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Notas sobre TLC con los EE.UU.
a propósito de “26 preguntas”

por el ing. Gonzalo Pereira

El ingeniero agrónomo Gonzalo Pereira, ex decano de la Facultad de Agronomía, analiza con ojo crítico la entrevista que le realizara La ONDA digital Nº 289 al embajador brasileño, profesor Luis Alberto Moniz Bandeira, titulado “¿Qué quiere Brasil con Sudamérica?”.

¿Alguien puede dudar de los beneficios para el país derivados de un mayor acceso al mercado de los EE.UU. y a sus precios?. Solamente hablando de carne: abriría posibilidades para mejorar de manera automática los ingresos de la mayoría de los productores agropecuarios del país pues son ganaderos. Y en el mediano plazo impulsaría cambios técnicos en la ganadería al mejorar la relación insumo/producto y ampliaría las expectativas para pagar salarios mayores a los peones de la ganadería que son muchísimos... A la inversa, un tratado de libre comercio con la principal potencia mundial puede tener aspectos inconvenientes según sea su contenido, su detalle y sus alcances[i].
 
Sin embargo no voy a referir éstas notas a los pro y contras de un TLC con EE.UU. sino más bien a sostener que un ingrediente ineludible de su análisis refiere a las consecuencias para nuestra participación en el Mercosur[ii] y lo que éste puede significar para nuestro desarrollo económico. Para el propósito es oportuno mirar un reportaje a Luis Alberto Moniz Bandeira (“uno de los mayores especialista en el proceso histórico de las relaciones internacional del Brasil”), de Itamaratí[iii], es decir, la cancillería que elabora la estrategia de desarrollo brasileña desde hace muchas décadas; con y sin dictadura, con y sin democracia, basada en la industrialización y el protagonismo del empresariado paulista. Pero antes observemos que las declaraciones se producen en un contexto creado por el aviso uruguayo de analizar la opción de dejar el Mercosur. Ha dicho el Presidente Tabaré Vázquez: “queremos más y mejor Mercosur”. Pero con una alternativa abierta de salir de él debido a la inconformidad uruguaya sobre su desempeño.

 

En tal contexto reciente, Moniz sostiene:

“... Los acuerdos bilaterales pueden ser firmados con todas las potencias, siempre que no perjudiquen las normas del acuerdo regional, como la unión aduanera que el Mercosur representa, a pesar de sus imperfecciones, perforaciones y retraso... Optar por un acuerdo con Estados Unidos, abandonando el Mercosur... es una traición a sus ideales de integración regional y de resistencia a la hegemonía del Imperio” (Luis Alberto Moniz Bandeira, La Onda digital; reproducido en La República, 24 de Mayo de 2006.

 

Es notable la franqueza, claridad de expresión e importancia de lo dicho (que se ratificará en las declaraciones citadas adelante. Pero preguntémonos: ¿pueden ser casuales las declaraciones de Moniz si es un referente de la política exterior brasileña?, ¿son independientes del pensamiento ACTUAL de Itamaratí?. Las casualidades sin duda existen, pero en diplomacia son poco frecuentes... Creo que Moniz es portavoz indirecto del gobierno de Brasil en lo que respecta a las señales de Uruguay sobre un TLC con los EE.UU. Si el supuesto es correcto estamos frente a una amenaza nada velada: nos avisan que no se puede aspirar a tener "la chancha y los cuatro reales”, es decir, Mercosur y TLC. Si así fuera (habrá que ver...), la opción obligada puede ser: elegir. Pero las declaraciones que siguen son muy importantes justamente para un análisis sobre ¿qué elegir? :

 

“ ...las tendencias de la economía mundial capitalista,... evoluciona hacia un sistema multipolar, pero en el cual solamente jugarán algún papel las grandes masas territoriales, demográficas y económicas. Brasil es, entre los países de América del Sur, el único que presenta actualmente tales características de una potencia regional. Hay en Itamaratí, sin embargo, una clara conciencia de que es necesario formar una Comunidad Sudamericana de Naciones para seguir un camino parecido al de la Unión Europea. Su objetivo es estratégico, no tiende a transformar a Brasil sino a toda la América del Sur, en una potencia mundial, tanto econonómica como política... Toda la campaña contra el gobierno de Lula es por causa de su política externa que ha frustrado la implantación del ALCA... refleja... los intereses de las grandes empresas multinacionales que quieren conquistar el mercado brasileño, el único que realmente les interesa, junto con el argentino” (L. A. Moniz, ídem)

