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El Uruguay de mitad de febrero
por Carlos Zapiola
A veces la gente se
despierta contenta, desayuna apurada para ir a trabajar y allí, al
llegar a su sitio de labor, suele leer las noticias en las distintas
páginas y portales de Internet.
Gracias a ello, o por culpa de lo mismo, transforma su humor, se enoja y
acusa con o sin razón al Gobierno como gestor y culpable de buena parte
de lo que leyó.
No importa a quien se votó y tampoco cuál sea la posición que hoy tenga
con respecto a la actuación del gobierno en términos generales.
En una semana en la que se conoció la carta de Vázquez sobre las plantas
de celulosa a Argentina, y además se supo que el próximo Consejo de
Ministros se realizará en Fray Bentos, para demostrar la solidaridad del
Gobierno central con su ciudadanía, denunciar la violación por parte de
nuestros vecinos del derecho a circular, sin ir mucho más lejos y sin
entrar en las provocaciones que uno puede sostener se reciben todos los
días, parece un comienzo interesante en un accionar que públicamente se
muestra ahora, pero iniciado mucho antes en círculos reservados.
El tema principal es que ahora Argentina pretende llevar la discusión,
además de La Haya a la OEA y varios gobernadores se plegaron a Busti
pidiendo negociar luego que se paralice la construcción de las plantas.
La SCJ recibe una protesta y los ambientalistas gritan, patalean y se
ofuscan. Greenpeace de Argentina aparece en el mercado, y acomoda la
fruta a su gusto y paladar.
Otro tema candente de estos días fue el de la ocupación de la
curtiembre. Muchos meses de negociación, falta de acuerdos y estilos que
no se diferencian mucho entre empleadores y trabajadores. Hay quien
defiende el derecho de propiedad y quien cuestiona que resoluciones de
la OIT autorizan las ocupaciones como extensión del derecho de huelga, y
que las mismas están antes que leyes o decretos nacionales, los que
deben estar acordes con las mismas. Las denuncias penales cruzadas que
se han dado en este caso muestran que el PIT CNT está dispuesto a
defender espacios conseguidos en los últimos tiempos, al igual que
algunos empresarios no comprenden que ciertas épocas se han terminado.
La Justicia fallará y es posible que ni siquiera allí se termine el
tema, puesto que existirá quien critique lo resuelto, cualquiera sea su
veredicto. ¿Debe votarse secreto o cada gremio tiene derecho a definir
cómo lo hace?. ¿Cambia eso el resultado de una votación contra una
patronal difícil y que no quiere dialogar?.
En el caso de la ocupación, o como ha llamado algún Contador que trabaja
habitualmente para Cámaras Empresariales, el copamiento hecho por los
sindicalistas y allegados, obreros o no de la fábrica en cuestión, se
cuestiona la actitud de la Policía de Canelones. “Fueron mis órdenes”
declaró el Ministro del Interior interino Juan Faroppa. En principio la
policía demoró mucho según los dirigentes del PIT, fue permeable a las
presiones, según la contraparte. El jefe de Policía ¿debe seguir en su
cargo?. ¿Puede hacerlo?.
COFAC ha visto comprometido su futuro nuevamente. Mientras se sostiene
que el Estado no lo va a salvar se ofrecen 20 salarios a cada uno de los
empleados que acepten el retiro incentivado y uno se pregunta ¿esos 7
millones de dólares en caso de que todos aceptaran, lo que no va a
ocurrir, de qué bolsillos salen?.
Otro tema es el de las reanudadas excavaciones, en busca de los restos
de Arpino Vega en la Chacra de Pando, que tan triste recuerdo dejará a
todos los uruguayos, el entierro en esta semana de Chávez Sosa,
multitudinario y representativo del estado de opinión de la inmensa
mayoría de los uruguayos.
A casi un año de su instalación, el Gobierno ha conseguido claras
mayorías de aprobación a su gestión en este tema de los Derechos Humanos
y en el de las plantas de Ence y Botnia, llevando tras de sí a los
principales dirigentes políticos de todos los partidos.
Cuando se dice que se está renegociando la integración de los Entes con
representantes de la oposición, lo que tendría como resultado que el
Tribunal de Cuentas y la Corte Electoral fueran representativos
políticamente de los tiempos que vivimos, el Gobierno no puede quedarse
satisfecho, pero sabe que su luna de miel continúa mucho más de los
tiempos que lo han conseguido los tres presidentes (en el caso de
Sanguinetti dos veces) que le han precedido.
Todo esto da para mucho más. El país sigue en sus vacaciones porque el
último ciclista no ha llegado. Pero viene movido el pelotón. LA
ONDA®
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