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Urupabol: un olvidado En la reciente reunión de los presidentes de Uruguay, Paraguay y Bolivia realizada en Asunción, donde se planteara la posibilidad de conformar el Gasoducto del Sur, volvió a manejarse el olvidado término URUPABOL, considerado siempre como una clave geopolítica insertada entre Argentina y Brasil, sus vecinos mayores. El 24 de octubre de 1976 -han pasado 30 años- yo escribía en la página dominical que durante dos años me ofrecía el diario El País, respecto a la importancia que URUPABOL tenía respecto a una equilibrada integración dentro del espacio de la Cuenca del Plata. Y en otras tres oportunidades reiteré las favorables consecuencias que tendría en el desarrollo armónico de estos pueblos . Eran los tiempos que había adquirido gran trascendencia la explotación del hierro del Mutún en territorio boliviano, (la reserva de este mineral, más grande del mundo) vecino del yacimiento brasileño de Urucum. Con la historiadora paraguaya Julia Velilla, que más tarde fuera embajadora de su país en Uruguay, analizamos y presentamos las posibilidades de establecer dentro del sistema URUPABOL, la “Comunidad del hierro y la energía” : Bolivia con su hierro, Paraguay con su energía (ya levantado Itaipú) y Uruguay con su puerto de Nueva Palmira, donde una compañía estadounidense estaba interesada en levantar una fundición para la fabricación de “pellets” a exportar Estados Unidos y otros mercados. La comunicación entre los tres componentes de este bloque, se haría por el corredor del Paraná, que había sido calificado por resolución de Naciones Unidas, como “un río internacional de uso compartido”.
Breve
historia y su posterior fracaso A partir de 1975, las reuniones de los representantes de los tres países, permitió acumular una serie de aspiraciones, concretándose con el correr del tiempo, una serie de estudios de prefactivilidad de algunas de ellas, como ser: Mejor utilización de las vías naturales de acceso al océano Atlántico (Res.8/1965); Creación de una flota multinacional mercante fluvio-marítima (Res. 11/1966 - 27/1969; 48 y 52/1973 – 67/1975); Realización de ferias de URUPABOL (Res. 18/1966), para citar las más trascendentes. Lamentablemente, luego de 13 años de debates y a un año de institucionalizarse definitivamente, con sede en Asunción del Paraguay y designado su Primer Secretario en la persona del Cr. Antuña -representante de Uruguay- el gobierno de Stroessner denunció el tratado a instancias de Itamaraty, y el URUPABOL pasó al olvido. Es evidente, al pasar de los años, y ante la críticas que recibe la marcha del MERCOSUR; puesta en manifiesto la relación bilateral de los dos países grandes de la región; a lo que debe sumarse las dificultades políticas entre Argentina y Uruguay por el tema de las plantas de pasta blanca de celulosa; los países menores (URUPABOL) deben tratar de establecer, nuevamente, lazos de cooperación como el propuesto GASODUCTO DEL SUR, que si bien la lógica indica que el lazo de unión debería ser el río Paraná, ante las circunstancias políticas del momento, deberá contar con un pasaje por territorio brasileño, pues el gobierno del Dr. Kischner -que se manifiesta políticamente en forma confusa y anárquica- no resulta confiable en cuanto a respetar la comunicación gasífera por su territorio. Uruguay, Paraguay y Bolivia no deben asilados ni en conjunto y vistos como instrumentos para dilucidar circunstanciales diferencias de los países más importantes de la Cuenca del Plata. Esta subregión (URUPABOL) debe actuar fraternalmente con Argentina y Brasil , con una visión de alcance mayor que deberá alcanzar a todos los países de América del Sur.
Los
requerimientos geopolíticos Los más, en cambio, han sabido aprovechar las grandes oportunidades que les ofrecen los espacio regionales y, a través del posibilismo geográfico han orientado acciones tendientes a concretar sus objetivos económicos y políticos. Una macro región -como la Cuenca del Plata, y más aun el Cono Sur- debe ser considerada en términos geográficos e históricos, valorando las posibilidades que ofrecen sus territorios. En el caso de los países de menor desarrollo relativo, se distinguen tres situaciones diferentes que, evidentemente, deben ser complementadas: a) el aislamiento de Bolivia y simultáneamente su condición de “tierra de contacto”; b) la situación de Paraguay como eje de la cuenca del Plata; c) la importante posición geovial del Uruguay como puerta natural de salida de todo el “hinterland” platense. Es evidente que el destino iberoamericano estará defendido si los países de la región actúan asociados en el marco de soberanías compartidas, mediante los dictados de una política internacional, económica y cultural coherentes. El desafío es claro: incrementar la capacidad de negociación de estos países, con el fin de concretar sus respectivos objetivos vitales. Si bien en los actuales procesos de integración (en particular MERCOSUR y Comunidad Andina) se han manifestado errores de enfoque, soportado confusiones semánticas, que han conducido a la actual crisis transitoria, que si bien su duración es impredicible, ignorarla es esquivar un enfrentamiento con la realidad. Es fundamental el tener muy en cuenta que al espíritu iberoamericano ya no le satisfacen solamente las ideas de integración comercial y aduanera. Lo relacionado a la cultura y mayor conocimiento de los perfiles de sus sociedad le es muy importante. La evolución manifestado en estas dos últimas décadas ha sido tan notable que pareciera que los pueblos han avanzado más que sus políticos. LA ONDA® DIGITAL |
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