 

¿Compartimos tal enfoque?. Hay que resolver, porque: ¡refiere nada menos que a la futura inserción internacional del Uruguay!. El modelo uruguayo de las últimas 5 décadas que sustituyó al dirigismo económico de la lista 15 generó una extendida inconformidad que aceleró el triunfo electoral progresista, ¿su fracaso se debió a problemas de comercio solucionables con tratados?. Creo que no. Y veamos las definiciones políticas recientes del Frente Amplio:

 

“El Uruguay integrado a la región y al mundo. Tampoco ignoramos las complejidades de los procesos de integración, pero asumimos la integración regional como una verdadera estrategia de país. Porque un país con su propia estrategia de desarrollo está en condiciones para una participación activa y creadora en el Mercosur y a partir de allí a nivel internacional...  Una fuerte apuesta a la integración regional, porque el sueño de la “linda casita en un mal vecindario”... fue un sueño... La realidad... indica que lo que afecta a nuestra soberanía no es la integración sino el aislamiento, lo que nos debilita como nación no es marchar juntos sino quedarnos atrás (Recopilación de las propuestas, proyectos e ideas para el gobierno progresista, formuladas por el Dr. Tabaré Vázquez en el ciclo “La transición responsable”, julio/octubre 2004.

 

Además:

“... la viabilidad del Uruguay como nación está estrechamente vinculada a su lugar en la región y en el mundo... Profundas realidades históricas, políticas, económicas, sociales y culturales nos unen con Argentina y Brasil. La relación del Uruguay con estos países hermanos es fundamental para el mantenimiento de la estabilidad política y el desarrollo económico... Ningún proyecto de inserción internacional del Uruguay puede realizarse ignorando esta realidad... el gobierno progresista trabajará incansablemente para fortalecer las relaciones del Uruguay con sus vecinos... aquí hay un Uruguay fuertemente comprometido con el proceso de integración regional.

 

... el Mercosur como un imprescindible proceso de integración regional en un mundo complejo caracterizado por la presencia hegemónica de una gran superpotencia y la existencia de bloques políticos y económicos...  Unidos tenemos un largo camino para recorrer, solos no tenemos ni rumbo ni destino” (El Uruguay Integrado - En el Mercosur y en el Mundo; 4 de octubre 2004, Salón Azul de la IMM.

 

Son compromisos políticos muy claros y fuertes[iv]. Y fundados. ¿Y qué hay sobre la cuestión económica, que concentra el énfasis de Moniz Bandeira, y de importancia innecesaria de argumentar? ;¿Qué trae de nuevo el gobierno progresista como visión del tipo de integración regional que puede abrir el Mercosur?. Destaco:

 

Complementación productiva. Es un tópico sustancial en el concepto de integración... Aspiramos a una mayor integración de las cadenas productivas en la región de modo de lograr mejoras... en la competitividad, a través de la especialización y la complementación al interior del bloque” (El Uruguay Integrado, Ídem.

 

Tal enfoque uruguayo sobre el MERCOSUR es nuevo. A saber, nunca fue planteada por los gobiernos anteriores. De manera que tiene razón Moniz cuando sostiene:

 

Es necesario entonces que esos países menores (Uruguay y Paraguay) planteen claramente lo que quieren. No basta reclamar. Hay que presentar propuestas, tener una agenda positiva. (L. A. Moniz, ídem; subrayados de GP.

