Presione aqui para ver el pronóstico meteorológico de Montevideo

Ronda de Doha
Que hay mas allá del “pedido plurilateral”

por Durval de Noroña Goyos

Al final de febrero, en el ámbito de las negociaciones de la Ronda de Doha de la Organización Mundial de Comercio (OMC), un grupo de países desarrollados, liderados por los Estados Unidos y la Unión Europea (UE), hizo en conjunto un, eufemísticamente denominado, “pedido plurilateral” de liberalización de servicios a un grupo de países en desarrollo.  Entre estos están Brasil, China, India, Indonesia, África del Sur, Filipinas y Turquía. 

Los países ricos desean una apertura mayor de los mercados de los países en desarrollo que son blanco de su política externa en los sectores de energía, servicios de medio ambiente, servicios financieros, correos, telecomunicaciones, construcción, informática, arquitectura, servicios jurídicos, educación, y servicios audiovisuales. 

Tradicionalmente, en el ámbito del sistema multilateral de comercio, los pedidos de liberalización comercial son hechos de país a país y, una vez atendidos, son multilateralizados al final de la ronda de negociaciones, aplicándose a todos los miembros de la OMC.  No obstante, esta sistemática bilateral tiene dos inconvenientes para un país desarrollado dado: en primer lugar, expone su política predatoria frente a la opinión pública doméstica e internacional, dejando mal parado al gobierno respectivo; en segundo lugar, le da una oportunidad mayor de resistencia al país grande en desarrollo. 

Unidos en cartel, los países predatorios le evitan a sus gobiernos el oprobio frente a la opinión pública y aumentan aquello que consideran como una masa irresistible de poder para doblegar la voluntad de las víctimas del sistema multilateral de comercio, los países en desarrollo.  Ya en la Ronda Uruguay del GATT, los países ricos uniformizaron sus leyes de inmigración para cerrar sus mercados a los prestadores de servicios de los países en desarrollo. 

La victoria de los países ricos en la uniformalización del régimen de servicios en el ámbito de la OMC fue tal que ellos detentan casi el 80% de las ventas internacionales del sector.  Más aún, su participación en las ventas internacionales de servicios crece cerca de cuatro veces más que las de los países en desarrollo.  Como consecuencia, los países en desarrollo están siendo alejados de los mercados internacionales de servicios. 

La nueva acción del Cartel de la Vergüenza desea anticipar tales efectos mortíferos y promover así la prosperidad selectiva de unos pocos en detrimento de los muchos.  La hipocresía de los países ricos es tal que, unos días antes del “pedido plurilateral”, el parlamento europeo aprobó una llamada Directiva Bolkenstein, introduciendo innumerables restricciones al sector de servicios en el territorio del bloque. 

De hecho, la UE excluyó de la liberalización en su espacio común para sus propios 25 miembros a los sectores de la radiodifusión audiovisual (que incluye cine y televisión), correos, transportes públicos, servicios temporarios, salud pública y servicios legales.  Si tales sectores están excluidos para los propios estados miembros de la Unión Europea, que no será para terceros, como los países en desarrollo? 

Como si no bastara con dicha acción, días atrás, en el área de energía, el gobierno francés bloqueó la adquisición de una empresa local, la Suez, por una italiana, con fundamentos nacionalistas.  En el sector de transportes, hace cerca de dos semanas, el Congreso de los EE.UU. bloqueó la compra de una empresa de administración de puertos por una compañía de los Emiratos Árabes Unidos.  Por otro lado, la empresa siderúrgica franco-belga-luxemburguesa Arcelor, sólo admite una compra por parte de la siderúrgica Mital si ésta deja de ser india (sic). 

Brasil es, junto con China e India, uno de los mayores blancos de acción predatoria por parte de los países ricos en el sector de servicios, que ya representa más del 50% de nuestro Producto Bruto Interno.  El Cartel de la Vergüenza pide la liberalización de sectores en los que ni ellos, los países ricos, practican el libre comercio.  Unos son sensibles del punto de vista del orden público, como los servicios legales, los culturales, como la educación y los audiovisuales.  Otros son estratégicos, como el sector energético. 

En el ámbito de la Ronda de Doha, el gobierno brasileño ha insistido acertadamente en una liberalización del sector agrícola, por parte de los países ricos, con la eliminación de los subsidios.  Hasta el momento se han obtenidos resultado altamente insatisfactorios.  Aunque nuestras pretensiones sean atendidas íntegramente, lo que no sucederá, el precio reclamado por el Cartel de la Vergüenza en el sector de servicios es prohibitivo. 

La Ronda de Doha debería haber promovido el desarrollo en los países emergentes.  Ya se puede constatar que no lo hará. Tampoco promueve la moral, la decencia y la dignidad.

Traducido para LA ONDA DIGITAL por Cristina Iriarte

LA ONDA® DIGITAL


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


Un portal para y por uruguayos
URUGUAY2030.COM

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital