|
“Vidas
cruzadas”Oscar 2006
Todos los años también, esa ceremonia de premiación constituye uno de los mayores espectáculos de la televisión mundial con muchos millones de espectadores del orbe siguiendo las alternativas del ceremonial. Y cumplir con el verdadero sentido de tanta fanfarria y espectacularidad, que consiste en la más astuta operación de autobombo concebida por el propio Hollywood y de igual modo en la más categórica campaña publicitaria para vender películas. Con el agregado de que ella cuenta con el decidido apoyo del público mundial, empezando por el de Estados Unidos. El corolario de este fenómeno comprende la suma y el resto luego de entregada la última y más importante estatuilla, la de mejor película, es si Hollywood estuvo bien o mal, si hubo olvidos imperdonables a la hora de los premios, si prefirió lo convencional y exitoso, lo habitual en las 77 entregas previas de premios desde 1929, o si, por el contrario se distrajo y premió la calidad, muy infrecuente. Y así mismo, todos los años, el escriba remoto de cine se enfrenta a la rutinaria duda de sumarse o no a la mundanidad general de prestarle atención a los Oscars. Ese dilema tiene en este 2006 (Oscars 78) un matiz bastante grande. Porque existe la posibilidad de que algo les está pasando a los Oscars. Voces agoreras Además, las superproducciones, por lo general grandes vedettes por sus numerosas nominaciones en la entrega de los Oscars, este año tiene una pálida presencia en candidaturas técnicas y menores. Sólo aparecen “King Kong” y “La guerra de los mundos” con muy pocas, en cuanto a la exitosa “Star Wars: Episodio III-La venganza de los Sith” sólo tiene una. Con alguna ironía, uno de esos pesimistas ha afirmado que los 5 títulos candidatos a mejor película – “Buenas noches, buena suerte”, “Secreto en la montaña”, “Munich”, “Capote” y “Vidas cruzadas” – suman en conjunto una recaudación en Estados Unidos de 200 millones de dólares, muy alejada de los 380 millones de dólares logrado por sí solo por el episodio “La venganza de los Siths” de George Lucas. Acaso por llevarle la contra, es un decir, esas escuálidas taquillas de las películas nominadas a mejor film son uno de los síntomas de interés de estos Oscars 2006, en cuanto a política promocional de Hollywood. Las 5 en
Montevideo, variedad y contundencia Así, George Clooney, co-libreta, dirige y actúa en “Buenas noches, buena suerte”, un drama que gira en torno al programa real de la cadena televisiva CBS, dirigido por Ed Murrow en los años 1953-54, mostrando la cocina cotidiana de preparación y emisión de dicho programa, mientras el periodista enfrentaba con integridad y elocuencia el avasallamiento de las libertades individuales por el tristemente célebre senador Joe MacCarthy y su “caza de brujas” anticomunista. Con gran sutileza ambientada en blanco y negra, como la televisión de la época, y elevada jerarquía, el objetivo del film va más allá de la denuncia del maccarthismo, se centra en el rescate y la exaltación de la gran tradición democrática estadounidense inspirada en Thomas Jefferson, Alexander Hamilton y Benjamín Franklin, que en el film está sintetizada por Ed Murrow ( notable sobriedad del actor David Strathairn ). La película por elevación expone aquellos tiempos tormentosos para resonar en la reflexión de los problemas democráticos actuales por la política de George Bus y sus ataques a los derechos individuales so pretexto del terrorismo. ”Secreto en la montaña” del realizador taiwanés Ang Lee, película favorita al Oscar con 8 nominaciones, atiende al tema del amor homosexual entre dos vaqueros en la actualidad, ambos casados. Más que lo insólito del tema, y de su costado escabroso propenso al éxito y el escándalo, lo que de verdad importa del film es la madurez, delicadeza y amplitud abarcativa de planos que despliega su realizador, para atender todos los planos posibles de su propuesta. La dura vida aislada de los vaqueros, la hostilidad de una naturaleza maravillosa, la soledad y laconismo de los personajes, la descripción de amor profundo que trasciende el sexo y trastoca todos los esquemas afectivos de uno de los personajes, el contexto familiar y el sufrimiento de terceros, el contexto social de una comunidad de extrema rigidez prejuiciosa, las diferencias de clase entre ambos vaqueros, el odio del mundo machista, hasta llegar al cuestionamiento de la propia mitología del la vida viril y fronteriza de espacios abiertos, todos esos ingredientes de un mundo son armonizados y atendidos por Ang Lee en su film. Con “Munich”, el soberbio artesano que es Steven Spielberg confirma sus dotes de gran narrador para hacer un llamado al entendimiento entre israelíes y palestinos, recreando la tragedia histórica de 1972, en que atletas judíos fueron secuestrados y asesinados por un comando palestino en las Olimpiadas de Munich y la posterior venganza de la inteligencia israelí matando a los autores intelectuales del atentado. Con una persuasiva mezcla de entretenimiento y llamado a la reflexión del público, Spielberg prefiere el cine de géneros y su fuerte codificación para hacer una película de espionaje, dotada de intriga, suspenso y acción. Se las ingenia para transmitir las dudas y dilemas éticos de los vengadores judíos, y a través de ellos motivar la reflexión en el espectador y jerarquizar a un nivel elevado su tema. “Capote”, rodada por Bennett Miller, es en cierto punto una biografía del escritor estadounidense Truman Capote ( 1924-1983 ), muy acotada en los tiempos en que el genio prematuro de “Otras voces, otros ámbitos”, es sacudido por un recorte de un periódico de 1959, que describe el brutal asesinato de una familia rural rica por dos marginales. Resuelve escribir un libro testimonial, se llamará luego de 6 años “A sangre fría”, considerado el mejor libro en décadas. Además de describir la homosexualidad, la mundanidad exhibicionista y el acerado sentido de humor del escritor, el film profundiza la gestación de un libro que obsesiona a su autor, traza un retrato impiadoso del mismo, en su intento de escribir un gran libro, para lo cual se hace amigo de uno de los presos, lo ayuda interesadamente, lo manipula intelectual y afectivamente sin escrúpulos, en haras de obtener los datos para un gran libro. El film resulta un estupendo retrato de una mala persona... artista, recreado con asombrosa fidelidad por un minucioso trabajo del actor Philip Seymour Hoffman, ganador del Oscar a mejor actor. Sin tallar al mismo nivel que las anterioes, “Vidas cruzadas” finalmente ganadora del Oscar 2006, es un film retablo que reúne y entrecruza múltiples historias de gentes de Los Angeles de distintas razas y estratos sociales, acuciados por la prisa, los prejuicios raciales de todos contra todos y por el azar de 24 horas, para que se reencuentren y obtengan lecciones de vida a través de ese azar. Rodada por el prestigioso libretista Paul Haggis posee irregularidades, memorables secuencias, casualidades inconvincentes y real interés. “Vidas cruzadas” ganadora del Oscar 2006
Dirección: Paul Haggis LA ONDA® DIGITAL |
|
|
Un portal para y por uruguayos |
© Copyright |