|
En Mayo,
Más que la película, que habrá que atender en su debido tiempo, a los efectos de la presente nota, importar dirigir la lupa hacia el libro escrito por el estadounidense Don Brown , que desde su publicación en el 2003, ha sido traducido a 40 idiomas a nivel mundial, vendido más de 30 millones de ejemplares y provocado un lío de buen órdago internacional al ser condenado y duramente criticado por la Iglesia Católica y muchos historiadores. El vellocino
de oro En alguna medida, tal resonancia es producto de la propia índole del libro, su carácter de bestseller, con sus tópicos y convenciones de un thriller, su manejo de instituciones y personajes de prestigio mundial, turismo de escenarios no menos distinguidos, intriga policial con crimen incluido. Así el héroe del libro, el erudito profesor Robert Lngdon ( Tom Hanks en la película ), quien a partir algún símbolo que lo lleva a investigar hasta 2000 años atrás, descubre una conspiración milenaria de la Iglesia Católica en torno a la figura de Cristo, que lo lleva por diversos lugares de Europa, en particular a la Abadía de Westminster en Londres y al Museo del Louvre en París, donde ocurre un asesinato cometido por un monje del Opus Dei y donde el profesor encuentra la clave de tanto misterio en la simbología que el pintor Leonardo Da Vinci ocultara en su pintura de la Mona Lisa o Gioconda. Esa notoriedad de género literario es producto primario del autor Don Brown ( 1964, New Hampshire, EEUU ), un profesor universitario de inglés, quien escribió varios libros de formato popular, “Digital Fortress” ( 1996 ), que involucraba a la Agencia de Seguridad de EEUU, “Angeles y demonios” ( 2000 ), en la cual aparecía por primera vez el profesor Langdon resolviendo el enigma de una secta medioeval, Illuminati, en lucha contra la Iglesia Católica, en cierto modo antecesora de “El Código Da Vinci”, “Deception Point” ( 2001 ), llevada al cine con el título de “La conspiración”, que metía en el asunto a la NASA y a un extraño objeto hallado en el Artico. Con esos textos, Don Brown demostró ser un astuto especialista en la construcción de intensos relatos de intriga y suspenso. Que “El Código Da Vinci” mejora y lleva a la cima de a la cima de la popularidad. La madre del
mayor éxito En cambio, la prensa arroja alguna singular luz sobre el texto, que está acorde con lo expresado por Don Brown de que “todas las descripciones de arte, arquitectura, documentos y rituales secretos en esta novela son fidedignos”. Se destaca el “trabajo histórico” que hay tras el libro, que para el “Chicago Tribune” contiene “una historia fascinante y documentada especulación que vale varios doctorados” y el “New York Daily News” afirma que la “investigación es impecable”. El mismo Don Brown contribuye a esos rasgos positivos del texto : “...el secreto que revelo se ha susurrado durante siglos. No es mío. Es cierto que puede ser la primera ocasión en que el secreto se desvela con el formato de un thriller popular, pero la información no es nueva. Mi sincera esperanza es que “El Código Da Vinci”, además de entretener a la gente, sirva como una puerta abierta para que empiecen sus investigaciones”. En el otro bando, acusan a la novela de difundir invenciones, tergiversaciones, errores que tiran por tierra “su presunta erudición, en la cual escasean los libros serios de historia o arte, y abundan las paraciencias, los esoterismos y las seudo historias conspirativas. Las piedras
del escándalo En la novela uno de esos descendientes es una joven la protagoniza junto al profesor Lngdon y en la película ese personaje está encarnado por la actriz francesa Audrey Tautou. c) – Según el texto, Jesús y María Magdalena representaban la dualidad masculino-femenino que caracterizaba a las concepciones religiosas en las distintas sociedades de la época, al estilo del dualismo Marte y Atenea para la Roma clásica u Osiris-Isis en la civilización egipcia. d) –En esa concepción, los primeros seguidores de Jesús adoraban “el sagrado femenino”, que de acuerdo al libro esa adoración a lo femenino está oculta en las catedrales construidas por los Templarios, de igual modo en la secreta Orden del Priorato de Sion, a la que pertenecía Leonardo Da Vinci e incluso en mil códigos culturales secretos más. e) – Fue la Iglesia Católica, inventada por Constantino en el año 325, la que persiguió a los tolerantes y pacíficos adoradores de “lo sagrado femenino”, matando a millones de brujas en la Edad Media y en el Renacimiento, destruyendo todos los evangelios gnósticos que no eran de su agrado e impulsando y dejando sólo los cuatro evangelios que les convenían a su planes. A este respecto, no están de más un par de precisiones. Se considera gnósticos a los representantes de la doctrina filosófica y religiosa de los primeros tiempos del cristianismo que pretendía tener un conocimiento intuitivo y misterioso de las cosas divinas. En ese sentido, tal doctrina era una mezcla de los conceptos cristianos con creencias hebreas y orientales. La segunda precisión es que la novela muestra al Opus Dei , como el instrumento maquiavélico que trata de impedir que los protagonistas revelen el secreto: que el Grial son los hijos de Jesús y la Magdalena y que el primer dios de los cristianos gnósticos era femenino. Estos son los ingredientes esenciales de “El Código Da Vinci” que han provocado el escándalo, la polémica, los pro y los contra alrededor del libro. De igual modo han suscitado la escalada publicitaria para la venta del mismo. Sólo faltaba el astuto Hollywood , ojos y oídos astutos para este tipo de cosas. Pagó 6 millones de dólares por los derechos del libro, gastó 125 millones más para producirlo y acaso sin necesidad de los ingentes gastos de publicidad de las superproducciones y gastando sólo 30 dinares, a partir del 19 de mayo próximo recogerá su diezmo por llevar a más millones de hogares el debate sobre si Jesús es Dios, en tanto que hijo de, o un profeta mortal deificado hace casi dos milenios. LA ONDA® DIGITAL |
|
|
Un portal para y por uruguayos |
© Copyright |