este lo anecdótico y aquel lo sustantivo. 

El otro pasaje a compartir de la obra de Fromm, es el que refiere a lo siguiente: “En resumen, el hombre moderno tiene muchas cosas y usa muchas cosas, pero es muy poca cosa. Sus sentimientos y sus pensamientos están atrofiados, como músculos sin emplear. Tiene tanto miedo a cualquier cambio social que toda perturbación del equilibrio significa para él caos o muerte. Si no la muerte física, la muerte de su identidad.”[iv] 

¿Es preciso agregar más? ¿O acaso restaría meditar al respecto en el silencio de nuestra interioridad para ver qué eco oímos en nuestra propia bóveda? 

Culminada esta digresión, vuelvo, para terminarlo, al documento del MAS. 

11 – Principios éticos:
A renglón seguido, reza lo que sigue: “Estamos obligados a reponer nuestros principios éticos de no robar, no mentir, no ser flojo, no violar, no matar. Estamos obligados a luchar para que la economía esté subordinada a preservar la naturaleza y que la producción esté destinada al bien común y en beneficio de los seres vivientes por lo tanto rechazamos el CRECIMIENTO OCCIDENTAL INFINITO. Las riquezas renovables y no renovables del planeta no son infinitas. Tenemos que producir lo necesario para satisfacer nuestras necesidades humanas.” Prosigue el documento con una serie de puntualizaciones para terminar en la enunciación de sus 21 principios, entre los cuales destacaré cuatro:

-                     “1 – Aspira a realizar la justicia social en Bolivia, sin explotadores ni explotados, sin opresores ni oprimidos”;

-                     “4 – Postula la filosofía ancestral y milenaria entre los Pueblos, Naciones y Estados del mundo, independientemente de sus formas de gobierno, sistema social y cultural, económico o político”;

-                     “5 – Impulsará la construcción de la Gran Patria Latinoamericana, como respuesta histórica para conjuncionar los esfuerzos de nuestros Pueblos en su búsqueda de una liberación del neocolonialismo, del imperialismo y las transnacionales”;

-                     “11 – La Comunidad, el Sindicato y la Familia, constituyen para el Movimiento al Socialismo las bases del desarrollo social, siendo estas protegidas por el sistema de gobierno que adopte la república”. 

Reitero la conveniencia, para un verdadero estudio, de la lectura completa del documento hasta aquí citado por mí. Estas citas constituyen antes que un acto de propaganda, el intento serio y personal de acercarme, y por extensión presentar a quien esto lea, lo sustantivo de un movimiento que, segura e independientemente del resultado que tenga, habrá de cambiar, radicalmente, la realidad de la región junto con los otros cambios diferentes en intensidades y opciones que vienen gestándose, o comienzan a gestarse, en nuestra América del Sur. 

Con este talante, americanista por lo ancho y humanista en lo profundo, continuaré este trabajo que pese a su precariedad hace a una idea de conocer al otro en vez de etiquetarlo, desde la ignorancia previa, satanizándole como han hecho y continúan haciendo en distintas partes del mundo y desde el balcón de siempre: el de los entendidos y preclaros hombres prácticos, con el hombre que lidera estas acciones y que habrá de asumir la Presidencia de la Nación hermana, próximamente. Hablo del señor Evo Morales. 

Veamos algunos aspectos de su persona y de su circunstancia de vida. 

Evo Morales Mamami[v], Presidente Electo de Bolivia

Este hombre nacido el 26 de octubre del año 1959, en Orinoca, Provincia Sud Carangas del Departamento de Oruro, integra la comunidad llamada Isallavi y pertenece al ayllu (clan) Sullka, uno de los tres ayllus que tiene el Cantón Orinoca. 

Uno de siete hermanos, de los que sólo sobreviven tres, en tanto sus otros hermanos perdieron la vida de uno o dos años, que al estar de sus palabras, es el término de vida que tienen las familias o los niños en las comunidades campesinas, muriendo más de la mitad en muchos casos. 

Interrumpió sus estudios liceales para acompañar a su padre en las tareas, produciendo papas o luego viajando ambos a obtener mediante trabajo alimento con el que poder subsistir la familia y la comunidad. 

Sindicalista, deportista y lector desde joven, el señor Evo Morales destaca su condición de movilizador y organizador. 

