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El terrorismo como pretexto de
Con
motivo de cumplirse cinco años de los atentados terroristas del
Las restricciones individuales en aquel país, el rigor en el control de pasajeros en aviones y las invasiones a Irak y a Afganistán, todo indica, que no dejaron el mundo más seguro. No se va a tornar un mundo más seguro, cercenándose las libertades democráticas, mediante apenas métodos de represión. El terrorismo que se da actualmente, más precisamente el terrorismo islámico, resulta, en gran medida, de la presencia de los Estados Unidos en los países árabes, debido a los intereses petrolíferos y geopolíticos, como es el caso de Arabia Saudita así como de la expansión y ocupación de los territorios palestinos por Israel. Ahí los factores económicos, geopolítico y religiosos se entrelazan.
El terrorismo no es una ideología. Es instrumental, un método de lucha, una táctica de guerra, usada tanto por los gobiernos como por la oposición, cuando existen condiciones. Y los fundamentalistas islámicos no encuentran otra forma de enfrentar la mayor potencia militar del planeta si no por medio de los métodos de terror, atacando blancos civiles. Se trata, naturalmente, de una guerra asimétrica, pero los Estados Unidos, con todo su inigualable potencial militar, con 7.000 ogivas nucleares, no tienen condiciones de vencer. Pero parece que este no es el objetivo de la junta George W. Bush-Dick Cheney. Como representantes del complejo industrial-militar les interesa fomentar el espectro de una guerra permanente para justificar la permanencia en el Oriente Medio y los gastos militares, que posibilitan a las grandes corporaciones obtener lucros enormes, a costa de los contratos que hace con el Pentágono y otros órganos de gobierno americano.
- ¿Ud. concuerda que Bush y Blair están imponiendo sus agendas a través del miedo? . Evidentemente, los gobiernos de Bush y Tony Blair van a manipular el terrorismo para inocular el miedo a los pueblos, de modo que puedan conquistar apoyo para sus políticas. Es bueno recordar que en 2004, antes de la elección a la presidencia de los Estados Unidos, el gobierno americano emitió alertas naranja, alertas rojo, como si otros atentados terroristas estuviesen o pudiesen ocurrir. Cuál fue el resultado práctico? No hubo ningún atentado, Bush fue re-electo, asustando al pueblo americano, cada vez más dispuesto a sacrificar las libertades civiles en el altar de la seguridad. El objetivo de todo este estruendo en torno del terrorismo, que no es un fenómeno nuevo, consiste realmente en asustar y diseminar el miedo entre los pueblos, de modo que ellos puedan hacer avanzar sus agendas e implantar una dictadura planetaria.
- Algunos vehículos de comunicación del Hemisferio Norte, sobre todo periódicos alternativos, han divulgado la versión de una teoría conspirativa en el 11 de setiembre. Quien apoya estas tesis sustenta que el gobierno Bush se habría beneficiado de sus resultados, por recibir carta blanca para implementar medidas restrictivas a las libertades. ¿Estas ideas merecen ser discutidas? - No se trata, en el caso, de una teoría conspirativa. Hay decenas de libros, publicados en los Estados Unidos, así con en Inglaterra y otros países de Europa, que tratan este asunto y muestran que el gobierno de George W. Bush tenía informaciones, no tomó las medidas para impedir los atentados, y permitió que ocurriesen. Esto es evidente en el informe de la Comisión presidida por el senador Thomas Kean. Pero, como siempre, la cuestión fue encubierta, para evitar el escándalo. Cuando ocurre un crimen, normalmente la investigación comienza por la pregunta: a quién le interesa, a quién beneficia?
