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Gobierno Nacional y su primer año
La imagen importa
por Jorge García Alberti
A
poco menos de un mes de que el gobierno celebre su primer año en
funciones, se celebró este lunes la reunión del Consejo de Ministros en
Santa Teresa, Departamento de Rocha.
Cada uno de los secretarios de Estado, hizo una breve exposición de cómo
se desarrolló el trabajo en su cartera en este período y también trazó
una proyección de lo que se espera. Esta vez no hubo preguntas de los
vecinos.
Los integrantes del Gobierno, el Partido del Gobierno, la Central de
Trabajadores, supuestamente afín al Gobierno y las Organizaciones
Sociales que, en cierta medida, lo han acompañado en esta primera etapa,
llegan a este primer año con opiniones encontradas, en muchos casos
totalmente opuestas, a los lineamientos propuestos por el Presidente de
la República que, hasta ahora, ha sido tolerante con las voces
opositoras que parten desde sus propias filas.
La pregunta que muchos se hacen es ¿cuánto más durará esa tolerancia?,
porque los efectos negativos de tanta discrepancia en temas
fundamentales, ya comienzan a vislumbrarse.
La posición asumida por el Partido Comunista, el 26 de Marzo y otros
grupos menores del Frente Amplio, notoriamente, desafina con el resto.
Existe un agravante: el Partido Comunista mantiene un ministro
integrando el gabinete de Gobierno, que es la principal figura del
sector, y el otro referente es el líder del movimiento sindical.
Otro integrante del Poder Ejecutivo que ha tenido una actuación poco
feliz, ha sido el Canciller de la República .Las declaraciones públicas
que, frecuentemente, hace el Ministro de Relaciones Exteriores, muchas
veces no se sabe si pretenden encaminar la solución de los diferendos
por la vía diplomática o si colocan al Uruguay en una posición extrema,
al borde de cortar cualquier tipo de diálogo con los países que
mantenemos puntos de vista diferentes.
Y las discrepancias internas no se dan en temas menores, donde alguien
podría suponer que forman parte del propio juego que hace al ejercicio
de la democracia, sino que se dan en aspectos fundamentales para el país
y que nos debería encontrar unidos en forma monolítica.
Los temas en los que se hace hincapié, en contra de lo que piensa el
propio Presidente, fueron de menos a más. Primero fue la oposición a la
firma del Tratado de Inversiones con Estados Unidos, luego se pasó a la
discusión y razones contrarias a la instalación de las plantas de
celulosa, posteriormente se avaló la ocupación de tierras por parte de
trabajadores de Bella Unión y la ocupación de importantes obras en
construcción en Punta del Este, aspecto este que no había ocurrido en
los últimos veinte años, y ahora se agita la bandera contra la promoción
de un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos.
Y por más que se diga por parte del Ministro de Turismo que la temporada
está siendo exitosa y que han ingresado más turistas, los números
comienzan a demostrar lo contrario. En enero, ingresó un 7% menos de
personas que igual período del año anterior.
Si bien aumentaron los visitantes brasileños, chilenos y de otros
orígenes, la menor cantidad de argentinos que vino a Uruguay, superó a
los ingresos.
El mayor perjudicado por este motivo, claramente, es el Departamento de
Río Negro, por los cortes de ruta que se han producido del lado
argentino, pero también lo es el Estado en su conjunto, debido a la
menor recaudación y por supuesto los empresarios de los sectores
afectados, que ya empiezan a manifestar su malestar.
Otro índice que pone un alerta amarillo, es el que refiere a la
desocupación que volvió a incrementarse, aunque en forma leve, 0,2%.
Pero lo que más debería preocupar al Gobierno es la imagen del país a
nivel internacional, el concepto que se proyecta de Uruguay hacia el
mundo.
Si bien existe un cierto nivel de confianza en el país, cuando se coloca
una emisión de bonos que supera todas las previsiones, eso no deja de
ser inversión especulativa por parte de los capitales nacionales e
internacionales.
Lo que se necesita son inversiones productivas para generar empleo.
Ese tipo de inversiones privadas, observan otros indicadores, toman la
temperatura de otros índices y valoran las políticas de los Gobiernos,
porque necesitan normativas claras y estables y hechos que las avalen..
Creo que en ese aspecto, el primer año de Gobierno, ha tenido notorios
altibajos. Vamos generando una imagen de inestabilidad que necesita una
rápida corrección, antes de que sea demasiado tarde. LA
ONDA®
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