|
MERCOSUR: A. Lopez prescinde
de su valor como herramienta
de los del Sur
por Homero Muñoz
Quisiera,
respetuosamente discrepar con la nota “Tiempos turbulentos
Mercosur: que en paz descanse”, de Alfredo López en La ONDA digital Nº
277..
Discrepar no porque sus apreciaciones me parezcan incorrectas en cuanto
al estado de las cosas, más allá de que olvide algunos ingredientes
pertinentes, como la integración de Venezuela y Bolivia al Mercosur.
El desacuerdo proviene de que la nota hace hincapié en los aspectos
relativos al funcionamiento interno del Mercosur y prescinde de su
papel histórico como herramienta para la consolidación de la necesaria
unidad latinoamericana.
Sin que el paralelismo pretenda ser absoluto, su postura me recuerda a
la de algunas fuerzas políticas argentinas cuyo accionar
consistentemente ha impedido la conformación de una izquierda que pueda
pretender acceder a la toma del gobierno por vías de acumulación de
fuerzas. Es decir, se está salteando me parece, la necesidad histórica
del Mercosur, más allá de los sapos que haya que tragar en el camino.
Con esa filosofía nunca se hubiera construido el Frente Amplio o la CNT.
¿Que hay que pelear y discutir para que los términos del intercambio y
del funcionamiento sean diferentes? Desde luego. Pero sin perder de
vista el objetivo estratégico que es la unidad latinoamericana. ¿Que el
Mercosur puede no ser la herramienta para constituir esa unidad? Tal
vez, pero entonces la aproximación al tema debería ser desde otro
ángulo.
Nuestro primer y más grande problema, es la desigualdad de los términos
de intercambio con el norte, aderezado con la desigualdad militar que
pone difícil el tránsito político hacia cualquier forma profunda de
cambios (véase lo ocurrido en Venezuela a poco de que a Chávez se le
ocurrió que los negocios petroleros podrían no hacerse en dólares).
Y nuestro camino por tanto debe ser la unidad latinoamericana primero y
la unidad del sur después (el G20, el BRIC, Los Foros, etc son todos
movimientos en el sentido correcto). El desarrollo deformado del
capitalismo nunca podrá dar paso a relaciones de producción más
avanzadas desde una base sólida. Hay que resolver primero la
contradicción con el imperio. LA
ONDA®
DIGITAL |
|