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Presente
argentino
En efecto, a estar por las encuestas oficiales, o por los dichos del despliegue mediático oficial (directo e indirecto), parecería que la Argentina, está atravesando un muy buen escenario, con un futuro auspicioso, por supuesto exclusivamente de la mano de las actuales autoridades que encaminan sus acciones hacia su continuidad.
Sin embargo, en esos mismos días se podía leer: “Un arma temible. El Gobierno firmó anoche un proyecto que permite al Jefe de Gabinete modificar el presupuesto sin consultar al Congreso.…. La modificación propuesta del articulo 37 de la ley 24156 … faculta al jefe de Gabinete para reestructurar el presupuesto, con el único límite de no modificar el total de gastos aprobado por el Congreso". (Sin límite de tiempo ni requiriendo como hasta ahora condiciones de excepcionalidad. (1)
“Desalientan las exportaciones de gas para evitar alzas de tarifas”. (2)
“Vuelven a restringir el GNC. Con la llegada de las bajas
temperaturas y restricciones para la venta de gas” (3). “El
sistema eléctrico opera casi al límite. El martes último la
demanda superó el pico histórico… y se estuvo cerca de no poder
satisfacerla.”.(4) “Moreno recibirá pedidos de aumentos de
precios. Venció ayer el período de congelamiento”. (4)
(Decretos
de necesidad y urgencia): “Si no media un cambio de rumbo de
último momento, el Senado daría pasado mañana media sanción al
proyecto de ley que reglamenta el trámite legislativo que
deberán tener todos los decretos de necesidad y urgencia
emitidos por el Poder Ejecutivo.
El texto nada dice acerca de los plazos que tendrá el Parlamento
para expedirse sobre un DNU. De esta manera, el silencio del
cuerpo hará que, efectivamente, esas decisiones permanezcan en
vigencia hasta que, en algún momento, el Congreso decida
discutirlos y determine si los ratifica o los rechaza.
En 2002, la senadora Kirchner impulsó un dictamen sobre la
materia con una postura diametralmente opuesta. En aquel texto,
que algunos legisladores de la oposición guardan como una
reliquia, la legisladora -en ese entonces, enfrentada al
gobierno de Eduardo Duhalde-, proponía que en 20 días hábiles
ambas cámaras debían expedirse sobre cada decreto. Y, como si
esto fuera poco, establecía que si una sola de las cámaras lo
rechazaba, el DNU quedaba sin efecto.
Cuatro años después, el texto que el oficialismo intentará
llevar al recinto establece taxativamente que para que el
Congreso pueda rechazar un decreto de necesidad y urgencia,
deberá contar con el voto negativo de ambas cámaras.”. (5) En otro medio se señalaba: “Si a Jean Marie Le Pen se le ocurriera organizar un boicot a todos los comercios manejados por árabes porque …un individuo de tal origen baleó a un sindicalista, Europa entera reaccionaría con horror frente a tamaña demostración de odio étnico. … Lo más probable es que por actuar así Le Pen terminara entre rejas... Pero la Argentina es diferente. A muy pocos les preocupó cuando el sindicato más beligerante del país declaró la guerra contra todos los comerciantes de origen chino …
Pero se equivocaban quienes procuraron minimizar la gravedad del …más impúdico brote de racismo que el país ha visto en muchos años. …( o que) un vocero sindical se permitió afirmar que: “El italiano es jodido. El gallego es jodido. El judío es jodido. Pero con ellos nunca tenemos los problemas que hace tiempo tenemos con los chinos” (6) Independientemente de preguntarnos dónde están los fiscales de la Nación para asegurar la vigencia de la ley antidiscriminatoria, todos estos hechos ( se itera HECHOS) nos permiten una vez más afirmar nuestra preocupación por la vigencia del Estado de Derecho en la Argentina.
En nuestro comentario de “Alzas y Bajas” de mayo de 2006, señalábamos, entre otros conceptos”: En la actualidad, el proceso económico está atravesando una etapa donde se hace necesario que con urgencia, se adopten medidas destinadas a asegurar su sustentabilidad.
El combate a la desocupación,… y el intento de evitar el rebrote inflacionario,… demanda una política de promoción de la oferta, a través de mayores inversiones y tecnología….
En materia de inversión pública, sigue estando ausente el reiteradamente reclamado plan de infraestructura, urgente más que nunca por los ya existentes cuellos de botella en materia, entre otros, de transportes y energía.
En cuanto a la inversión privada reproductiva, se debería establecer todas las señales posibles para su atracción, pues el proceso de crecimiento actual puede verse frenado de no aumentarse las mismas significativamente… …Las inversiones privadas requieren concurrentemente: Seguridad Jurídica, estabilidad de los institutos básicos que hacen a su actividad y perspectivas de rentabilidad.
Sin embargo, examinando algunas de las últimas iniciativas del Ejecutivo, se podrá observar que no convergen precisamente con los objetivos de incentivar su arribo, tal que puedan asegurar el desarrollo sustentable…”
Un film titulado “Sometime in april”, narra el genocidio ocurrido en Ruanda en el año 1994, cobrándose un millón de ruandeses tutsies, muertos a manos de otros ruandeses de diferente etnia, los hutus, y muestra cómo el proceso genocida se desenvolvió con un paulatino y luego violento, abandono del orden jurídico, para entregar el poder de la justicia, y del ajusticiamiento, a las turbas. Grupos de ciudadanos, que una vez desenvuelto el conflicto, sitian ciudades y villas, y establecen bloqueos a calles y rutas, a similar estilo de aquello que hoy día es observable en nuestro país.
