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El pensamiento cambia, ¿cambia el país?
por Carlos Zapiola
Este gobierno frenteamplista que cumple un año de instalado es el que
según algunos detractores navega sin rumbo, y poco de lo anunciado logró
cumplir, pese a tener mayoría en las dos cámaras, y tanto el gabinete
como los entes, monocolores. Se le critica su política laboral, la
inseguridad que se dice reina en las calles, la ineptitud policial para
frenar esto, el casi fracaso del Plan de Emergencia, agregando la
fatídica pregunta de qué pasará con esta gente al llegar al fin de la
recepción del Salario Ciudadano.
Se le reconoce hasta por los opositores más acérrimos los éxitos en
política económica que ha llevado a exitosas colocaciones financieras
pero se discute que la tasa de desempleo casi no ha variado a lo largo
del año y que el país productivo solo se vio en el aumento de la
producción de ocupaciones y en ninguna otra parte.
Se maneja que el tema Derechos Humanos es usado solamente para tapar la
inacción e ineptitud que campea en otras áreas, tales como Relaciones
Exteriores –muy comprometida por su forma de enfrentar el tema de las
plantas de celulosa-, la Salud Pública y la Educación.
Se remarca que fracasó el Turismo, aún cuando habría que ver en números
y no en porcentajes cuánto bajó la llegada de argentinos por el problema
de los cortes de ruta.
Y se vuelve una y otra vez al tema de las liberaciones de presos, una de
las caras de la inseguridad siempre presente en los medios pero nada se
dice de la bajísima reincidencia que sigue teniendo la misma, y ya no
estamos en los primeros meses de producidas.
Si uno vuelve al discurso de Tabaré Vázquez el 1 de marzo de noche, en
las afueras del Palacio Legislativo, de cara a la Avenida del
Libertador, se encontrará con tres o cuatro frases en las que resumía lo
que era dable esperar para estos doce meses que hemos completado.
Decía el Presidente en ese discurso inaugural: “Nosotros, somos apenas
un momento de esa larga historia que, por cierto, no termina hoy”,
historia que decía era “de sueños, de esperanzas, compromisos y
sacrificios de muchas generaciones de uruguayas y uruguayos”.
Afirmó que “...este gobierno será un gobierno de cambios, cambios
necesarios, porque aquí hubo un proyecto de país que se derrumbó sobre
los más débiles, y un estilo de gobierno al cual también la historia le
pasó por arriba”.
Habló de los cambios posibles, responsables, continuados “el cambio no
es una mutación genética, no se puede lograr de la noche a la mañana, es
un proceso evolutivo, y en él estamos todos involucrados”.
Cuando decía todos se refería a una de sus primeras definiciones: es el
Presidente de todos los uruguayos y no solamente de quienes le votaron
el 31 de octubre de 2004. Esto fue difícil de entender por muchos que
creyeron que ya había llegado el momento de elegir que casa de Carrasco
iban a empezar a habitar, y por otros que no lograron aceptar que las
mayorías parlamentarias auténticas y sin necesidad de pactos fuera su
fuerza política hacían que sus manos estuvieran libres para determinar
muchos rumbos.
Eligió un gabinete en el que están casi todos los cabeza de lista, no
hay fusibles si hay problemas, pero sus apariciones públicas, espaciadas
y muy medidas le llevaron a no tener que cortar algunas cabezas que de
otra forma es muy posible hubieren rodado si la integración del mismo
hubiese sido hecha de manera diferente.
Aseguró que “... nuestro gobierno cumplirá el mandato establecido en el
Artículo 4º de la Ley número 15.848, procurando agotar la investigación
sobre lo sucedido con los detenidos desaparecidos e investigando al
efecto en los establecimientos militares correspondientes”. Cosa que no
solamente hizo sino que le llevó a concretar resultados espectaculares
con respecto a lo que había ocurrido en todo el período posterior a la
Dictadura.
Cuando apareció el cuerpo de Chávez Sosa en la Chacra de Pando se le
criticó que los familiares se enteraran por la prensa o de segunda mano
de dicho hecho, y recordemos las palabras de Vázquez del 1 de marzo del
2005: “Pero de la misma manera que hay ciudadanos políticos,
deportistas, hombres y mujeres de la cultura, de la ciencia del país,
que trascienden a sus organizaciones, los ciudadanos desaparecidos han
trascendido a sus familiares, y son ciudadanos de toda la sociedad
uruguaya, y la sociedad uruguaya en su conjunto tiene que saber qué ha
pasado con ellos”.
Esta frase explica la razón de la forma de tratar el primer hallazgo.
Y no sigamos hoy con frases ya históricas.
Tampoco entraremos a comparar lo que se dijo que cumpliría cada
Ministerio y cuáles serían otros pasos a dar por el Gobierno entrante
con el texto resumen de actuación que Tabaré Vázquez envió el jueves al
Parlamento.
Pero cerremos esta nota recordando una de las últimas frases dichas
aquella noche de marzo: “El 31 de octubre, llamé a todos los uruguayos,
a todos sin distinciones, a festejar y dije "Festejen uruguayos,
festejen que la victoria es de ustedes", y lo dije a todos los
uruguayos, porque el 31 de octubre fue la fiesta de todos los uruguayos,
de la democracia uruguaya, del compromiso, a la lealtad institucional, y
a la democracia, que todos los uruguayos, blancos, colorados, del
Partido Independiente, del Frente Amplio, del Encuentro Progresista, de
la Nueva Mayoría tenemos con el país”.
Es esto lo que le permitió lograr el apoyo en el tema plantas de
celulosa de Sanguinetti, Larrañaga y todo el espectro político hace
pocos días, y que ha galvanizado al país en una postura de unidad como
hace mucho tiempo no tenía en un tema de política internacional.
Este es un pequeño resumen de cosas que habría que analizar con otra
profundidad y extensión, cosa imposible desde esta columna. Pero que
marcan que cuando el año que viene escribamos sobre lo acontecido en los
dos quintos de actuación gubernamental, se podrá aquilatar si esta luna
de miel que sigue teniendo Vázquez con su pueblo, con porcentajes de
aprobación a su actuación muy superiores a la votación lograda, se ha
diluido o sigue siendo la gran sorpresa si se lo mide desde el ruido que
hacen los sectores que mencionábamos al comienzo.
LA
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