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Discurso del presidente de la República de Brasil, Luiz
Inácio Lula da Silva, en sesión constitutiva del Parlamento
del MERCOSUR |
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Parlamento del Mercosur, inaugurado en Brasil, pero
funcionará en Montevideo |
Discurso del presidente de la
República de Brasil,
Luiz Inácio Lula da Silva, en sesión
constitutiva del Parlamento del MERCOSUR
14 de diciembre 2006
Si nosotros
queremos que el MERCOSUR se transforme en un espacio legítimo de
aspiracióndel pueblo del MERCOSUR, Brasil tiene que asumir la
responsabilidad de ayudar en el desarrollo a los países menores.
Y digo esto, Zambiasi, porque de vez en cuando nosotros creamos
problemas donde no los deberíamos crear. Nosotros hablamos de
las relaciones internacionales, muchas veces, sin tener en
cuenta la necesidad de la generosidad de los dos mayores países
del bloque, que son Argentina y Brasil, con los bloques
menores. Si nosotros queremos que Bolivia entre en el MERCOSUR,
y seguramente entrará en el MERCOSUR, es preciso que tengamos
conciencia de que precisamos ayudar a Bolivia, precisamos
trabajar proyectos conjuntos, precisamos trabajar el desarrollo
porque, si no, estos países no encontrarán ninguna razón para
estar en el MERCOSUR, dijo el presidente de Brasil, Luiz Inácio
Lula da Silva, en la sesión constitutiva del Mercosur.
Lo que sigue es el texto completo, en español,
del primer mandatario de Brasil.
Es
un privilegio y un motivo de particular orgullo para Brasil ser
sede de esta sesión constitutiva del Parlamento del MERCOSUR,
durante la Presidencia Pro Tempore del MERCOSUR. Esta ceremonia
simboliza las nuevas posibilidades que se abren para nuestro
bloque regional, que está buscando construir su
institucionalidad, aún pequeña. Manifiesto mi agradecimiento
muy especial a los Presidentes del Senado y de la Cámara de
Diputados.
El apoyo del senador Renan Calheiros y del diputado Aldo Rebelo
fue decisivo para la aprobación por el Congreso brasileño, en el
pasado mes de setiembre, del Protocolo que creó el Parlamento
del MERCOSUR. En la persona de ellos, saludo a los parlamentos
de todos los países del bloque.
Quiero también agradecer al senador Sergio Zambiasi, al diputado
Rosinha, a los demás miembros de la Sesión Nacional de la
Comisión Parlamentaria Conjunta y a las Sesiones Nacionales de
cada uno de los Estados Partes. El empeño y la dedicación de
todos fueron fundamentales para que llegáramos a este resultado.
Hoy, estamos tornando realidad la decisión de los jefes de
Estado del MERCOSUR, expresada en diciembre de 2005, cuando
determinamos la instalación del Parlamento regional a fines de
2006. En la Cumbre de Córdoba, en Argentina, cuando Brasil
asumió la Presidencia Pro Tempore del MERCOSUR, afirmé que nos
empeñaríamos para su instalación cuanto antes. Veo que nuestro
esfuerzo conjunto fue un éxito. Ya dije en más de una
oportunidad, compartiendo la opinión de mis colegas Presidentes
de los países miembros del bloque, que los obstáculos que
enfrentamos en la construcción del MERCOSUR solo pueden ser
superados con más diálogo, más integración y más MERCOSUR. Es
importante que nos esforcemos para que el MERCOSUR se aproxime
más a lo cotidiano de nuestros pueblos.
La creación de este Parlamento es una iniciativa, tal vez de las
más relevantes, para realizar esta aproximación. Representa un
marco histórico en nuestro bloque. Profundiza la dimensión
política de la integración. Contribuye a la consolidación de
una ciudadanía regional, en la medida que se arraiga el MERCOSUR
en nuestras sociedades. Refuerza, así, la identidad común de
nuestra asociación.
Como dijo el senador Sergio Zambiasi, al anunciar a la sociedad
brasileña la realización de esta ceremonia, el Parlamento es el
foro donde los pueblos se reúnen, se encuentran, intercambian
sus experiencias, debaten sus propuestas y adoptan sus
decisiones.
