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“Evo Morales es un poco hijo El director de Le Monde Diplomatique Ignacio Ramonet, quien es fundador de la organización mundial antiglobalización (ATTAC) y del Foro Social Mundial de Porto Alegre, invitado por la Embajada de Francia, dio una conferencia en el Salvador sobre la situación actual de los medios de comunicación, “un quinto poder”. Lo que sigue es la entrevista que le realizaran los periodistas Carlos Dada, / Foto: Edu Ponces para el periódico salvadoreño El Faro.
- No, no. Ni periodista ni activista. Vengo invitado por la embajada de Francia a dar una conferencia sobre la problemática de la prensa.
- Pero viene de Nicaragua. - Si, pero estaba haciendo lo mismo, dando unas conferencias, nada más.
- Y reuniéndose con algunos políticos. - Bueno, estuve conversando con Daniel Ortega porque yo quería conocerlo, y con otras personalidades que están involucradas en la política pero que son sobre todo, personalidades de la vida pública. Pero el objetivo era tener un poco de background, porque yo creo que las elecciones del 5 de noviembre van a ser interesantes, vistas desde el punto de vista internacional.
- ¿Qué le parece (Centroamérica) después de todo lo que habrá oído hablar de nosotros? - Pues fíjese que casi todo mundo me dice “pero cómo usted no vino en los años ochentas”, pero uno no puede estar en todos los frentes. En aquella época yo estaba siguiendo muy de cerca el proceso polaco. Conocí muy bien a Walessa, era la época de las huelgas, Gdansk, luego el golpe a Jaruselszki... Todo eso lo he seguido muy de cerca porque sabíamos que aquello se iba a derrumbar.
- Se lo pregunto porque hemos vivido un intenso proceso desde aquellos años, la guerra, la paz, la luna de miel y ahora... - Hoy día estos países deberían encontrar cierta serenidad, porque en parte aquellas guerras fueron provocadas también porque estábamos en plena Guerra Fría y los dos súper grandes se enfrentaban en todas partes, en Nicaragua y en El Salvador. Evidentemente había condiciones locales, pero lo digo como analista exterior. Hoy el frente principal no pasa por estos países. Estos países recobran su lugar geopolítico que es muy modesto, y que debería preservarlos de estar en la primera línea de fuego como en los años ochentas. Hoy son sociedades que deberían reconciliarse con sí mismas y de preocuparse por el frente principal en estos países que es el social, indiscutiblemente. Lo que estamos viendo en América Latina es que cuando el vigilante supremo se distrae en otros lugares del planeta aquí la gente democráticamente elige programas de transformación social. Pacíficamente.
Centroamérica se ha comportado de una manera muy distinta, a pesar de que buena parte de las izquierdas parecen seguir padeciendo, tanto en el sur como en Centroamérica, de una dependencia en los cacicazgos.
La gente vota por los programas que le parece que pueden cambiar sus vidas, y en algunos países las sociedades han sufrido mucho como en Perú, en Argentina y en Brasil. Con soluciones que parecían milagro y nunca hay soluciones milagro. Ni la revolución es un milagro ni el neoliberalismo dogmático es una solución milagro.
- ¿Y no será que más que creer en las izquierdas la gente está votando por ellas como una reacción al otro sistema que les fracasó? - En parte seguro que sí, como en Argentina. En Chile también, aunque no fracasó completamente, pero son los socialistas los que gobiernan. La sociedad no aceptó aquella humillación de septiembre del 73. Pero mire lo que pasó en un país muy sereno y muy tranquilo como Uruguay, por primera vez en la historia está la izquierda gobernando. El propio Lula que cuando iba a ser elegido decían que los capitales se irían, ahora hasta el Fondo Monetario le da la medalla de buen comportamiento...
- Que también el Fondo Monetario ha cambiado... - Que también ha cambiado el Fondo Monetario, porque se ha dado cuenta de que muchas de sus recetas han provocado reacciones contrarias. Bueno en América Central no, pero Torrijos representa una opción de progreso en Panamá, el propio Arias llega con una voluntad de llevar a cabo un programa social y hay una sociedad muy conciente en Costa Rica que, independientemente del gobierno, se ha opuesto a medidas neoliberales. En Costa Rica los gobiernos, aunque conservadores, no han disparado contra la gente.
- Hay una tradición de democracia en Costa Rica de la que carecen los demás países. - Sí, pero yo creo que los sufrimientos terribles que ha vivido este continente en los últimos 30 o 40 años ha hecho madurar a estas sociedades que están buscando una serenidad y transformaciones sociales legítimas. Nadie quiere tener un alto porcentaje de la población analfabeta, o que no tenga salud...