Entrevistado por los periodistas Eduardo Febbro y Pablo Stefanoni, en La Paz, y publicada la versión en el diario argentino Página 12, del miércoles 21 de diciembre de 2005, Morales hace una serie de puntualizaciones que interesa destacar.[vi] 

E. Morales: “Mandar obedeciendo”
Consultado sobre cómo vive este momento histórico, refiriéndose a la reciente victoria electoral, el señor Evo Morales manifiesta que  se siente “muy bien, muy contento, satisfecho por la respuesta del pueblo boliviano, que nos dio un mandato pero para mandar obedeciendo.” Repasemos este concepto: “Mandar obedeciendo”, respetar lo pactado, lo asumido por las gentes que le votaron, a su fuerza política y a él como persona que encarna un ideario específico. 

E. Morales: “Gobernar convenciendo, persuadiendo y no venciendo”
Algo que luego acrecienta el señor Morales al afirmar que: “(...) Se trata de gobernar convenciendo, persuadiendo y no venciendo. Estamos aquí preparándonos con muchas ganas para cambiar la historia, continuando lo que Túpac Catari y otros líderes indígenas intentaron antes.” El legado que viene de lo profundo de la historia. Proyección y cosmovisión, psicología profunda más que necesaria para poder comenzar a aprender, aprehendiendo conceptos y símbolos indígenas, esta nueva realidad, nueva porque gobernará, entendámonos. 

Si bien más adelante me detendré en la persona-símbolo de Túpak Katari, a todas luces de necesario conocimiento para la tarea a la que nos hemos abocado –toda vez que usted tuvo la tolerancia y el interés para llegar hasta este pasaje, ahora referiré otras dos expresiones del señor Morales en la entrevista del diario argentino Página 12 que, cabe consignarlo, ha seguido con amplitud y profundidad las circunstancias bolivianas que depararon la victoria, histórica en más de un aspecto, del señor Morales. 

E. Morales: “Negocios entre Estados no entre transnacionales”
Al ser consultado respecto a qué pasará con los precios de venta del gas a la Argentina, el señor Morales afirmó que: “Hay que analizarlo después de resolver el abastecimiento interno, pero en todo caso queremos ampliar nuestros mercados de exportación a los países de la región. Lo que sí puedo asegurarles es que el negocio será entre Estados, ya no entre Repsol Bolivia y Repsol Argentina. Hay que pensar en las mayorías nacionales más que en los beneficios de las transnacionales.” 

Contundente por determinado, claro por específico, amplio por no apresurado. 

E. Morales: Comercio justo y microempresarios:
En la penúltima pregunta, el señor Morales, consultado sobre qué va a pasar con los distintos procesos de integración en curso o proyectados, respondió lo siguiente: “Cualquier tratado de comercio, sea el TLC o el MERCOSUR, debe estar orientado al comercio justo, de pueblo a pueblo, donde los microempresarios, los pequeños productores, e incluso en nuestro país los agroindustriales, sean los que resuelvan sus problemas y no sean las transnacionales que encima reciben subvenciones nos invadan con sus productos.” 

Comercio justo y microempresarios: justicia distributiva y economía atendiendo al microempredimiento, a la célula operativa de la producción de un país, en este caso Bolivia y no, o no tan sólo, a los mega proyectos con radicación en paraísos fiscales que evaden tributación nacional generando a su vez un comercio injusto por discriminatorio, no aprovechando, en toda su extensión imaginable, la población lugareña el proceso productivo en cuestión. 

E. Morales: “Vamos a apostar al socialismo comunitario”
Finalmente, los periodistas del diario argentino Página 12, le consultaron respecto de si se siente socialista, a lo que el señor Evo Morales respondió de esta forma: “Claro. Y el cambio social pasa por el cambio de cada uno de nosotros. Siempre he planteado que si queremos transformar Bolivia, Evo debe cambiar primero: no ser egoísta, no ser individualista, no ser acaparador, no ser maniobrero y pensar en las mayorías nacionales. Esa es mi experiencia en la lucha sindical y para eso estamos empezando a cambiar el MAS. Vamos a apostar al socialismo comunitario. En la tierra donde he nacido no hay propiedad privada, la zona ganadera y agrícola es de toda la comunidad. Hay que recuperar los principios de reciprocidad y de redistribución de nuestras riquezas.”  