 

Moniz y Brasil saben lo que quieren del Mercosur. Sin dudas. El nuevo gobierno uruguayo tiene que concretar lo que quiere del Mercosur. Entonces Moniz ha puesto el dedo en la llaga: los anteriores gobiernos uruguayos nunca plantearon – a saber – otra cosa para el Mercosur que el simple cumplimiento del acuerdo sobre libre movilidad de mercaderías[v]... (y alguna vaguedad sobre la convergencia de las políticas macroeconómicas. El asunto, el gran asunto, es que hay que llenar de contenido al concepto de “complementacion productiva”. Desde mi punto de vista, es la diferencia que hace a la elección, si es necesaria, entre el TLC con EE.UU. o el MERCOSUR. Porque MERCOSUR puede ser más que comercio. Y difícilmente lo sea el TLC con EE.UU. Moniz lo señala:

 

“Esto no quiere decir que los dos grandes  - Argentina y Brasil – no deban preocuparse y no cuiden del desarrollo de Uruguay y Paraguay. Preocupación hay y mucha... Hay ciertamente que hacer más por el desarrollo de los países menores, buscar dentro del Mercosur soluciones estructurales a largo plazo para impulsar tanto el desarrollo de Uruguay como el de Paraguay...

 

... El Mercosur tiene un gran número de huecos exactamente para atender al Uruguay y al Paraguay...” (L. A. Moniz, ídem.

 

Habrá que comprobar tal afirmación. Entonces es necesario superar la realidad que permite sostener a Moniz que “... muchos países de América del Sur no tienen política exterior y carecen de diplomacia”. Un gran desafío consiste en que la idea fuerza “Complementación productiva” debe ser desarrollada[vi], concretada, planteada y explicada a los socios del Mercosur, particularmente a Brasil[vii]. Identificar, primero, los pasos de localización en el país de determinado tipo de plantas industriales de capital brasileño privado, o del gobierno brasileño, o en asociación con capital uruguayo, etc. Con expresiones descentralizadas en nuestros departamentos más rezagados.

 

Solamente después de plantearlo con claridad y solamente después de recibir hechos como respuesta, sabremos si el “mayor” del Mercosur tiene voluntad de liderar intereses comunes en un proyecto compartido de largo plazo. O trata simplemente de hegemonizar sobre los “países menores”, guiado por intereses propios y limitados a sus fronteras. Si comprobamos ésto, sabremos que hacer... Pero no hay que perder el optimismo: los “países menores” del Mercosur somos nada desde el punto de vista económico pero somos necesarios para un proyecto estratégico que dice quiere liderar Brasil. Deberíamos tener chance de concretar nuestras aspiraciones sobre la “complementación productiva”. Para lo cual hay que definirlas.

 

[i] Ver pros y contras del TLC con USA en “Negociaciones con EUA”, preparado por la Unidad de Asuntos Internacionales del MGAP.

[ii] “... de llegarse a un TLC con EUA se crearían desajustes comerciales y políticos con los países vecinos... Por la decisión CMC 32/00 sobre Relacionamiento Externo del MERCOSUR, el cual ante la necesidad de mantener una posición cohesionada frente a terceros y evitar la perforación del Arancel Externo Común, reafirmó el compromiso de negociar en forma conjunta acuerdos comerciales con terceros países de extrazona (Negociaciones con EUA, cit.).