- Ese discurso es de izquierdas, de derechas, de centro... de todos los colores.
- Sí, pero hay gobiernos que no han hecho nada en esa vía, sino al contrario. Tienes al gobierno de Menem que es muy sintomático, porque lo que ocurrió ahí en 2001 es histórico. Ese gobierno precipitó a la pobreza a un gran porcentaje de la clase media. El nivel de pobreza alcanzó el 70 por ciento de la población. Hay soluciones ahora que han sido apartadas. Está la experiencia bolivariana en Venezuela...
- ¿Le parece un buen modelo? - Mire, yo creo que hay que ir, le aconsejo a los periodistas que vayan a ver allá lo que está pasando. Hay que ir.
- Ya, ya fui. - Bien. Hay que ver cómo se está transformando eso en un marco de libertad y de economía de mercado. La economía está floreciendo, usted dirá que tienen el dinero del petróleo pero vale más que ese dinero llegue a la sociedad y no al bolsillo de unos cuantos, a los bancos o los especuladores.
- El proceso venezolano se sigue llamando Hugo Chávez, se ha perdido institucionalidad y se acerca cada día más a un régimen autoritario. - Bueno, yo no lo creo. Personalmente conozco poco a Chávez, pero no hay tantos presidentes que se sometan a referendums revocatorios. Un presidente que se va a jugar su puesto en diciembre próximo con casi todos los medios en contra de él, siete canales de televisión contra uno a favor, ningún periódico a su favor, y si pierde yo le aseguro que se va a su casa.
- Sí, pero le preguntaba por el cacicazgo. - Cacicazgo es una vieja tradición latinoamericana, el señor Uribe también es un cacique.
- Sí, también. - Y bueno, tiene su legitimidad, ha sido muy bien elegido.
- Me decía una vez un diputado mexicano del PRD que la derecha en Latinoamérica , y en especial en México y Centroamérica, ha sabido ser mucho más pragmática que la izquierda y, al menos en apariencia, dan una imagen de mayor institucionalidad. - Las derechas también han aprendido. No las extremas derechas porque desaparecieron los regimenes militares a los que estaban asociados. Pero las derechas han aprendido y en muchos países las derechas están a favor de una política razonable de cambios, mire a los cristiano demócratas en Chile, gobernando con los socialdemócratas. Mire a los gobiernos en Costa Rica...
- ¿Está conciente de que cada vez que habla de Costa Rica habla de la gran excepción? - Claro, es la gran excepción pero se ha conseguido aquí y por tanto es posible. Acabo de llegar a El Salvador y no conozco mucho, pero creo que el hecho de que hayan tenido elecciones y grandes ciudades estén gobernadas por la oposición, o en Nicaragua que Managua está administrada por el Frente Sandinista y el gobierno por el Partido Liberal...
- O lo que queda del Partido Liberal. - O lo que queda, pero es la prueba de que hay una colaboración posible, que hoy en día nadie en Latinoamérica está pensando en alcanzar el poder por las urnas y conservarlo.
- ¿Ni Chávez? - Ni Chávez, como le digo, si nó no se presentaría en diciembre. Si pierde se va, no me cabe la menor duda. Es un gran demócrata. Las cosas que dicen no están basadas en hechos concretos, porque ha ganado en todas las elecciones a las que se ha presentado.
- A ver, Ramonet, usted es periodista. Dirige uno de los medios más respetados del mundo, pero también es activista, dirige ATTAC y es un entusiasta promotor del Foro de Porto Alegre. Me imagino que ya le habrán preguntado esto antes, pero yo no. ¿No ve ningún conflicto de interés? Es una pregunta muy pertinente y muy legítima. Yo, como usted, dirijo un periódico cuya razón de ser es producir información bajo forma de análisis. Yo no soy un estadista, no soy un político, soy un periodista. Digo cómo me parece que son las cosas en función de los hechos que observo y mi misión consiste en producir información, pero tampoco puedo rechazar cuando tengo ideas para cambiar las cosas, como usted.
Cuando llegué a la conclusión de que era necesario crear formas de actividad que no eran las tradicionales, que no eran los partidos políticos o los sindicatos, que creo que estaban muy usados y que siguen estando muy usados, planteé la idea de que había que crear una organización y hasta le puse el nombre, que es ATTAC, para defender la tasa de ayuda a los ciudadanos. Pero en cuanto se creó yo me retiré.
