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¿Es el Islamismo una dolorosa
En las sociedades musulmanas, en las que la preeminencia occidental se considera una humillación, algunos han creído ver en esta crisis de la fe cristiana una debilidad e incluso una grieta que había que explotar, reafirmando la pertenencia de una comunidad religiosa basada en una serie de valores morales que constituyen su fuerza. Kepel considera que el islamismo, aprovechando el fracaso de las ideas de izquierda y del nacionalismo en una gran parte del mundo musulmán , ha incrementado su influencia.
Retomando más adelante las tesis de Gilles Kepel, el propio islamismo no ha salido indemne de sus contradicciones internas, como pone de manifiesto la escisión que se ha producido en sus filas entre los partidarios de llegar a un compromiso con los regímenes de poder y los adeptos de una huída hacia la violencia ciega, cuya expresión más extrema fueron los atentados del 11 de setiembre de 2001, un choque de civilizaciones , al decir de Huntington que reforzó la polarización entre el mundo musulmán y el occidental.
La conexión terrotista Pakistaní y su repercusión en las relaciones con India El Observatorio Internacional de Conflictos de Madrid, en su último informe dice que, La desactivación en Londres de una trama terrorista de gran envergadura que habría provocado un asesinato masivo, a escala inimaginable, ha hecho que una vez más, todos los ojos se vuelven hacia Pakistán, no sólo por ser paquistaníes algunos de los sujetos implicados, sino por el hecho de haber colaborado a desmantelar la operación y detener a siete individuos en su suelo. A juicio del citado Observatorio de Conflictos, esta colaboración ha merecido el agradecimiento del gobierno británico, aunque en realidad la misma se presta a una doble interpretación. Por una parte permite al presidente pakistaní , presentar a su país como un aliado que está en vanguardia de la lucha contra el terror. Pero, al mismo tiempo, se trata de un reconocimiento de que Pakistán sigue proporcionando cobijo y conexión a terroristas de todo el mundo.
Es importante recordar que el 11 de julio pasado, una masacre de grandes proporciones ocurrió en Mumbai, acontecimiento que puso en entredicho la disposición demostrada por Pakistán para luchar contra el terror. Las siete bombas que explotaron con un intervalo de diez minutos, en plena hora punta, en los trenes de la red de cercanías de la capital financiera y económica de la India, segaron la vida de 200 personas e hirieron a más de 700. Comenta El Observatorio de Conflictos que las características de este atentado -el lugar y la fecha- hicieron recordar, inevitablemente, las tragedias de Madrid y Londres.
En dicha ocasión, las autoridades indias se apresuraron a acusar a Pakistán del atentado, puesto que todo apuntaba a Lasjhkar-e-Toiba(LeT) [i], un grupo islámico con redes en India, Bangladesh, Nepal, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí.
Tal conexión paquistaní irrita a India y pone en entredicho las negociaciones de paz; pero, a su vez, pre4ocupan también a los fallos de seguridad interna y a la creciente radicalización de una parte de la juventud musulmana de la India, agrupados en el Movimiento de estudiantes islámicos de la India (SIMI), una organización que tiene una fuerte presencia en los Estados de Maharashtra, Utar Pradesh y Kerala. (Terrorismo y violencia en India, informe octubre,2003)
Los reiterados ofrecimientos de Islamabad para colaborar en la investigación del atentado de Mumbai y la detención de LeT, -Hafiz Muhammed Saed- no ha impedido que con motivo de un nuevo aniversario de su independencia, India haya reiterado las acusaciones a Pakistán de permitir la utilización de su territorio para lanzar lo que califican de terrorismo transfronterizo.
Además del apoyo a organizaciones que operan en Jammu y Cachemira, a Pakistán se le acusa de no poder erradicar Al Qaeda de sus refugios a lo largo de la escarpada frontera, no obstante que Estados Unidos haya solicitado a Pakistán el despliegue de cuatro Divisiones en la frontera, para impedir la existencia de campos de entrenamiento, que lazan ataques contra suelo afgano.
Incidencia en el proceso de paz Si bien son muchos los odios y resquemores que separan a India y Pakistán , sin embargo son más los temas que les obligan a entenderse. Si para el canciller de India -Shyman Saran, El proceso de paz es importante y hay que hacer todos los esfuerzos posibles para que no se vea adversamente afectado, para su colega pakistaní -Riaz Mamad Khan, Es la única opción. La energía es uno de los temas que facilitarían el entendimiento entre Pakistán y la India. Las crecientes necesidades energéticas hacen que el gasoducto Irán-Paquistán-India sea importante para Islamabad, pero, fundamentalmente, vital para Nueva Delhi, que no quiere que Pakistán puede emprenderlo en solitario.
Este macro-proyecto de 7.000 millones de dólares, podrá proporcionar 60 millones de metros cúbicos / día de gas a India y 30 a Pakistán Por la importancia del emprendimiento, es de suponer que aunque continúen las acusaciones mutuas y se presenten momentos de tensión. La única salida es que India y Pakistán reanuden el proceso de paz.
Otro tema afín : la actuación de los islamitas en Somalía Con la disolución del Gobierno Nacional de Transición presidido por Adula Yusuf Ashmed desde Baidoa, tras su constitución en Kenia en octubre de 2004- culminó el proceso de conquista del poder por la Unión de Tribunales Islámicos en Somalía, entonces dirigidos por el jeque Sharif Shaykh Ahmed, quien se estableció primeramente en Mogadiscio, luego de un asedio que finalizó el 5 de junio, reproduciendo el escenario de Kabul hace una década atrás, cuando los talibán fueron recibido con alivio porque parecían introducir orden ante el caso que se vivía.
Analistas en el tema Somalía, indican que si laAlianza de Once Señores de la Guerra no constituyó un instrumento creíble para construir un futuro viable para Somalía, tampoco lo es el poder islamita ahora instalada en el país y apoyado por Arabia Saudita.
El futuro en esta región de África, el muy sombrío ya que, aparte de las divisiones étnicas que ha debilitado durante décadas a Somalía, los islamitas han prometido expulsar del país a los etíopes en una guerra santa, que podría desestabilizar toda la región.
Es útil en el análisis de situación de esta región, que la evolución económica de estas sociedades refuerza el peso de las clases medias, generalmente más laicas, con las que actualmente se está llevando a cabo un nuevo pacto social.
Cabe la interrogante:¿Las elites en el poder sabrán aprovechar esta posibilidad histórica de promover la democracia? El mundo islámico, a mi entender, se halla actualmente en una situación crucial en la que debe decidirse por una u otra opción: radicalismo o democracia.
Burhan Ghalion -profesor de la
Universidad de París III- ha desarrollado una tesis según la
cual, a pesar de las apariencias, la religión dejará de ser el
núcleo central de las referencias políticas de estas
sociedades,, pues los problemas que se plantean en las
sociedades musulmanas modernas no se deben a la herencia
islámica, sino más bien a esta lumpen modernidad
(modernidad de la pobreza) que ha pervertido los
fundamentos éticos y políticos de estas sociedades, como ocurre
en tantos otros países en vías de desarrollo del denominado
mundo occidental.
Secretario Gral. Asociación Sudamericana de Geopolítica
[i] Lashkar-e-Toiba, es el principal grupo terrorista que actúa en Cachemira. Fue creado en 1990 en Afganistán por la secta Haidht, y desde el 2002 tiene su centro en Muzzaffarabad, la capital de la Cachemira controlada por Pakistán. LA ONDA® DIGITAL |
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