Presione aqui para ver el pronóstico meteorológico de Montevideo

Un acto colectivo de gobierno
por Ernesto Piazza

Aquellos que consideren que el gobierno ha iniciado cambios largamente postergados en el país y que hay que contribuir a que ese proceso asegure el respaldo ciudadano necesario para que se profundice, tienen la oportunidad de hacer una contribución relevante en ese sentido votando el domingo 12 en las elecciones internas del Frente Amplio.

Hemos atravesado momentos difíciles, pero no creemos que haya una conspiración orquestada contra el gobierno, ni que la situación del país y de la región justifiquen comparaciones con las condiciones que llevaron al golpe contra Salvador Allende en Chile, en 1972, y a la implantación por aquellos años de dictaduras en Uruguay y países vecinos. Sí creemos que una oposición desnorteada y sin propuestas –a la cual, de todos modo, hay que ayudar a que tenga un protagonismo más constructivo–, y la impaciencia, la incomprensión o la obstinada defensa de intereses de sectores que no quieren asumir los cambios políticos que hubo en el país, le están poniendo obstáculos al gobierno, y que eso debería responderse con uno de los más efectivos medios que posee la democracia para su propia defensa y profundización: la participación ciudadana. En este caso, la participación mediante el voto de respaldo a un programa que tiene como objetivo dejar atrás la crisis que por décadas nos paralizó e hizo retroceder como país.

En otras palabras, un voto:

- para reafirmar un proceso que viene haciendo crecer el empleo, descender el desempleo e incrementar el salario real, pese a que los efectos de las reformas estructurales todavía no pueden hacerse sentir, ya sea porque aún no fueron promulgadas o porque se trata de procesos largos y graduales cuyos efectos no se manifiestan de un día para el otro;

- para seguir abriendo puertas a la inversión productiva (Uruguay ha estado entre las naciones latinoamericanas con menor cantidad y peor tipo de inversión), para poder tener más y mejor empleo;

- para asegurar el respaldo a una reforma tributaria que bajará (o en algunos casos mantendrá) el monto de los aportes del 80 por ciento de los uruguayos, subiendo la carga impositiva del 20 por ciento de mayores ingresos, para que paguen más los que tienen más y menos los que tienen menos, lo que será decisivo para atacar en serio la marginalidad, la pobreza y la indigencia, y para estimular la producción;

- para pasar del plan de emergencia (imprescindible para atender situaciones que no podían esperar) al plan de equidad, que comience a abrir nuevas posibilidades a quienes más han sufrido apuntando a su plena integración social;

- para abordar por fin la reforma del Estado, que fue durante décadas escenario del clientelismo político, la burocracia, la ineficiencia y las irregularidades en perjuicio del ciudadano, en lo que será una de las batallas más largas y difíciles que deberán librarse por la modernización del país y la justicia social;

- para generar las mejores condiciones para que puedan concretarse las grandes reformas sectoriales: en la salud, la educación, la vivienda, la seguridad social;

- para reafirmar el aval ciudadano a la nueva política laboral: más derechos para los trabajadores, siempre postergados en el pasado, y mayores seguridades para los empresarios y la inversión productiva, que no crecerá sin reglas claras y previsibilidad en las relaciones laborales;

- para respaldar el abordaje responsable, no demagógico, no meramente coyuntural de la seguridad ciudadana;

- para expresar el apoyo a los grandes avances en materia de derechos humanos violados durante la dictadura, sin desconocer lo que aún falta por recorrer, pero sin olvidar que salvo unos pocos jerarcas de aquel período, que de todos modos están o serán procesados, y algún militar prófugo, los principales responsables de torturas, asesinatos y desaparición de personas están presos (o muertos en algunos casos);

- para respaldar la política de fortalecimiento institucional del gobierno, que se expresa en el ejercicio de mando efectivo del Presidente de la República como comandante de las Fuerzas Armadas, y en el respeto a la Constitución y la Ley que hoy están vigentes en el país, no sólo formalmente, sino para ir construyendo el anhelado país productivo con justicia social.

La lista no se agota aquí, pero creemos que es ilustrativa de cuánto se está avanzando, cuánto se ha logrado y cuánto falta por hacer, para lo cual, por cierto, no bastará este período de gobierno y deberá asegurarse, mediante el creciente respaldo a los cambios y la participación popular, un segundo período de gestión de la izquierda.

Por eso quienes consideren que comenzamos a transitar un nuevo camino y que este proceso necesita la defensa activa de la gente, para que realmente pueda avanzar y superar los múltiples y complicados escollos que tiene y tendrá en el futuro, la instancia del 12 no es una mera elección de un partido político. Ese día el voto es un acto colectivo de gobierno; un pronunciamiento necesario para seguir avanzando; un rechazo a los pesimismos y los desánimos (ojalá las cosas fueran tan rápido como todos deseamos, pero de lo que se trata es de reconocer y vencer los obstáculos); una reafirmación del espíritu de confianza en las propias fuerzas del pueblo uruguayo para salir adelante; un mensaje positivo, de esperanza. Y una manifestación de unidad y fortaleza de la fuerza política junto al gobierno, para que en éste se consoliden las ideas que han impulsado estas primeras conquistas y que están generando las mejores condiciones para profundizar los cambios. Será un acto electoral que dará continuidad y proyección al triunfo frenteamplista de octubre de 2004. 

LA ONDA® DIGITAL


Contáctenos

Archivo

Números anteriores

Reportajes

Documentos

Recetas de Cocina

Marquesinas


Un portal para y por uruguayos
URUGUAY2030.COM

© Copyright 
Revista
LA ONDA digital