En tanto se trata de una nación con un nivel atroz de pobreza, marginación y exclusión es más que atendible se vaya tanto a una justicia social como a una economía que rescate los valores humanos por sobre los instrumentos, valiéndose claro está de la realidad propia como la regional e internacional para avanzar en un más que complicado pero inevitable camino hacia una democracia que hoy dista mucho, como distó en el pasado, de ser real o siquiera imaginable para el ciudadano y la ciudadana de a pie. Recordémoslo antes de demonizar conceptos y personas. 

Túpac Catari, hombre y símbolo
Según narra Eduardo Galeano en “Memoria del Fuego”
[vii], y podemos corrobar por diversas crónicas de la época, Túpac Catari sólo hablaba aymara, la lengua de los suyos. Se proclamó virrey de lo que hoy se denomina Bolivia y nombró a su mujer, quien luchó con bravura a la par que cualquier hombre, instalando su corte en las alturas que dominan la ciudad de La Paz. Corrían los años 1780 y 1781.
 

Julián Apaza había sido sacristán antes de convertirse en Túpac Catari. Junto a su mujer, Bartolina Sisa, organizó un ejército de cuarenta mil indios que tuvo en jaque a las tropas enviadas por el virrey desde Buenos Aires. 

A pesar de las derrotas, refiere el escritor uruguayo Eduardo Galeano, y matazones que sufrió, no había modo de atrapar a Túpac Catari. Andando noche burlaba todos los cercos, hasta que los españoles ofrecieron a su mejor amigo, Tomás Inca Lipe, llamado “el bueno”, el cargo de gobernador de la comarca de Achacachi, a orillas del lago Titicaca. 

Túpac Catari, una vez atrapado fue salvajemente mutilado y descuartizado, al igual que luego lo fue su mujer. La civilización había llegado a América para quedarse. 

 Previo a la acción armada, Túpac Catari intentó la vía del diálogo, viajando a tales efectos a Buenos Aires, sede del virreinato para regresar con el mandato de ser escuchado, algo que apenas se cumplió para inmediatamente ser denostado. Así el hombre pasó por medio de la acción conjunta con los suyos, a convertirse en el símbolo mismo de la resistencia indígena a la opresión. Cercó la ciudad de La Paz durante 109 días. 

Vale recordarlo para entender mejor lo que hoy comienza a emerger desde el poder de una Nación largamente deudora de dignidad y condiciones apropiadas de subsistencia a sus hijos e hijas. 

Los profetas del miedo, desde el reino de Barataria (2)
Para finalizar esta primera entrega sobre Bolivia, en un ensayo que vamos construyendo conjuntamente con la realidad cotidiana de nuestros pueblos y gentes, quise dejar la hez del hombre menor, el detritus del individuo que, creyéndose aun en la sede del reino, si bien ahora también es un reino, ataca, juzga, o prejuzga, mejor dicho, en una rara y llamativa muestra de profundo interés por el desarrollo sociopolítico de nuestros pueblos, hablo del habitante ilustrado de Barataria, no del ciudadano del reino de España, a quien se le respeta, como se respeta al otro, al desconocido, al diferente, al por venir. 

Porque el reino de Barataria, al que Sancho no pudo asumir su gobernación, en la recordada y celebrada ocurrencia de Miguel de Cervantes. 

Ya decía el Quijote a su inefable amigo Sancho, al aconsejarle respecto de cómo llevar los asuntos del gobierno en la ínsula de Barataria: “Haz gala, Sancho, de la humildad de tu linaje, y no te desprecies de decir que vienes de labradores, porque viendo que no te corres, ninguno se pondrá a correrte, y préciate más de ser humilde virtuoso que pecador soberbio. Innumerables son aquellos que de baja estirpe nacidos, han subido a la suma dignidad pontificia e imperatoria; y de esta verdad te pudiera traer tantos ejemplos, que te cansaran.”[viii] Pero, no hay duda, Cervantes ideó a Sancho y Barataria hoy es visitada desde el asnar de un grupo de insignes y detestables sujetos que ora ofenden, ora pregonan o pretenden pregonar el miedo ante el demonio indio. 

Por aquí quedaré respecto del análisis de la situación boliviana. Ahora pasaré a un apéndice que si bien guarda relación con Bolivia se extiende a toda nuestra región y merece una atención específica. Que la daré. 

Asnar asnan los bajitos, por genuflexos, no por altura.
Es que España tiene sangre y pasiones pero Barataria desde que el asnar se hizo carne en cierta parte de la prensa española, como la radial por ejemplo aunque venga desde una radio propiedad de la Conferencia Episcopal Española. 

Hablo del Grupo Risa, ese atajo de individuos que, a partir del lamentable y deplorable insuceso del 11-M, se constituyó para llevar su voz y sus feromonas a las gentes. Hasta que nos llegó a nosotros. 

Y nos ofendió. Me ofendieron, como americano que soy y me siento. Este grupejo tuvo la idea, que llevó a la práctica, de llamar al recién electo presidente boliviano Evo Morales y hacerse pasar uno de ellos por el presidente español Rodríguez Zapatero. Y publicarlo, y mofarse, y no retractarse hasta pasado varios días y sucesivos pedidos del propio gobierno español. Y la Iglesia española calló, amparó desde el silencio mantenido hasta hace pocas horas, a estas acciones propias de una hediondez moral de seres que bien pueden jactarse de ser hijos bastardos de aquel tipejo que asoló España y las conciencias del mundo, hablo de Francisco Franco, alguien que vale decirlo fuera acompañado por otros militares y algún sacerdote, algunos, pero uno en especial que luego, en su cristiana humildad, bregó por un título nobiliario hasta obtenerlo. Asnos que asnan desde un asnar inarmónico y monocorde. Parece que asnar así puede asnar quien ha sido vejado en plena pradera sin sombras ni agobio de miradas perplejas ante la vejación de un ser que perdió la compostura, la humildad republicana y el más mínimo sentido cristiano del respeto y de la solidaridad. 

¡España, España, qué hijos has parido!
Pensar que recién se fue otro católico, filósofo él, hombre ejemplar, don Julián Marías, un señor y un hidalgo. 

Ya no os conformáis con llevar adelante una política neocolonialista a través de vuestras nuevas naves de ultramar, las transnacionales sino que utilizáis asnos y hasta buenos periodistas que escriben hasta agarrotarse los dedos en los teclados sobre el neopopulismo en América Latina o como gustáis de llamarnos, Iberoamérica, que no lo somos, ni lo seremos, sino que somos la América Profunda, henchida de tierra negra y nuestras manos sumergidas en ella, reconociendo y valorando nuestra diversidad, nuestra condición mestiza, nuestras sangres y nuestras pieles, nuestras lenguas y nuestras creencias, sincretismos, catolicismo, protestantismo como otras tantas creencias y también, ¡OH, España, España, la muy amada, la ahora sumisa señora mayor que cuida los fondos de la UE! Ahora también, digo, librepensadores, con religiosidad pero sin religión, como el que esto escribe que soy yo pues, ¿Quién más? Pero muchos, muchos otros y otras, eslabones dicen de una cadena que no termina uno de ver su contorno porque recorre el mundo todo, querida y vieja España, que comenzáis a hablar con gritos destemplados... ¡Qué pena! ¡Qué pena! 

Dice un articulista de uno de tus diarios, desde Barcelona, que “el presidente electo de Bolivia tendrá que ir con pies de plomo”. Y mediando su texto[ix], afirma que: “Son muchos los datos que inspiran desconfianza. Aunque pueda parecer poca cosa, demuestra no ser respetuoso con las sagradas cuando lleva el nombre de Evo, que es la traducción del apelativo de nuestra madre Eva. Son ganas de cambiar. Hay cosas que es mejor guardarlas como están” (SIC) Mediocre, pobre de espíritu y de ideas, maleducado y desinformado, además, este señor llamado a ser un periodista. Que finaliza su “artículo”, con la siguiente advertencia, que estremece por insignificante: “Cautelosamente, por lo que pueda ser, sería conveniente que la comunidad indígena rezara a alguna virgen para que el presidente Bus no trate de compensar en el altiplano el escaso éxito de la expedición armada a tierras iraquíes.” España, España, Barataria quiere sucederte y opacara pero por suerte y por los hijos e hijas que sí responden a tu condición más digna, no sucederá. Esperemos. 