Grupos civiles tales como los que impidieron e impiden la celebración de la máxima expresión de democracia en una de las más importantes universidades latinoamericanas, la de Buenos Aires, que a mérito de un sector – infiero que minoritario – no pudo a tres meses de su fecha original, elegir el rector que rija sus destinos.
Mientras tanto, quienes tienen que ejercer el poder, que deben detentar el monopolio de la fuerza, para evitar tales situaciones, que hicieron en Ruanda? ¿Y en la Argentina? ….
Los hechos. Ya de tan reiterado, estamos acostumbrados a que cualquier grupo, en el ejercicio de su legítimo derecho de petición produzca hechos que lesionen los derechos de otros ciudadanos. Acciones que de no causar perjuicios a terceros podrían estar (o no) justificadas. El tema es la metodología que trasgrede el marco jurídico, aquella sabia máxima constitucional que prescribe que el derecho de uno termina donde comienza el de los demás.
Está la Argentina sumergiéndose en un clima violento, sin contenciones a la vista. Y lo peor, que la población parecería estar acostumbrándose a este clima, tolerándolo como algo natural, a juzgar por la falta de una mayoritaria reacción de denuncia.
Algunas voces han comenzado a expresar su preocupación frente a este panorama. Y entonces se descalifica al distinto, al que no piensa ni acuerda con el pensamiento oficial. Se lo señala, vilipendia, desprecia. La estigmatización del “otro”, tan conocida en todos los procesos de discriminación que existieron y existen aún hoy en el mundo (tal como los hutus lo hicieron respecto de los tutsies.
El temor. La debilidad del Estado de Derecho ha alimentado en todo tiempo y lugar, otro factor de peligro para la sociedad moderna: el temor hacia la vindicta pública por parte de individuos, instituciones, medios de prensa que pueden no llegar a decir lo que querrían o deberían comunicar, empresarios, cámaras, miedo de aquellos que por pensar diferente, justamente puedan ser señalados como “los otros” tomando este “otro” como “enemigo” en lugar de dar la bienvenida a la diversidad. En este sentido, ese mismo 1º de julio se podía leer: “Hay que bajar el tono de la intolerancia… Hace más de tres años se habla de una reforma política en la Argentina. Pero no la empuja nadie y la sociedad está en silencio…..” (7)
En consonancia con este aserto, en un precoloquio organizado por IDEA, antes de su inicio, uno de sus máximos directivos se reunió con el Presidente Kirchner para explicarle que el instituto sólo busca ser un foro de debate, agregando: “No hubo un sólo reclamo…. Ni a la Nación, ni a las provincias ni a los municipios” (8)
La historia es muy clara a este respecto: Un poder oficial hegemónico, intolerante, un estado de derecho con fisuras, la aparición de grupos sindicados como el “enemigo” del proceso seudo popular encarado desde el poder, fueron los ingredientes explosivos de las más nefastas manifestaciones de violencia hacia minorías en todo el planeta, y en todos los tiempos.
La actitud de la sociedad. El panorama descripto al inicio está señalando que así como se encontraron desprotegidos los titulares de los peajes, de las estaciones de servicio, o de los supermercados bloqueados, el día que a alguna turba se le ocurra agredir de alguna forma un templo budista, una mezquita, una iglesia, una sinagoga, ¿quien saldrá a prevenir, reprimir o evitarlo? Por cierto que los vergonzantes (no para los judíos, sino para todos los argentinos) pilotes de cemento que cubren las veredas de acceso a las instituciones judías, no bastan. Sin Estado de Derecho, sin ejercicio de la defensa a partir de las instituciones democráticamente establecidas, ¿cómo se protege a la sociedad, y a sus diversos integrantes, del avance de la irracionalidad?
La historia ha dado claras muestras que cuando las minorías actuaron bajo temor o extorsión no cosecharon buenos frutos.
Las breves líneas que anteceden estarían sugiriendo que en estos momentos, cuando todavía hay tiempo (recordar a Brecht), todas las instituciones comunitarias y sociales deben exhibir una férrea presencia reclamando la más absoluta vigencia del Estado de Derecho, en todos sus aspectos, y no sólo en aquellos casos que afectan a la comunidad o grupo que cada una representa.
No se puede respetar el orden jurídico por trozos. Quien lo violenta una vez, puede hacerlo siempre.
Sólo en un marco de juridicidad y respeto recíproco entre todos los ciudadanos se puede asegurar una convivencia pacífica. Sólo así se podrá factibilizar un crecimiento sustentable con equidad distributiva. Y sólo así se podrá responder afirmativamente a la pregunta del título: ¿Vamos bien?
* Economista. Su último libro: “Dos años en la era K”. Editorial Planeta. Buenos Aires. 2005.
“Artículo publicado en la Revista Alzas y Bajas. Buenos Aires. Argentina. Julio 2006" LA ONDA® DIGITAL |
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