Presione aqui para ver el pronóstico meteorológico de Montevideo

Un dato escalofriante
por Jorge García Alberti

La Junta Nacional de Drogas presentó la semana pasada una nueva campaña, esta vez dirigida a que la población tome conciencia del impacto negativo que tiene el alcohol entre los uruguayos más jóvenes.

 

La estadística dice que en los últimos quince días, uno de cada cuatro ciudadanos jóvenes de este país sufrieron un episodio de intoxicación por alcohol.

 

La cifra por sí misma debería ser suficiente para alarmar a todos, no sólo por el impacto que pueda causar en la salud de los afectados sino también por el impacto que causa en el conjunto de la sociedad.

 

Los técnicos sostienen que la puerta de ingreso a otro tipo de drogas más fuertes, son siempre el tabaco y el alcohol. Todos conocemos las consecuencias que está teniendo para la población el incremento, por ejemplo, del consumo de pasta base, que impacta en los sectores más desprotegidos.

 

Y los últimos hechos policiales, que han permitido incautar una cantidad muy importante de quilos de cocaína, nos debería dejar en alerta porque, si bien la mayoría de esa droga sale al exterior, una parte se consume entre los uruguayos..

 

Pero el alcohol es una droga social y por ello se hace mucho más difícil combatirla. Pensemos en cuantas ocasiones han pasado por delante nuestro jóvenes bebiendo en la calle o en espectáculos públicos y nos quedamos indiferentes; es probable que ni notemos su presencia si no tienen una actitud agresiva. Eso significa que toleramos lo que hacen. La mayoría de esas veces, quienes están delante nuestro son menores que no superan los quince años.

Las autoridades han detectado que existe un problema grave, aunque los ciudadanos aún no lo perciban.

 

Es grave porque nuestra población joven es la que tendrá incidencia en el futuro de este país. Y si asociamos el consumo de alcohol con los accidentes de tránsito, donde las víctimas también son jóvenes, vamos a notar que estamos hipotecando buena parte del Uruguay de los próximos años. Si a eso le sumamos los factores de emigración y  vemos que quienes se van del país también son jóvenes y, en general, técnicamente preparados, proyectemos por un momento la sociedad uruguaya  en el año 2030.

 

Si dejáramos hacer y no actuáramos, todos seríamos cómplices e irresponsables. Este problema no es solo de esta parte del mundo. En España, se está analizando reglamentar el consumo de alcohol mediante una ley muy restrictiva, que pretende penalizar con fuertes multas a quienes no la cumplan.

 

Por ejemplo, los padres o tutores de un menor a quien se encuentre “in fraganti”, deberán pagar 600 euros de multa. Es probable que éste tipo de sanción sea la única forma que tenemos los adultos de entender que somos responsables por lo que hacen nuestros hijos.

 

Por supuesto que la ley a estudio en España, también restringe la venta, el consumo y publicidad de los productos que contengan alcohol. Y en este caso, las multas tampoco son poca cosa.

 

Los comerciantes deberán exigir el documento de identidad para vender cualquier bebida alcohólica y en caso de no cumplir se exponen a una sanción que puede llegar a los 10.000 euros. Quedará prohibido el consumo en la calle y en lugares públicos y también el patrocinio de espectáculos donde participen jóvenes. En este último caso, la infracción se castigará con 600.000 euros de multa.

 

En una sociedad como la uruguaya, donde apenas superamos los tres millones de habitantes estos temas pasan a ser un problema de salud pública, como lo es una epidemia o una campaña de vacunación. Si la sociedad, que la formamos cada uno de nosotros, no toma conciencia y  actúa, más adelante no servirá la protesta porque ya será tarde.

LA ONDA® DIGITAL


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


Un portal para y por uruguayos
URUGUAY2030.COM

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital