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Las diferencias no son
únicamente semánticas
por Carlos Zapiola
“Esto es un análisis y
comentario político y no un pronóstico sobre lo que sobrevendrá, pero
creemos que la semana que viene el tema va a dar para escribir una nota
sobre las aclaraciones y contradicciones de los diferentes voceros, más
las reacciones que causará en los diversos protagonistas de todos estos
días”, decíamos en la última nota sobre el conflicto de nunca acabar con
Argentina.
A las primeras expresiones del presidente Vázquez frente a su par
argentino, sucedió desde la misma Santiago una aclaración que no fue
tomada ni por los titulares de prensa, tampoco por algunos voceros
blancos y colorados de alto nivel y menos por los analistas políticos
vernáculos. Dijo que no había acuerdo sino iniciación de un diálogo y
remarcó que solamente si se levantaban los cortes de ruta podría haber
negociaciones.
Los medios salieron de inmediato a preguntar a los pasteros, como se les
llama ahora si el gobierno ya les había pedido el cese de actividades, y
la respuesta negativa sorprendió a más de un periodista. No entendieron
lo que Vázquez seguí diciendo a través de toda América: primero se
levantan los cortes, luego se negocia.
Aquí hay dos lecturas al menos, posibles. Vázquez tuvo que salir a
aclarar que no había querido decir lo que dijo frente a Kirchner porque
la opinión pública uruguaya puso no ya el grito en el cielo, sino en
cuestión la propia capacidad de defensa de nuestra soberanía de parte
del Presidente.
La otra lectura es mucho más suspicaz y adjudica a nuestro presidente el
anticiparse a un par de movimientos de los “hermanos argentinos”, por
conocerlos bien y saber de su forma de accionar, tal cual hace un
ajedrecista del montón, no se necesita ser un gran maestro para ello.
Busti, que no puede con los que Vázquez criticó diciendo “quien les puso
el título de ambientalistas, son solo piqueteros, tal como el que hace
el pan es panadero, el que corta rutas es piquetero”, ofreció el
corrimiento de las rutas, dejar pasar a todos menos a los transportes
que traigan mercadería para las empresas, algunos de esos camiones que
debieron ya ir y volver a Chile y regresar con la carga vía marítima
porque tuvieron prohibido el paso. Levantar el corte, correrse al
costado del camino y seguir decidiendo que llega a Uruguay y que no.
Ya va más de una semana de lo que pareció el comienzo del fin y si uno
sigue las adjetivaciones de la prensa argentina comprenderá que nada se
avanzó, que nada pasó, como le escribimos la semana pasada y que ese
saber que iban a hacer los argentinos ponía el tema de nuevo a responder
por ellos y como no saben como manejarlo volver a demostrar que las
plantas se van a construir, que si quieren ir a discutir a La Haya y
perder el tiempo están en todo su derecho, y que ese diario paraguayo
puesto sobre la mesa en la conferencia de prensa al regresar de su gira
americana no solo desubicó a los periodistas presentes ya que titulaba
que Paraguay podría iniciar acciones contra la contaminación que HOY
causan las pasteras argentinas, sino que llevó a que nadie hiciera una
pregunta y luego de la intervención de Vázquez lamentando las muertes en
Young, se diluyera lo que pudo ser una batería de preguntas sobre los
logros y ventajas obtenidos en su trajinar por varios países, donde no
debe dejarse de marcar que se consiguió levantar la prohibición
brasileña a la entrada de nuestro arroz, nada menos.
Pero los periodistas en general esta semana estaban más preocupados por
entrevistar a quienes sostenían que era un disparate que el Estado
uruguayo fuera a plantear a la Justicia Argentina que se sentía molesto
y con daños y perjuicios por los cortes, y que esa acción legal debía
llevar a una resolución por la que se obligue a terminar con los cortes.
Catedráticos de Derecho Internacional apoyaron la tesis de que Uruguay
debía ir al MERCOSUR y no a la justicia argentina, pero todos sabemos
que en este país pesa además del saber la pertenencia política.
Conclusión: las pasteras siguen trabajando. Los cortes siguen y ya a
nadie importa porque Argentina perdió la oportunidad de negociar. Los
políticos que se pararon de frente contra Vázquez volvieron a cerrar
filas con él en defensa de la soberanía nacional, su imagen salió
fortalecida en lo nacional y se hace cada vez más intransigente para los
argentinos, y ni Kirchner ni Busti lograron nada en su intento de
posicionarse mejor frente a sus amigos políticos y con vistas a las
elecciones del año que viene.
Aclaraciones hubo muchas. Salvada la primer gran aparente contradicción
hubo un solo discurso de Uruguay a través de su Presidente y los que no
quisieron o pudieron verlo así, debieron dejar pasar el tiempo, ser más
cautos y esperar nuevas épocas para intentar que el desprestigio le
comience a llegar.
Esa manifestación de apoyo a la construcción que tuvo entre semana más
de 10.000 adherentes en Fray Bentos, seguramente habrá hecho pensar dos
veces a los que opinaron antes del tiempo necesario y en la dirección
contraria a la lógica pura.
No cambió la posición de Uruguay, tampoco la de los que cortan. Este
conflicto va a tener nuevos capítulos. LA
ONDA®
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