Pero no es el único, hasta otro periodista usualmente digno de respeto, y en otro periódico, aunque también en Barcelona, se sale con las siguientes afirmaciones que ahora reproduzco: “(...) Parece que en Latinoamérica sólo funcionaran los momentáneos estallidos, sean revolucionarios de Villa o del mismo Castro o los reaccionarios de Ríos Mont o de Perón. Porque al fin el día a día, el lustro a lustro, se resuelven en una fatalidad sórdida o sangrienta, de un fatal reaccionarismo blanco o negro. Debe ser el continente que menos ha progresado en un siglo. Y es que más allá de Bolívar y las elites independentistas y culturales, hay ahí una serie de factores petrificados que arranca en el criollismo, que se apoderó de los países partiendo de una mentalidad parasitaria y depredadora forjada en la decadencia española o portuguesa.” Y este es el segundo de tres grandes y pequeños párrafos de la nota que sólo al final de esta entrega citaré para que su autor visite el zócalo de mi escrito[x]. 

¡Vamos, España, no dejes que Barataria te agobie! 

Abrase visto tamaña ofensa y modo de ofender... Es que hay algo que debemos reiterar y aquí lo hago: el enemigo para América del Sur no es Estados Unidos de América sino y primero la política neocolonialista española que desde el gobierno de sus transnacionales, presiona y busca acomodar su situación al precio que fuere, en aras de un mayor rédito. 

Entre el instituto del mayorazgo que produjo entre otros factores históricos, las olas inmigratorias a nuestras tierras y la iglesia ultramontana, brazo del poder económico de la iglesia católica, tenemos dos modos de ser y de actuar. Aquel que con humildad y entrega labró un presente de esfuerzo y un porvenir de esperanza para sus hijos e hijas, desde la propia conquista a sangre y fuego, también sea dicho, a este otro en donde la rapacidad y las heces del hombre buscan amedrentar, sojuzgar voluntades so protexto de una eficiencia y un respeto sacramental al dios mercado, esa entelequia que algunos quieren dotar de significado simbólico y otros, los lugareños, estos nuestros cipayos, buscan complacer a cambio de unas pocas o muchas monedas. 

Pero, me pregunto yo: ¿Este periodista no recuerda el siglo XX en su patria española? El más terrible de los atrasos, la guerra civil, la política colonial, el terrorismo en su suelo, el imperio de la droga que campeaba y campea a lo largo y a lo ancho de su territorio, los subsidios, esos benditos subsidios que la UE da al reino de España y del que han vivido grandemente, al igual vale decirlo que del esfuerzo de algunos españoles que sí trabajan, como del credo que ahora tocado en sus finanzas, busca ofender y pegar donde fuere, las compras de diputados para poder continuar la farsa de la burbuja inmobiliaria, la corrupción brutal que ha llevado a prisión a connotados empresarios y personalidades vinculadas a gobiernos pero que aun dista de haber menguado lo suficiente, si bien es dable advertir un avance importante en su contención?

¿Por qué ofendéis? ¿Qué ha pasado por vuestra conciencia y por vuestros corazones que os ha llevado a escribir tanta basura? ¿Quiénes sois vosotros para pontificar?  

Yo soy el que soy: un americano del Sur, un hombre de a pie, con falencias, con un proyecto de vida en curso pero que no me presto ni me vendo a nadie.

Dejad vivir  e intentad hacerlo vosotros también. Con dignidad. 

Como haremos por aquí. Desde el Sur, siempre desde el Sur. 

hectorvalle@adinet.com.uy

[i] Extractado del Suplemento Nuevos Horizontes, citado textualmente por el sitio www.bolivianet.com al que agradecemos la reproducción parcial de sus textos.
[ii] http://www.masbolivia.org/mas/programa/principios.htm 
[iii] Fromm, Erich – Del tener al ser, Editorial Piados, Buenos Aires, año 1992, Pág. 21.
[iv] Idem, Pág. 124.
[v] http://www.evomorales.net/Castellano/pages/not010415.htm 
[vi] http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/elmundo/4-60754-2005-12-21.html 
[vii] Galeano, Eduardo, Memoria del fuego, Tomo II Las caras y las máscaras, editorial Siglo XXI, Madrid, año 1984, Págs. 77 y 78.
[viii] de Cervantes, Miguel, Don Quijote de la Mancha, Real Academia Española, São Paulo/Brasil, año 2004, Pág. 868.
[ix] Pernau, Josep, diario El Periódico, Barcelona, Evo, un indio con cara de indio, Barcelona, 22.12.2005.
[x] Porcel, Baltasar, La Vanguardia, Barcelona, Guatemala y Guatepeor.

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