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Informe
completo de Opypa
Por otra parte, sería impensable para Uruguay abordar la inserción externa en mercados como el europeo o el norteamericano exclusivamente de manera unilateral. Será medular estrechar, retomar y afianzar las relaciones comerciales con los interlocutores comerciales “naturales”, Argentina y Brasil. Durante el año 2001 y el año 2002 el proceso de integración se vio afectado por las crisis económicas que debieron enfrentar los Estados Parte, lo cual determinó que muchos de los trabajos que estaban en proceso en el MERCOSUR, no pudieran concluirse satisfactoriamente. Una vez más se manifestó la intención de “relanzar el MERCOSUR”, o bien se habló de una crisis generalizada del bloque, existiendo incertidumbre respecto a la “utilidad” y “conveniencia política” de este esquema de integración. Nuevamente se planteaba el tema de la consideración del MERCOSUR únicamente como un mecanismo de integración económica y que no se necesitaba avanzar más allá de ésta, mucho menos disponer una profundización de la integración política. Dicha situación se arrastra hasta nuestros días. Debe tenerse presente que en condiciones de apertura en el MERCOSUR la producción nacional tiene como destino natural su colocación en el mercado regional, como ya aconteció en el pasado. Es necesario, por lo tanto, crear las condiciones para que ello suceda. Se deberá en este sentido afianzar el discurso político creando condiciones de confianza y de diálogo entre los socios del MERCOSUR. Ello constituirá la base para la eliminación de las políticas proteccionistas que han perdurado y la remoción de barreras arancelarias que protegen en forma indirecta a determinados sectores. Asimismo, se deberán atacar las importantes falencias existentes para la internalización de las normas comunes del derecho de integración en el derecho interno de cada país. El sistema comunitario impone que hasta que la ratificación no se produce en todos los países socios, la regulación no entra en vigor. Estas trabas es necesario desarticularlas paso a paso, y en tal sentido es entendible cuando el gobierno sostiene que el MERCOSUR es más que un proyecto económico. Es efectivamente así que hasta ahora el MERCOSUR no ha dado los resultados esperados como proyecto económico. Solo la decisión política de llevar adelante la integración permitirá advertir la viabilidad efectiva del MERCOSUR y la obtención de resultados concretos para los países. Las negociaciones económico-comerciales del MERCOSUR deben contener definiciones más precisas y eficientes respecto a acceso a mercados; arancel externo común (AEC); coordinación macroeconómica; defensa comercial y de la competencia; incentivos a las inversiones, a la producción y a la exportación, incluyendo zonas francas, admisión temporaria y otros regímenes especiales; marco normativo del Reglamento Común de Defensa contra Subvenciones concedidas por países no miembros del MERCOSUR. En cuanto a los temas jurídico-institucionales que requieren una pronta ejecución se hallan la Incorporación de la Normativa MERCOSUR al ordenamiento jurídico de los Estados Parte, el Fortalecimiento de la SAM y el análisis de los órganos dependientes del Grupo Mercado Común (GMC) y del Consejo Mercado Común(CMC). Para leer el documento completo ingrese <Aquí> LA ONDA® DIGITAL |
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