|
El acuerdo en Chile de
Vázquez y Kirchner
por Carlos Zapiola
Ver a Tabaré Vázquez
anunciando que si los ambientalistas terminan con los cortes se pediría
a las empresas que por 90 días paren las obras para dialogar primero en
Anchorena y luego en Mar del Plata, seguramente fue muy fuerte para los
uruguayos que estábamos viendo vía cable la asunción de Michelle
Bachelet como Presidente de Chile.
Contra todos los pronósticos, y lo que se había anunciado que no habría
ni siquiera acercamiento a Kirchner, una entrevista de media hora
decidió eso entre los que todos creían amigos presidentes, que se habían
separado y ahora se reencontraban.
Nadie puede ser tan ingenuo de pensar que esto fue así. Se sabía desde
enero que se estaba negociando algún tipo de salida. El Presidente
uruguayo envió una carta al argentino que nunca respondida. ¿O de la que
no se supo cuál fue la respuesta?.
El argentino planteó parar las obras para negociar, durante 90 días. Y a
Busti el tema de los ambientalistas o piqueteros profesionales se le fue
de tal manera de las manos que aunque les pedía que levantaron los
cortes ya no lo conseguía.
El viernes 10, el mismo del acuerdo en Chile se reunieron en Concepción
del Uruguay los Intendentes de Salto, Paysandú, Río Negro, Soriano,
Gualeguaychú, Colón, Concordia y el locatario. No era para hablar de las
plantas sino de cómo integrar la región, repitió varias veces el
intendente de Río Negro Omar Laffluf, pero la prensa recogió titular
tras titular que se reunían por ese y otros temas. Y yo estaba en el
momento que frente a las puertas del Congreso de Intendentes éste decía
expresamente que respetaba lo que pensaba el gobierno de no negociar ni
parar las obras mientras hubiera cortes de ruta, que son ilegítimos e
ilegales en el marco de los acuerdos del MERCOSUR.
Pero de inmediato a esta reunión que se llevó a cabo a las 4 de la
tarde, hubo otra en un hotel de Santiago donde se acordó eso que nadie
en Río Negro quiere y que no se esperaba en el país.
Pero sembremos otro poquito de duda: Alberto Fernández, hablando para
Todo Noticias dijo que ambas acciones, levantamiento de cortes y
suspensión de obras es por 90 días.
Y ya veremos que van a empezar las discusiones sobre este tema. Vázquez
no vuelve por varios días al país. Verá a Evo, a Chávez, a Lula y a
Duarte y luego volverá cuando todo esto ya se esté discutiendo de nuevo.
Rosario Pou anunció que se separaba de Ence, lo que da mayor libertad de
acción a Luis Alberto Lacalle en este tema.
Ence anunció que podía pensar en detener sus trabajos para favorecer
alguna decisión. Es decir que el agua corría bajo los puentes y casi
nadie lo comprendía.
Botnia estaba en estos días discutiendo si paga o no coimas a algún
ambientalista y se sorprenderá si de verdad se le pide que cese
actividades.
Mas ver a Vázquez permitió escuchar algo distinto a lo que sostienen los
argentinos: no es el corte por 90 días sino definitivo, y la detención
de obras por ese período algo que decidirán las empresas ante el pedido
gubernamental.
Argentina entendió, aunque se dice que escrito está, que los dos hechos
son por noventa días.
Como el corte es ilegal e ilegítimo, y nadie puede demostrar que la
tecnología a usar en las plantas sea contaminante, la gran pregunta que
quedará flotando es que pasará en estos días y en los próximos 90 cuando
Argentina descubra que al igual que en Las Malvinas, está perdiendo lo
que le parecía imposible. Ningún dictamen técnico podrá darle la razón.
Hay quien ya ha escrito que Busti se parece al general Menéndez y
Kichner a Galtieri. Pero lo cierto es que las obras luego seguirán o
nunca se detendrán, y lo que Uruguay debe controlar, o ambos países, es
que realmente se cumpla con las tareas que hacen que los efluvios
volcados al río ya están controlados, y que no se haga solamente el día
que vayan los inspectores a revisar las fábricas funcionando.
Por otra parte, nadie puede pensar que una empresa haga una enorme
inversión para ser expulsada del país en corto tiempo.
Acá está faltando diálogo y bien lo dice el senador Eleuterio Fernández
Huidobro: falta comunicación del gobierno de lo que hace y deja de
hacer. Y hay momentos en los que uno ve como un Canciller dice algo y su
subsecretaria exactamente lo contrario, lo que hace cuestionarse cuál es
la real posición del Presidente de la República. Aunque se sospeche que
está más lejos del Canciller que de la subsecretaria.
Este acuerdo de Chile no es lo que se esperaba y no va a dar en estos
días por terminado nada.
Esto es un análisis y comentario político y no un pronóstico sobre lo
que sobrevendrá, pero creemos que la semana que viene el tema va a dar
para escribir una nota sobre las aclaraciones y contradicciones de los
diferentes voceros, más las reacciones que causará en los diversos
protagonistas de todos estos días. LA
ONDA®
DIGITAL |
|