Presione aqui para ver el pronóstico meteorológico de Montevideo

El Presidente y los medios II
por Carlos Zapiola

El Presidente leyó lo que escribimos la semana pasada y recogió

algunas líneas. Muchas de ellas son las que han levantado polvareda en

algunos medios y personajes públicos, que se asustaron por las

calificaciones que hice o hizo.

 

Escribimos que a los medios que siempre defendieron posturas blanqui

coloradas les resultaba fácil marcar errores de este gobierno. Y el Presidente en un acto arriesgado y sin precedentes manejó nombres de medios como actuantes contra el mismo.

 

Saltaron como animales atacados en plena selva quienes se sintieron

tocados, y muchos de ellos no lo habían sido, mientras otros posaron de

independientes e impolutos cuando se sabe que dentro de algunos de esos

medios hablar de determinada manera cuesta la cabeza al periodista, pero

nadie se anima a afirmarlo.

 

Hace muchos meses escribimos que era bueno que uno escribiera que

piensa pero además a que sector político representa , a quién votó y

cuál es su ideología. En especial todos aquellos que somos

encuestadores, analistas políticos o al menos comentaristas.

 

Sabíamos que el silencio iba a ser lo que recogeríamos. No porque no

se nos lea, sino porque es más cómodo y útil el posar de independientes

y sentirse atacados cuando alguien habla mal o en sentido contrario a

lo que uno opina.

 

Se mezcla profesionalismo con independencia. No se indica que alguien

puede ser parte de un grupo político, sentirse parte de él, y luego

hacer un análisis político o una encuesta profesional, en la que desde

la subjetividad de cada uno se mida la opinión pública y se den a

conocer los datos sin entreverarse, sin hacer preguntas que causen

contradicciones en las respuestas e imposibilidad de leer los

resultados ya que ni siquiera quien mandó hacer las preguntas logra

tener claro si lo que tiene delante es un delirio o una opinión

coherente.

 

Se llega, preguntando de determinada manera a poder luego adjudicar

porcentajes de aprobación a la persona pero no a ciertas políticas, no

se sabe el por qué de eso, se complica con otros agregados y posando de

independiente se dice no entender que es lo que piensa la gente. Es

solamente una demostración del desastre metodológico utilizado, de la

falta de calidad del trabajo efectuado y de lo complicado que es el

estudio de la Opinión Pública cuando uno quiere dirigir resultados,

trasmitirlos por un medio cuestionado, posar de independiente, en una

palabra: explicar lo que no se sabe que es, cuánto significa, hacia

donde va la lectura de la población de muchos hechos y además pasan

muchos meses entre mediciones, lo que hace perder hasta la noción si se

trata de cambios fuertes o errores en la forma de recoger los datos.

 

Que además es claro que hay datos que se toman de forma diferente y

permiten luego utilizar como válido el que más ayude o desprestigie a

quien uno en ese momento tiene interés en atacar.

Depende desde que medio lo haga, cuáles sean sus intereses y

sentimientos. El contenido de sus análisis y la esperanza de

influenciar en la gente a través de las posibilidades que brindan esos

medios en particular.

 

Quizás el Presidente, que es un ciudadano común ejerciendo el cargo de

jefe de Estado, no debió decir lo que dijo: es decir marcar con nombre

y apellido quienes son, cuáles son, los medios que más representan la

oposición a su Gobierno. Muchos periodistas se sintieron tocados y

salieron a decir que a ellos nunca eso les había sido marcado desde el

medio en el que trabajan. Verdad, mentira, no darse cuenta de ciertas

cosas, verse atacado, sentir presión, son todos hechos que rodean esas

palabras.

 

Nadie puede decir hoy que la mayoría de los medios son proclives a la

actuación de Vázquez. Este quizás no debió manejar cuáles eran los

medios que sentía más opositores. Pero el mencionarlos no significa una

jugada de autoritarismo o de falta de democracia. Apenas una descarga.

Quizás una demostración que se sabe escuchar y leer lo que por allí

anda. Quizás un grave error que todos los presidentes anteriores habían

tenido el buen tino de no cometer.

 

¿Cuántas radios hay a favor del gobierno?. ¿Cuántas había a favor de

Sanguinetti, Lacalle o Batlle cuando dirigían el país?.

 

¿Eran las mismas?.

 

¿Cuáles se jugaban opiniones contrarias a los gobiernos anteriores?.

'Eran las mismas también?.

El gran tema que se plamtea es si se debe mencionar además a medios

como CX 36 como opositor o no, si Brecha debe ser nombrada, si...

Entonces, ¿el presidente debe mencionar todas, o las que le parezcan a

él o ninguna?.

 

¿Le sirvió hacerlo?. ¿Es útil que lo haga?. ¿Le afectará la imagen y

el apoyo que sin duda mantiene, acrecentado bastante en los últimos

meses luego de una leve caída, pero donde impacta y mucho el tema de La

Haya y las pasteras a su favor?.

 

¿Mantendrá apoyos o no?. ¿Los medios cuestionados publicarán datos que

lo favorezcan para demostrar que son independientes, comenzarán a hacer

públicas sus diferencias en forma mas asidua, o no opinarán ni dejarán

manejar los datos de opinión pública actuales y bien medidos, por largo

tiempo?.

 

Son muchos los cuestionamientos, muchas las preguntas ¿igual cantidad

de respuestas?. ¿Interés que ellas se conozcan?.

LA ONDA® DIGITAL


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


Un portal para y por uruguayos
URUGUAY2030.COM

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital