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La desintegración y el
viaje del Presidente
por Jorge García Alberti ( Desde Washington)
alberti@cs.com.uy
Culminó
la primera etapa del viaje del presidente de la Republica, doctor Tabaré
Vázquez, que lo llevó a visitar tierras mexicanas. En términos
generales, se cumplieron los objetivos previstos de generar con el
gigante latino del norte un mayor intercambio en términos de comercio
así como la profundización de las relaciones bilaterales.
A modo de ejemplo, solo el ingreso anual que obtendrá Uruguay por la
venta de carne, se estima que puede llegar a duplicar las actuales
exportaciones del país.
Pero el presidente Vázquez, en el momento que fue abordado por los
periodistas aztecas y quien suscribe, se refirió a uno de los
principales asuntos que afronta el país a nivel internacional: la
controversia con Argentina por las plantas de celulosa.
Esto ocurrió al día siguiente de que el presidente uruguayo se reuniera
en forma privada con su colega Vicente Fox y este detalle, desde mi
punto de vista, cobra una especial importancia porque le permitió a
Vázquez obtener respaldo.
Con la serenidad que lo caracteriza, pero además con una convicción que
no había mostrado hasta ahora, Vázquez fue contundente en sus
declaraciones. No solo reitero que las obras no se van a detener, sino
que manifestó que nuestro país no acepta consejos del exterior, por
nuestra gente- señaló - nos preocupamos más que nadie los propios
uruguayos, y también recomendó que Argentina comenzara a inmiscuirse en
los temas ambientales dentro de su propio territorio, porque tiene
varias plantas de celulosa que están contaminando mucho mas de lo que
hipotéticamente lo harán las que se instalarán en nuestro territorio.
Además, dijo que ahora la resolución del conflicto pasa a los organismos
jurídicos internacionales, que deberán expedirse.
Pero creo que lo más importante en sus declaraciones estuvo referido a
la posibilidad, cierta hasta este momento, de que no se produzca la
reunión especial del Consejo del Mercosur, solicitada por Uruguay.
Sobre este punto, el presidente Vázquez, por primera vez, dijo que si
ese hecho se confirmara, estaríamos enfrentándonos a un proceso de
desintegración y no de integración regional. Voceros de la delegación
que acompaña al Presidente en la gira, señalaron que nuestro país no va
a ser quien solicite la ruptura el bloque regional pero, si Brasil y
Argentina no dan muestra de respetar los acuerdos existentes, en los
hechos, este Mercosur se irá convirtiendo en un acuerdo puramente
administrativo, con muy poca validez para la resolución de las
cuestiones políticas que afectan a la región.
No obstante, habrá que ser muy prudente porque hay un número importante
de empresas que hoy se mueven en base a los acuerdos comerciales
vigentes. Habrá que pensar entonces, en la refundación del bloque
regional donde, especialmente, se respeten las asimetrías. Si se atiende
al detalle, esta ultima afirmación la realizó en una de sus
intervenciones el Presidente Vicente Fox, lo que se puede interpretar
como un apoyo explícito a la posición que ha adoptado Uruguay.
Parece una contradicción, pero resulta que no es tal. Para lograr una
verdadera integración latinoamericana, quizá haya que atravesar por una
primera etapa de desintegración, que reubique el posicionamiento de cada
país en el continente.
Lo paradójico del caso es que haya sido la instalación de las plantas de
celulosa en Uruguay, lo que permitió descubrir que de parte de los
colosos de América del Sur, había otro tipo de intereses en juego que,
en definitiva, intentaban impedir el legitimo desarrollo del país. El
haber tomado conciencia de esto y tomar cierta distancia, luego de que
tanto se habló de las afinidades ideológicas entre los Presidentes,
permitirá fortalecernos y reafirmar nuestra independencia ante la
comunidad internacional.
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