Soy presidente de honor pero no tengo ninguna función activa, porque sí considero contradictorio que yo sea un actor social y un observador social. De igual manera con el Foro Social Mundial. Yo participo con mis amigos, Chomsky, con quien he escrito un libro, con Saramago, que estamos hundidos en una reflexión sobre cómo frenar los estragos de la globalización, y pensamos que no se podía combatir con la violencia, porque yo soy hostil a la violencia. Creo en el intercambio de ideas, la persuasión, y pensé que había que reunirse en un lugar no para protestar, sino para proponer otra solución, y propuse ese eslogan de que “Otro mundo es posible”.
- ¿Y de verdad lo cree? - Yo creo que todos tenemos que creerlo porque este mundo es demasiado cruel, demasiado hostil con mucha gente. Pero Porto Alegre es una especie de foro, de debate, como una universidad. Yo hoy formo parte del consejo internacional, pero ahí hay ochenta personas que no tienen ninguna capacidad de dirección y yo no asisto ni siquiera a las reuniones, pero creo que era mi deber contribuir a que eso existiese. Cuando usted dice activista...Yo soy favorable a que haya un movimiento crítico importante, porque en cualquier sociedad el debate democrático es legítimo, que los conservadores en el sentido amplio de la palabra expongan sus ideas y los progresistas las suyas y probablemente entre los dos propondrán soluciones.
- Dice Slavoy Zizek que gente como Bill Gates, George Soros o Bono se robaron el Foro de Porto Alegre y se lo llevaron a Davos. - No, no creo. Yo creo que Zizek no ha venido nunca y es una lástima, debería de venir. Pero no, porque primero no se olvide de que Davos ya existía. Nosotros lo que hicimos fue crear la réplica social de Davos. Soros ha querido venir pero lo disuadimos porque creo que no hubiera sido perfectamente entendido.
- Creo que lo que Zizek plantea es que la búsqueda de un sistema alternativo ahora está encabezada por Bono, por Soros, por Gates y ya no por la gente de Porto Alegre.
No creo, pero bueno, lo de Bono si usted quiere es un gesto de mucha humanidad, de mucha solidaridad, pero es un gesto ineficaz, Ya vio usted cuando Blair en la reunión del G8 del año pasado, el gesto que hicieron los más ricos del mundo ha sido insuficiente. Mire la situación de África ¿Qué ha cambiado después del paso de Bono? En cambio varias de las soluciones propuestas por Porto Alegre, por el foro de Bamako, han funcionado. Con los algodoneros, en materia de migración, de institución de la democracia, de organización de mujeres, moratorias sobre el agua potable etcétera. No consiste sólo en ir por ahí predicando, que está bien, es mejor que no hacerlo.
Recuerde a Evo Morales, no quiero decir que sea un hijo de Porto Alegre, pero lo es un poco. La primera vez que se presentó en público fue en el Foro Social Mundial, era un pequeño sindicalista cocalero y había que explicar que no era un traficante de coca, y ahí se encontró con organizaciones campesinas, con José Bové, y empezó a desarrollar su propio programa para ampliarlo, porque con simplemente un razonamiento cocalero no se llega a presidente de Bolivia.
- Bueno, y con un poco de ayuda del embajador estadounidense. - Yo no creo que lo ayudara tanto. Es un hombre íntegro, honesto. Ha sido consecuente. Viene al Foro y ahí encuentra toda una serie de proyectos que le permiten elaborar un programa sobre la realidad boliviana, ahí se crean alianzas nuevas, ideas nuevas que le dan mucha frescura a esto.
- ¿Desde dónde analiza Ramonet la realidad? ¿Le basta el método periodístico? ¿La escuela marxista?¿Desde Hegel? - No. Yo soy discípulo de la Escuela de Frankfurt. De Adorno, Marcusse, Benjamin. Yo hice mi tesis en semiología, no he hecho estudios de periodismo, creo en esa escuela crítica y evidentemente tener una serie de exigencias en materia de periodismo. El periodismo lo que produce básicamente es información.
Aquí la polarización parece cerrar los espacios para la gente que se hace las preguntas que usted se hace. Yo creo que menos que antes. Ustedes han vivido una guerra, ahora no están en guerra y se puede debatir
- Pero desde las pasiones y las extremas. - Ah, eso siempre es malo. La pasión es buena para el fútbol, aunque... ¡Claro! ustedes ya tuvieron una guerra del fútbol. LA ONDA® DIGITAL |
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