En el caso de los atentados del 11 de setiembre, el único beneficiario fue el presidente George W. Bush. Se legitimó en la presidencia luego de una elección discutible, viciada, y consiguió el pretexto para atacar a Afganistán, a fin de garantizar la construcción del gasoducto por la CentGas/Onocal, e Irak, con el objetivo de apropiarse de la segunda mayor reserva de petróleo del mundo, e implementar la agenda del Nuevo Siglo Americano. No estoy diciendo que el gobierno Bush participó del conjuro. No. Sin embargo él estaba informado de que las acciones terroristas, con secuestro de aviones, podrían ocurrir, aunque no supiese dónde ni exactamente en qué fecha.
Además esta no fue la primera vez que el gobierno de los Estados Unidos buscó un pretexto para desencadenar una guerra. Actualmente ya se sabe, a través de los documentos desclasificados con base en el Freedom of Information Act, que el presidente Franklin Roosevelt no sólo provocó a Japón, sino que dejó a la flota de Estados Unidos en Pearl Harbor, para que fuese bombardeada. Él sabía que el ataque podría ocurrir. Entretanto, ni la ocupación de Afganistán ni la invasión de Irak produjeron los resultados que la junta George W. Bush-Dick Cheney esperaba. Los Estados Unidos no vencieron la guerra, porque no consiguieron imponer la paz. La lucha continúa en Afganistán, donde bate record la producción de heroína y otras drogas a partir de la amapola. Y la resistencia recrudece cada vez más en Irak según reconoció el Pentágono recientemente.
El poder militar, por mayor que sea, es políticamente limitado. Y la economía americana, si necesita de guerras para funcionar, no aguantará, más tarde o más temprano, el peso de tantas inversiones improductivas. Los Estados Unidos son una potencia dependiente, tanto de petróleo como de capitales para financiar la contra-corriente de su balanza de pagos. Y el que los amenaza propiamente es el terrorismo, a pesar de los déficits gemelos, comercial y fiscal. Este es su tendón de Aquiles. Quien viva lo verá.
- Recientes episodios muestran que está siendo casi imposible para los musulmanes viajar en avión por Europa sin despertar el miedo de que haya un atentado a bordo. ¿Usted vislumbra la posibilidad del fin de esta paranoia o los islámicos están condenados a ser tratados como terroristas en potencia? De hecho, la presencia de musulmanes ha despertado miedo. Sin embargo, la histeria contra ellos es fomentada por los gobiernos de los Estados Unidos e Inglaterra, que buscan envolver e inducir a los demás países a adoptar medidas más restrictivas de las libertades civiles, etc Esta política, sin embargo, sólo hace que aumente la posibilidad de ataques por parte de fundamentalistas islámicos.
- Incluso sobre la integración en Europa, han sido constantes las noticias sobre la violencia de los países musulmanes contra sus hijas que se involucran con hombresoccidentales. Algunos casos, como el de Italia el mes pasado, acaban en muerte. ¿Cómo están lidiando los gobiernos con el tema de las diferencias culturales que se enfrentan con las leyes nacionales?
Los musulmanes, en los países europeos y
en otras partes, deben someterse a las leyes de los Estados,
deben adecuarse y adaptarse a la cultura occidental. Sin
embargo, como dije en algún momento, Muhammad al'Qadaffi, de
Libia, es más fácil hacer una revolución social que cambiar la
cultura de un pueblo. Y la cultura de los pueblos islámicos,
así como, en cierta medida, de los israelitas, está impregnada
por la religión, por la fe, y la fe, ya decía Kierkegaard, está
contra la razón, está fuera de la razón. Fue en el Oriente
Medio que se desarrollaron el judaísmo, el islamismo y el
cristianismo. Y, en todas las religiones, hay fuertes
tendencias fundamentalistas. La Iglesia Católica vivió muchos
siglos bajo el manto del Santo Oficio, bajo la sombra de la
Inquisición. Felizmente, este período fue superado. Sin
embargo, aún existen los fundamentalistas dentro de la Iglesia
Católica, como lo comprueba la existencia del Opus Dei. Es
difícil, por lo tanto, acabar con este tipo de problema porque
la razón acaba donde comienza la fe. LA ONDA® DIGITAL |
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