El Parlamento contribuye, y mucho, a la formación de un espacio
común que exprese el pluralismo político y la diversidad
cultural de la región. Consolida la democracia representativa y
la legitimidad social de nuestros esfuerzos de integración.
Sabemos que el
Parlamento del MERCOSUR no tendrá, por lo menos inicialmente,
función legislativa. No se va a superponer a los Congresos
Nacionales de cada Estado Parte. Pero tendrá un papel decisivo
para hacer avanzar la armonización de las legislaciones
nacionales en diversas áreas. Y, cuando sea necesaria la
aprobación legislativa, tornará más ágil la incorporación de las
normas del MERCOSUR a los ordenamientos jurídicos internos.
Servirá de laboratorio político importante para que avancemos en
el futuro en el plano de la supranacionalidad, siguiendo las
grandes experiencias de integración en curso en el mundo.
Es preciso tener presente que este es esencialmente un espacio
de representación de los pueblos del MERCOSUR. En esta
condición, él cumplirá las tareas fundamentales de promover y
defender la democracia, la libertad, la paz y el desarrollo
sustentable con justicia social. Deberá estimular la formación
de una conciencia integracionista en la sociedad civil de los
países de la región. Deberá ayudar a construir la integración
sudamericana. Esto no es poca cosa.
Este órgano será una
verdadera caja de resonancia para los anhelos y preocupaciones
de los diversos sectores de nuestras sociedades. Un foro de
discusión de nuestros principales problemas económicos, sociales
y políticos. Recientemente realizamos, aquí mismo en Brasilia,
el 4º Encuentro de Cortes Supremas del MERCOSUR. Esta es un
área con gran potencial para la integración. Quien sabe que no
tengamos, en un futuro próximo, una vertiente judicial del
MERCOSUR? La representación de los tres Poderes en el MERCOSUR
sería un paso importante rumbo a un bloque cada vez más unido y
equilibrado.
Esta es una demostración más de la vitalidad del MERCOSUR, que
desmiente las voces pesimistas que frecuentemente anuncian
nuestra crisis, cuando no la desaparición del bloque. Nuestro
Parlamento regional ya fue una aspiración, un sueño. Hoy,
gracias al trabajo de muchos que veo aquí, se tornó una
realidad, una conquista de la voluntad colectiva de los
ciudadanos del MERCOSUR.
En este momento en que estamos haciendo un poco de historia de
nuestra región y creando el espacio del Parlamento del MERCOSUR,
yo quería que existiese la comprensión de que la integración es
un momento extraordinario para que nosotros no nos cansemos de
debatir nuestras divergencias, nuestras convergencias, pero que,
al mismo tiempo, un país del tamaño de Brasil, que es la mayor
economía del bloque, necesita tomar conciencia de que nosotros
precisamos tener políticas generosas con los países menores
económicamente en nuestra región. Quiero decir con esto,
presidente Renan y mi querido Sergio Zambiasi, porque muchas
veces leemos en la prensa, con cierto desdén, sobre el bloque
del MERCOSUR. Muchas veces oímos, con cierto desdén, sobre
nuestra relación con Uruguay, con Paraguay, con Argentina,
con Venezuela y, a veces, hasta con la construcción de la
Comunidad Sudamericana de Naciones, porque habitualmente
Brasil tenía una tradición muy fuerte de una relación
privilegiada con los llamados bloques ricos del mundo, con los
Estados Unidos y con la Unión Europea.
Si nosotros queremos que el MERCOSUR se transforme en un espacio
legítimo de aspiración del pueblo del MERCOSUR, Brasil tiene que
asumir la responsabilidad de ayudar en el desarrollo a los
países menores. Y digo esto, Zambiasi, porque de vez en cuando
nosotros creamos problemas donde no los deberíamos crear.
Nosotros hablamos de las relaciones internacionales, muchas
veces, sin tener en cuenta la necesidad de la generosidad de los
dos mayores países del bloque, que son Argentina y Brasil, con
los bloques menores. Si nosotros queremos que Bolivia entre en
el MERCOSUR, y seguramente entrará en el MERCOSUR, es preciso
que tengamos conciencia de que precisamos ayudar a Bolivia,
precisamos trabajar proyectos conjuntos, precisamos trabajar el
desarrollo porque, si no, estos países no encontrarán ninguna
razón para estar en el MERCOSUR.
Revisando y removiendo oímos y leemos, en la prensa, voces
diciendo que es mejor hacer acuerdo con los Estados Unidos, que
es mejor hacer acuerdo no sé con quien, porque ellos no ven en
la acción del MERCOSUR la política de generosidad y la política
de comprensión de que nosotros, como mayor economía, tenemos que
ayudar. Yo recuerdo que hace más de 40 días que estamos por
aprobar un agua que tenemos que importar de Uruguay y esta agua
ya fue testada 80 veces y aún no fue autorizada. Recuerdo que,
de vez en cuando, los arroceros de Río Grande do Sul hacen
movimiento en Río Grande do Sul para que la gente no importe
arroz de Uruguay. Veo, de vez en cuando, en el Puente de la
Amistad, la verdadera enemistad, con una rigidez exagerada en la
relación política internacional.
Quiere decir, si nosotros no tenemos comprensión, y de ahí la
grandeza de la creación del Parlamento, porque con los
diputados y senadores debatiendo estos asuntos cotidianamente,
se hace más fácil aprobar la legislación que pueda cambiar la
relación de Brasil.
Y yo recuerdo que, enseguida del comienzo del gobierno, el
presidente de Senegal me telefoneó pidiendo un avión porque
tenía una plaga de langostas acabando con el trigal de Senegal.
Y pensé que era algo simple mandar un avión de esos, Itapema,
Ipanema, para allá, un avión pequeño, que costaba poco.
Demoramos casi cinco meses para mandar el avión porque lleva
todo un proceso de aprobación de ley, o sea, cuando el avión
llegó allá, las langostas ya se habían comido todo el trigo. Yo
espero que él nunca más precise del avión, que no tenga más
plaga de langostas.
Con la creación del Parlamento del MERCOSUR, estas cosas van a
ser más fáciles. Estos temas que parecen tan sensibles van a
tornarse menos sensibles y más racionales, para que podamos
hacer que el bloque funcione.
Tengo el privilegio de presidir el País en un momento auspicioso
del Mercosur. Yo recuerdo que cuando asumí había voces y más
voces diciendo que el MERCOSUR había acabado, habían voces y más
voces diciendo que era preciso consolidar el ALCA, porque el
MERCOSUR no iba a sobrevivir. Hoy, si lo analizamos bien,
nadie, a no ser algún nostálgico, habla más del ALCA, éste
desapareció de la prensa brasileña, desapareció de las reuniones
del presidente y nosotros estamos consolidando un crecimiento
extraordinario en la balanza comercial de los países del
MERCOSUR. Es importante, Zambiasi, que todos consideren el
crecimiento de la balanza comercial entre Brasil y Argentina,
entre Brasil y los otros países que componen el MERCOSUR, entre
Brasil y Venezuela, y también entre los países de América
Latina, en una demostración de que nosotros actuamos
correctamente cuando dependemos apenas de un país o de un
bloque de países.
El MERCOSUR debe abrirse al mundo y nosotros vamos a trabajar
cada vez más para que haya un acuerdo MERCOSUR-Unión Europea,
para que podamos consolidar este bloque y dinamizar la economía
de nuestros países.
Yo quiero, por lo
tanto, decirles que agradezco a Dios por haber vivido este
momento histórico, de poder participar de la creación del
Parlamento del MERCOSUR. Es una cosa pequeña aún, una cosa
embrionaria, yo diría, hasta con mucha humildad, quién de
nosotros no comenzó de cero? Por lo tanto, quiero saludar a
todos los diputados, los senadores, todos los países que forman
parte del MERCOSUR, todos los cancilleres, nuestros hombres de
la diplomacia que permitieron que nosotros, en el año 2006,
pudiésemos cumplir una de las promesas hechas por los jefes de
Estado del MERCOSUR. (LOd)
Traducido para La ONDA digital por Cristina Iriarte
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