3 Prof. Dr. Luiz Alberto Vianna Moniz Bandeira, profesor titular de Historia de Política Exterior del Brasil en la Universidad de Brasília (jubilado), autor de mas de 20 obras: 2000 – O feudo – A Casa da Torre de Garcia d’Ávila: da conquista dos sertões à independência do Brasil, Rio de Janeiro, Editora Civilização Brasileira, 601 pp.1999; Brasil – Estados Unidos no Contexto da Globalização, vol. II (2ª. revista, aumentada e atualizada de Brasil-Estados Unidos: A Rivalidade Emergente, São Paulo, Editora SENAC, 224 pp.1998; De Martí a Fidel – A Revolução Cubana e a América Latina, Rio de Janeiro, Editora Civilização Brasileira, 687 pp. ;Brasil – Estados Unidos no Contexto da Globalização, vol. I (Terceira edição revista de Presença dos Estados Unidos no Brasil – Dois Século de História e Brasil, São Paulo, Editora SENAC, 391 pp.; 1995 ‑ Brasil e Alemanha: A Construção do Futuro - Brasília, Instituto de Pesquisa de Relações Internacionais / Fundação Alexandre de Gusmão, 1995 , 697 pp.; 1994 ‑ O “Milagre Alemão” e o Desenvolvimento do Brasil - As Relações da Alemanha com o Brasil e a América Latina (1949-1994) – Editora Ensaio, São Paulo, 246  pp, 1995; 1993 ‑Estado Nacional e Política Internacional na América Latina - O Continente nas Relações Argentina - Brasil - São Paulo, Editora Ensaio, 304 pp; 2ª.  ed., 1995, 336 pp. 1995; 1992 ‑ A Reunificação da Alemanha -  Do Ideal Socialista ao Socialismo Real - São Paulo, Editora Ensaio, 182 pp. 2ª. ed. revista, aumentada e atualizada, 2001, Editora Global/Editora da Universidade de Brasília, 256 pp.; 1989 – Brasil - Estados Unidos : A Rivalidade Emergente - 1955-1980 - Rio de Janeiro, Editora Civilização Brasileira, 328 pp; 2ª. ed., São Paulo, Editora SENAC, 1999, 224 pp.; 1987 ‑ O Eixo Argentina-Brasil (O Processo de Integração da América Latina) – Brasília, Editora da Universidade de Brasília, 118 pp.; 1985 ‑ O Expansionismo Brasileiro (A Formação dos Estados na Bacia do Prata – Argentina, Uruguai e Paraguai - Da Colonização ao Império) -  Rio de Janeiro, Editora Philobiblion, 291 pp. –  2ª . ed., 1995, Editora Ensaio /Editora da Universidade de Brasília,  São Paulo, 246 pp. 3ª  ed., 1998, Editora Revan/Editora da Universidade de Brasília, Rio de Janeiro, 254.pp.; 1975 ‑ Cartéis e Desnacionalização (A Experiência Brasileira - 1964-1974) -  Rio de Janeiro, Editora Civilização Brasileira, 207 pp.;  2ª ,1975; 3ª ed., 1979; 1973 ‑ Presença dos Estados Unidos no Brasil (Dois Séculos de História) -  Rio de Janeiro, Editora Civilização Brasileira, 470 pp. 2ª  ed., 1979; 3ª ed. São Paulo, Editora SENAC 1998, 391pp.

 

[iv] “... son preferibles alianzas con países latinoamericanos pues las mismas tienen otra naturaleza respecto a un TLC con la potencia mundial (Negociaciones con EUA, cit.).

[v] Argentina obtuvo su MAC, ROU, por su lado, todavía no ha hecho ningún planteo que le permita sostenerse industrialmente que vaya en este mismo sentido, sino que ha insistido y priorizado la libre circulación de bienes que es un proceso que recién –estimamos-terminará en el 2008... Otra dificultad grande para nuestra inserción comercial dentro del bloque es nuestra falta de propuestas respecto a cadenas productivas y al poco interés de nuestros privados en estirar las mismas (Negociaciones con EUA, cit.)..

 

[vi] No expondré en esta nota los argumentos que sostienen que la “complementariedad productiva” a construir en el Mercosur es esencialmente una “complementariedad industrial” que involucre las ramas más dinámicas que hoy se expresan en Brasil (Ver de G. Pereira, el Cap. Rumbos del desarrollo económico, en Centro  De  Estudios  Estratégicos 1815; Hacia Los Cambios Necesarios Y Posibles - FUTURO DE LA SOCIEDAD URUGUAYA; 1999; Editorial Banda Oriental, 1999. También en: Pereira G.,“Desafíos del Desarrollo Económico, Edit Hemisferio Sur, 1993 y en: Pereira, G., “Relaciones Internacionales de Producción, Ley del Valor y distribución del trabajo social en el mercado mundial, Editorial Siglo XXI, 1985.

 

[vii] “(Debemos resolver)... la arquitectura del MERCOSUR, edificando una nueva que contemple no las dificultades de comercialización de diez productos sino nuestra integración y complementación económica con nuestros socios, sopesando nuestras debilidades y sectores vulnerables. En el proceso anterior, Uruguay no se integró sino que fue integrado, en el actual el papel proactivo debe ser otro (Negociaciones con EUA, cit..

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